<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741</id><updated>2011-11-23T07:33:13.683-08:00</updated><title type='text'>from acá</title><subtitle type='html'>hasta este sitio baldío de la web acarreo palabras que se me están perdiendo y desperdigando pero que quiero que queden otro rato más en la resonadera de los corazones, supongo que eso ya es algo, es la bodega de las palabras o algo así</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>103</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-2927599286076690538</id><published>2010-06-16T21:16:00.000-07:00</published><updated>2010-06-16T21:17:10.490-07:00</updated><title type='text'>Sospecho que me ocultan algo, o el fútbol es política...</title><content type='html'>Sospecho que me ocultan algo. Supongo que algo esconden entre la maraña de goles y cornetas de plástico. No sé qué es. Ocultarán mi propia paranoia, la paranoia de tantos, para que creamos que esto es sólo una manía, mientras el universo entero suspira alrededor de una cancha planetaria.&lt;br /&gt;El presidente acampa entre las ruinas del tsunami. Su hermanito nazi pide la renuncia del ministro judío. Sospecho que me ocultan algo, pero la lesión de Suazo no me deja ver el bosque. Hay unos cuantos que aprueban su par de leyes. Otros suben los pasajes de la locomoción. Y los pingüinos son apaleados en la Plaza Italia de Santiago de Chile, nadie sabe por qué.&lt;br /&gt;Al otro lado del planeta, en las tierras del fútbol, la ex presidenta roba casi tantas cámaras como si acabara de convertirse un gol de increíble factura. Y si antes los emperadores se paseaban desnudos, ahora ella va vestida con la Roja Camiseta. Punto para la señora. Pero igual sospecho que me ocultan algo. Michelle a la distancia justa, de no sé cuántas horas de vuelo. Acá, sus antiguos ministros se apuñalan, se acuchillan, se golpean con el diario. Se hacen zancadillas y emboscadas, en restoranes y cafeterías de lujo moderado. Es la revolución dentro de la revolución. Es un torbellino en plena área. Es buscar al culpable del gran autogol. A ella la aplauden en estadios repletos. Acá no nos alcanza para circo romano, pichanga de los que antes eran palaciegos y ahora sólo son ciegos dándose de palos. &lt;br /&gt;Y el fútbol que llena de rojo las pantallas. Y las calles se desbordan de papel picado y chicos ebrios, que aman a su patria odiando a los peruanos. Son la masa flaite, amorosamente criada y educada por un gobierno tras otro. Marea blanca a veces, marea roja ahora, que exige su parte del festín. Celebra la marca de cerveza barata, el ron tóxico, las camisetas falsificadas en Shangai. Los caballos de la policía cercan el perímetro. Sospecho que me ocultan algo, así que apuro el paso. El aire huele a lacrimógena reciente y se escuchan los rugidos de una multitud que grita Viva Chile, Viva Chile, Viva Chile, pero ¿dónde esta ese Chile? Mirando el fútbol. Oyendo el fútbol. Respirando, tragando, sudando, digiriendo y excretando fútbol. Las anchas alamedas están llenas de fútbol. La muchedumbre me exige que yo grite otro “ce hace i”, y que después les entregue el celular y las tarjetas. Yo zafo a tiempo y huyo hacia zonas menos devastadas. Entró a un café con piernas, donde chicas de todos los países gritan el gol de no sé quién. En el otro lado del mesón, dos ex ministros se ningunean con miradas que dan risa. Es tarde, es tan tarde. O es temprano, muy temprano. Los muertos de hambre lanzan vítores hacia los cielos. Parece que le ganamos a otro país de desventurados. Entonces somos los mejores. Sospecho que me ocultan algo. Vengo viendo el mismo partido desde hace unos veinte o treinta años. Siempre desde el otro lado de la vidriera. La pelota que sale en la pantalla es de lujo. La nuestra, la real, es de plástico feble y baratito, se desinfla al primer golpe. Tiene impreso en relieve el mapa del planeta. Pero yo no sé donde está mi país en ese mapa. El balón se pierde en una esquina. Yo corro a buscarlo, sabiendo, ahora sí, que esta vez me ocultan algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Padilla Rubio&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-2927599286076690538?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/2927599286076690538/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=2927599286076690538&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/2927599286076690538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/2927599286076690538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2010/06/sospecho-que-me-ocultan-algo-o-el.html' title='Sospecho que me ocultan algo, o el fútbol es política...'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-6327923729327605460</id><published>2010-06-01T14:48:00.001-07:00</published><updated>2010-06-01T14:59:48.706-07:00</updated><title type='text'>El Rachel Corrie sigue navegando</title><content type='html'>La flotilla de la cual formaba parte ya ha sido tomada por el enemigo. El destino de esas naves fue funesto y sangriento: las noticias nos empapan con el detalle del  ataque. Aún así, el maltrecho navío sigue rumbo a Gaza. Es el “Rachel Corrie”, de 2.800 toneladas de desplazamiento, con su incierta carga de ayuda humanitaria.&lt;br /&gt;Su viaje viene siendo lo que se llama “noticia en desarrollo”, tal como fue el viaje del resto de la flotilla atacada hace unos días por fuerzas aeronavales del Estado de Israel.  Pero el desarrollo del viaje del “Rachel Corrie” viene de mucho más atrás. &lt;br /&gt;Concentrémonos de momento sólo en  el nombre de la nave.  Rachel Corrie fue una joven activista norteamericana, asesinada en 2003, mientras se oponía la demolición de casas palestinas por parte del Ejército Israelí.  Tenía 23 años al momento de su muerte. Fue aplastada por un bulldozer. &lt;br /&gt;Llamar así a un barco es marcarlo para el riesgo y, (esperemos que no sea así), el martirio. Pero también un nombre como el de Rachel Corrie convoca espíritus de riesgo y generosidad, frente a la intransigencia del poder y la terquedad de las armas. &lt;br /&gt;El “Rachel Corrie” sigue en ruta hacia una tierra de promesas bestiales, donde los elegidos de un dios carnívoro disparan y después apuntan.  Los dueños del mundo toman palco. Todo está escrito y calculado. Siguen brindando en recepciones, cumbres y asambleas de ricachones sonrientes y presidentas sobre producidas.  Es el pan, el pan de ellos.&lt;br /&gt;Nosotros estamos acá, en uno de los sobacos del mundo. Nos preocupa la salud del goleador. Es el circo. &lt;br /&gt;El “Rachel Corrie” sigue navegando hacia su destino. Por lo menos su tripulación sabe hacia dónde se dirige su navío.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-6327923729327605460?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/6327923729327605460/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=6327923729327605460&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/6327923729327605460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/6327923729327605460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2010/06/el-rachel-corrie-sigue-navegando.html' title='El Rachel Corrie sigue navegando'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-7775701116747716509</id><published>2010-05-11T16:07:00.000-07:00</published><updated>2010-05-11T16:08:21.240-07:00</updated><title type='text'>¿Combatir la evasión es la solución?</title><content type='html'>TRANSANTIAGO EN CIFRAS:&lt;br /&gt;DINERO GASTADO EN ESTUDIOS PARA SU IMPLEMENTACIÓN: DIEZ MIL MILLONES DE PESOS , ENTRE 2003 Y 2006&lt;br /&gt;SUBSIDIO ANUAL PARA QUE “FUNCIONE”:  TRESCIENTOS CINCUENTA Y CINCO MIL MILLONES DE PESOS.&lt;br /&gt;COSTO ANUAL TOTAL DE LA EVASIÓN: MIL OCHOCIENTOS CINCUENTA Y CINCO MILLONES DE PESOS, (MENOS DEL 2% DEL TOTAL DEL SUBSIDIO). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento en que escribo esto, el Transantiago lleva tres años, tres meses y un día de pleno funcionamiento. Pero, más allá del tiempo que lleva instalado, la verdad es que el dichoso sistema no ha dejado de ser un tema, especialmente para nosotros, los usuarios.&lt;br /&gt;Y, por si alguien se quisiera hacer el leso con este asunto, cada cierto tiempo vienen desde arriba a recordarnos el asunto. Y de un amanera que no deja de sorprender. Y, a veces, incluso llega a ofender. Claro: la noticia de hoy es el enorme déficit que Transantiago presenta. Y todo indica que no hará más que mantenerse, si no aumentar. Lo ofensivo viene por el lado de que, según la campaña sostenida en toda clase de medios, la culpa del déficit está  en la evasión de pago de una masa de pasajeros. Así de simple: si el sistema está desfinanciado, es por culpa de nosotros, los usuarios. Tanto el que derechamente no paga, como el que, pagando, permite con su pasividad que otros viajen de gratis. De hecho, la campaña incita a que los unos denuncien y acosen a los otros, buscando que los colados cancelen su pasaje. &lt;br /&gt;Es la típica inversión conceptual, que busca convertir a los efectos de un problema en la causa, escamoteando de pasada, la solución a los problemas a partir de la realidad. Porque, según creo, la evasión es un problema mucho más complejo que la simple frescura de la masa. En primer lugar, se borra de un plumazo la responsabilidad de los diseñadores del sistema. Ellos, basándose en un modelo matemático, jugaban a crear distintos escenarios hipotéticos a partir de los cuales dieron forma al engendro que es el Transantiago. En este jugueteo teórico, ellos inventaron una realidad, (creo que era el “Escenario 11”), donde el transporte de una ciudad de más de cinco millones de habitantes, se sostenía con menos de 5 mil micros, con una malla de recorridos escuálidos , largos tiempos de espera y frecuente hacinamiento en los viajes (ya fuese en micros o en el Metro). La realidad, porfiada como ella sola, los ha desmentido durante todo este tiempo: el sistema no funciona. &lt;br /&gt;Y peor aún si consideramos que sus propios ofrecimientos iniciales rara vez se han cumplido. Voy a citar algunos, que son a mi entender de los más importantes. &lt;br /&gt;Se ofreció una tupida red de lugares de recarga para la tarjeta BIP, con cerca de mil puntos en toda la región. Muy por el contrario, los lugares posibles para recargar son escasos y distantes. Más aún, el modelo de negocio planteado es muy poco atractivo como para que los pequeños almaceneros quieran meterse de lleno en él. Esto, debido a que se les exige a los mismo s comerciantes prepagar el monto de los pasajes ofrecidos, con márgenes de ganancia muy reducidos. Además, se les paga con un atraso que torna insostenible un punto BIP en un local modesto. &lt;br /&gt;También se aseguró que por lo menos la mitad de la flota contaría con cobradores automáticos que recibirían monedas, sin dar vuelto. Así, si uno no tenía carga en la tarjeta BIP, podía cancelar en alguna micro. Esta alternativa, como se sabe, brilla por su ausencia, así que si te encuentras con tu tarjeta BIP vacía, no te queda sino colarte, o pedir al chofer que te lleve de buena voluntad hasta el Metro, donde sí se puede recargar. &lt;br /&gt;Claramente los gestores del sistema se creyeron a concho el jueguito del modelo matemático, y no se molestaron en “bajar al llano” para conocer la realidad. Todos recordamos ese ritual típico de la micro amarilla: el dinero que pasaba de mano en mano desde la puerta trasera hasta el chofer, para luego recibir el vuelto y el boleto de regreso. Incluso la gente de regiones se asombraba de la honestidad y el civismo que este gesto entrañaba. ¿En qué momento nos convertimos en esa masa que sólo piensa en colarse en la micro, empujando a todo y a todos?  Si los cerebritos a cargo hubiesen conocido en algo el antiguo modo de hacer las cosas, hubiesen puesto validadores en todas las puertas, y asunto resuelto. Tengo la impresión de que ya es tarde como para aplicar esta solución. Demasiado tiempo acostumbrando a una muchedumbre a viajar gratis, quizás ese daño ya está hecho. La implementación de zonas pagas ayuda a mitigar en parte eso, pero estas sólo funcionan en horarios muy limitados. Y, paradójicamente, muchas de esas zonas no tienen cerca un centro BIP donde cargar la tarjeta. &lt;br /&gt;Claro: hablan de la evasión como el gran problema, pero curiosamente, no se ve un gran entusiasmo por el Transantiago para facilitar el pago. ¿No será que el subsidio permanente los tiene acostumbrados a ganar plata fácil? Así, quién quiere salir a cobrar.&lt;br /&gt;Cabe recordar que, entre 2003 y 2006, las mentes iluminadas que armaron esta masiva estafa se gastaron DIEZ MIL MILLONES DE PESOS SÓLO EN ESTUDIOS. Plata que salió de nuestros bolsillos, como corresponde, ya que el Estado paga, con cargo a nuestros impuestos. Y pagamos todos, seamos o no usuarios del sistema. Bien lo saben en las regiones. &lt;br /&gt;Al día de hoy, se estima que, para que el sistema ande (y ande mal, como sabemos), se requiere de un subsidio anual de SEICIENTOS SETENTA MILLONES DE DÓLARES. En plata chilena, son más de TRES CIENTOS CINCUENTA Y CINCO MIL MILLONES DE PESOS. ¿De dónde sale la plata? Adivinen: del mismo bolsillo antes mencionado. &lt;br /&gt;Por eso ofende y enoja que la campaña contra la evasión hable de “meter la mano en el bolsillo de otros”, inculpando directamente a los usuarios. Si la evasión se redujese a CERO milagrosamente, el Transantiago seguiría siendo el bodrio que es, y el déficit disminuiría en una mínima proporción. De hecho, la evasión representa unos MIL OCHOCIENTOS CINCUENTA Y CINCO MILLONES DE PESOS AL AÑO, menos del 2% del déficit anual.&lt;br /&gt;El gran problema del sistema es la evasión, pero no la del pago. El problema es la evasión de responsabilidades, la evasión de hacerse cargo de un plan mal diseñado y peor ejecutado. Claro, la mayor culpa recae en los gobiernos de la Concertación, que inventaron el engendro. Pero todo indica que el actual gobierno no se va a salir mucho de esa ruta. Total, están metidos en el cuento personajes como Andrés Navarro, que financiaron primero campañas de la Concerta y luego, las de la Alianza. Y ni hablar de las ex autoridades que, de l anoche a la mañana, se transformaron en empresarios del transporte, asesores privados o directamente ejecutivos. En fin. Una vez más, “la izquierda y la derecha unida, jamás serán vencidas”. Y nosotros, esperando una micro utópica que se niega a pasar. Y ojo, que quizás la única forma “decente” de paliar el déficit y evitar el subsidio, sea lo que hoy planteaba el ministro de Transportes, Felipe Morandé: subir la tarifa. Otra vez, la mano de los grandes busca el bolsillo de los pequeños.&lt;br /&gt;Quedan varios puntos pendientes por tratar: el alza de tarifas en detalle, la calidad del servicio, las micros enchuladas, las condiciones laborales del personal de Transantiago, los vendedores ambulantes y cantantes, en fin. Pasan y pasan los años, y Transantiago sigue siendo como la primera vez, hace tres años, tres meses y un día: un asco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-7775701116747716509?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/7775701116747716509/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=7775701116747716509&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/7775701116747716509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/7775701116747716509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2010/05/combatir-la-evasion-es-la-solucion.html' title='¿Combatir la evasión es la solución?'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111687304500801624</id><published>2010-04-24T06:39:00.000-07:00</published><updated>2010-04-25T09:43:10.513-07:00</updated><title type='text'>Muerte de Paul Schaefer</title><content type='html'>Acaba de morir Paul Schaefer. Él fue el villano de una historia real demasiado parecida al guión de una mala película de clase B. Mesianismo, pedofilia, nazismo, experimentos de científico loco en seres humanos, tortura institucionalizada, arsenales secretos. La sola enumeración del menú completo agota y sorprende. Y todo tras la fachada de la beneficencia y la filantropía, con el sello de un discurso cristiano endulzando cada cucharada de estiércol.&lt;br /&gt;Paul Schaefer murió en la Cárcel de Alta seguridad. Algo es algo, podríamos decir. Uno puede no ser partidario de la pena de muerte, pero es de mínima justicia que un ente de esa calaña por lo menos fallezca tras las rejas. Claro que eso pareciera que es mucho pedir, porque el auspiciador mayor de Schaeffer, Augusto José Ramón, murió tranquilito en una cama de su hospital. Por eso digo otra vez: algo es algo. &lt;br /&gt;Murió Paul Scaefer y todo nosotros podemos, entonces, tener un poco de paz. Pero, ¿qué elegir de esta historia para tomarlo como lección? Es difícil: hay mucho para escoger. Me gustaría ver si al funeral acuden a llorarlo los mismos que cerraban filas tras él en el grupo “Amigos de Colonia Dignidad”. La lista de tales amistades incluyó en su mejor momento a personajes como Jaime Guzmán, Mario Ríos, Bruno Siebert, Sergio Diez, Olga Feliú, Hernán Larraín, Andrés Chadwick, Evelyn Matthei, Jaime Orpis y Juan Antonio Coloma, entre otros. Connotados deudos deja Scaefer.&lt;br /&gt;Muerto el Pastor, quizás uno de los asuntos más preocupantes que deja como herencia es que, pese a la magnitud de sus crímenes, tuvo que ser un grupo de periodistas quienes dieran con su paradero en Argentina. En plena democracia, los encargados policiales y de la justicia simplemente se dejaron estar cuando el depravado anciano huyó. Y la prensa tuvo que hacerse cargo, para vergüenza de los sabuesos pagados con nuestros impuestos. La reportera encargada del caso, Carola Fuentes, no ha dudado en declarar que eso demuestra una flagrante falta de voluntad de las autoridades de la época. Con los mismos datos que estaban en poder de los investigadores, Fuentes y su equipo dieron con Schaefer. Pareciera que la lista de amigos de Colonia Dignidad era más larga de lo que parecía.&lt;br /&gt;En una coincidencia macabra, Schaefer decide morir justo cuando el menú de pedofilia, religión y poder está tomando especial relevancia a partir de las denuncias de abusos por parte de sacerdotes católicos en todo el mundo y en nuestro país. Mientras aún no nos reponemos del horror venido desde Alemania hasta Parral, todavía quedan muchos velos por descorrer. Juntemos miedo. Y Shaefer, que se pudra en paz. Trabajo duro para los gusanos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111687304500801624?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111687304500801624/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111687304500801624&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111687304500801624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111687304500801624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2010/04/muerte-de-paul-sfaefer.html' title='Muerte de Paul Schaefer'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-1952704650659866874</id><published>2010-03-31T13:17:00.000-07:00</published><updated>2010-03-31T13:21:03.512-07:00</updated><title type='text'>29 de marzo otra vez.</title><content type='html'>Para los que vivimos demasiado cerca esa fecha, hace ya 25 años, pareciera que siempre es 29 de marzo. Claro, la fecha se tornó célebre, connotada y noticiosa. Y, por lo mismo, materia prima para el morbo periodístico, con un filo político y policial ineludible: es ni más ni menos que El Día del Joven Combatiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo pedí que a través del grupo del Peda se hicieran llegar recordatorios personales sobre nuestro querido Pelao Vergara. Y si se hizo así, lo que estaba era la intención de personalizar la fecha y de mostrar que estos héroes, nuestros héroes, fueron alguna vez como nosotros: carne y hueso. Sangre pensante, cerebro en acción, partes de un solo cuerpo colectivo que, cual más, cual menos, buscábamos lo mismo: el fin de lo espantoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo tenía diecinueve años. Rafael, diecisiete. Pensemos un momento en eso. Muchos de nosotros ya tenemos hijos de esas edades. Y los vemos como niños. Pues bien: Eduardo, Rafael y todos nosotros éramos eso: niños, niños que se plantaban frente al horror, que desafiaban al monstruo y que creían que era posible cambiar lo muerto por lo vivo. Y es bueno recordar que en esos tiempos de muerte y dolor éramos capaces de pasarlo bien y ser felices. Seguramente la edad misma nos protegía. Para todos nosotros la juventud era lo que debe ser: un tiempo luminoso, de aprendizaje fervoroso, pasión ciega y risa eléctrica. El Pelao eras uno más en nuestro soberbio jolgorio que intentaba tomarse por asalto el palacio de todos los inviernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para nosotros, los de entonces, (la pomposa generación ochentera), es ineludible un hecho: conocimos al Joven Combatiente, fuimos amigos, polemizamos, no pocas veces discutimos, pero caminamos junto a él. Y recordar hoy su espantosa muerte es volver a sentir un estremecimiento, como cuando una bala pasa muy cerca, zumbando en los oídos, pero si tocarnos a nosotros. Por todo eso, el 29 de marzo de 1985 marca el fin de la infancia. Recordemos la incredulidad de los días siguientes, las nerviosas llamadas telefónicas confirmando lo que no queríamos saber: el muerto era él y su hermano. Había que crecer aceleradamente, tener fuerza en el espíritu y en la carne como para cargar sobre los hombros un par de ataúdes demasiado jóvenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado veinticinco años. El día del Joven Combatiente ocupa en la pauta periodística un lugar entre lo policial. En nuestra propia pauta vivencial sabemos que es otro el sentido. Es el joven combatiente en homenaje a quienes murieron ese día entregando lo mejor de la flor de su cortísima edad. Además de Rafael y Eduardo, también cayó, en otro lugar de la ciudad, Paulina Aguirre, no la olvidemos. Y como en un esfuerzo barroco de tapar un horror con otro, en esas fechas se produjo el triple degollamiento de Parada, Guerrero y Nattino. Años después, su hermano mayor, Pablo, junto a Araceli Romo cayó en otro episodio de ese combate utópico y sin fin. Recuerdo al mismo Pablo y su serena arenga en el Cementerio General de Santiago, un 31 de marzo de 1985. Tanta sangre, tanta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno de ellos se merece ni un pedazo de olvido. Es otra vez el día del joven combatiente. Recordemos que nosotros también fuimos jóvenes combatientes. ¿Qué somos ahora? Nuestra lucha aún espera su victoria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los textos siguientes son apenas retazos de recuerdos del paso de Eduardo por nuestras vidas. Desde el más breve al más extenso, cada uno tiene su mérito. Son atisbos de una vida, retazos de la memoria de uno que fue como nosotros y que ya no nos acompaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No olvidar. No es una estatua, no es una fecha en el calendario, no es un despacho morboso de Chilevisión: es el día de Nuestro Joven Combatiente. Recordémoslo con una sonrisa cargada de futuro, arriba de las mesas del Casino, argumentando en alguna reunión semiclandestina, o pintando una muralla. Lo visible en estos días es lo noticioso, lo que llama la atención. Pero quizás tenemos que hacer un esfuerzo por sacar a flote lo mejor de aquellos tiempos, nuestro sudoroso y agitado día a día, nuestra felicidad, nuestra esperanza, que parece que quedó guardada en un ropero. Porque nuestra juventud fue mucho más que “Los Ochenta”, con todo su rating, hagamos memoria viva de lo que fuimos, de lo que Eduardo, Rafael, Pablo, Paulina, Araceli y tantos más fueron: jóvenes alegres, jóvenes combatientes, apenas niños mártires de una utopía que sigue sin cumplirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Padilla Rubio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo un recuerdo súper lindo y simple del pelao: con unas compañeras estábamos en la pieza y llega la mamá con una bandeja llena de tunas peladitas, cortaditas. Dulce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmen Ulloa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su nombre en las marchas , su nombre en el panfleto y la muralla del baño del peda.&lt;br /&gt;Lo recuerdo en la voz de mi amigo- profesor contándome de sus tejeres de historia y del día en que se fue.&lt;br /&gt;En el sudor corporal que me venia en la marcha....miedo, ansiedad y estar presente igual.&lt;br /&gt;Su madre hablando, haciendo Tai Chi.&lt;br /&gt;De Eduardo conozco el amor que dejó, el sueño que sembró, la valentía que en mi se multiplico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pamela Solar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdos del pelao Eduardo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Contexto: el año 83 entro a estudiar historia en el peda y ahí estaba el Eduardo en 2º año y me integro a la UNED&lt;br /&gt;Algunas escenas:&lt;br /&gt;• Cuando me protegió de un hueón que me quería sacar a la calle estando los pacos, en plena protesta: estábamos cerrando la reja que daba para Grecia, en esa época no existía el murallón que hay ahora, y un hueón aparece por afuera y me toma del brazo tirándome hacia fuera pero instantáneamente Eduardo me sujeta y patea al hueón y  cerramos la reja&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Cuando en Coronel, en los trabajos voluntarios se venia cantando “solo le pido a dios” acompañado de su guitarra: no se, es un bonito recuerdo de su espíritu humanista, sentados al final de la micro hacia el gimnasio del sindicato de Coronel donde alojábamos y después de una larga jornada él volvía cantando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Sus discursos y su dedo índice, igual que su papá: todos sus discursos con su característica mano indicando con el índice, igual como lo hace su papá cuando lo recuerda a él en los actos conmemorativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Lo acogedora que era su familia: siempre que íbamos a su casa en Villa Francia su mamá nos recibía muy amablemente, dulcemente, siempre aparecía algún detalle además de su sonrisa, … y sus hermanos era un clima de convivencia muy relajado y respetuoso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• El póster que tenia en su pieza con la frase de de Lennon …”y los de acá hagan sonar sus joyas”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien iba a imaginar siquiera que nuestras historias estarían para siempre cruzadas cuando nos conocimos ese verano de 1979 en Playas Blancas, al lado de la laguna el Peral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los papás de Eduardo, Manuel y Luisa, se conocían desde jóvenes con mis padres, cuando formaban parte de las JOC (juventud obrera Católica), y acometían con entusiasmo el llamado de la Iglesia a hacerse parte de los procesos sociales y políticos que se gestaban en la década del sesenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años después, bajo la dictadura militar Manuel, trabajando en la Vicaría de la Solidaridad Sur, y mi madre en los talleres para mujeres poblacionales, que la vicaría apoyaba, implementaron por varios años seguidos los campamentos de verano que marcaron a fuego a tantos niños y jóvenes como nosotros en esos años.  Así fue como nos conocimos, éramos todos niños que comenzábamos a asomar nuestros ojos a la realidad abismante de esa época dolorosa: El Eduardo y sus hermanos, Rafael, Pablo y Ana, Mi hermana Araceli y yo y varias decenas de jóvenes como nosotros que después fuimos protagonistas de esa historia dolorosamente bella bajo la dictadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Forjamos una amistad hermosa y sincera, nos pasamos largas horas alrededor de una fogata playera conversando sobre la realidad nacional y el papel que nos cabía como jóvenes. A veces discutimos airadamente; otras, admiramos y reconocimos los aportes que cada cual hizo respecto de algún punto determinado y así, verano a verano, fue naciendo entre todos nosotros el cariño, el respeto y la admiración que quedó grabado en nuestros corazones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada verano el encuentro fue mas grato, mas esperado. Contarnos de lo que cada cual había realizado durante el año en sus respectivas poblaciones, compartir experiencias, dar consejos, volver a discutir una y otra vez, las viejas cuestiones filosóficas y doctrinarias para terminar después paseando por la playa, cantando alrededor de la hoguera junto a todos los amigos, haciéndonos cómplices para conversar con la niña que le gustaba, en fin, jóvenes infinitamente cotidianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin proponérnoslo, sin acuerdos previos, sin presiones o imposiciones, de manera absolutamente natural nuestros caminos políticos siguieron la misma dirección y el reencontrarnos  en el seno de MIR en diversas actividades políticas, sociales o de otro tipo fue otro motivo más para fortalecer el cariño y admiración que nos tuvimos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia el año 82 nos encontramos nuevamente en el Pedagógico. Eduardo destacaba como Dirigente de la UNED y yo, aunque no formaba parte de la estructura estudiantil, lo seguía feliz en todas sus andanzas: las protestas, las marchas, las asambleas, las tomas del casino y la cafetería, con apaleo incluido. Así, a medida que se agudizó la lucha de esos años con el advenimiento de las protestas populares, nos vimos cada vez menos pero siempre nos reencontramos en las jornadas de protesta en el Pedagógico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese fue el ultimo recuerdo que tengo de Eduardo y También de Rafael: una de las últimas protestas de año 84 en el Peda, rodeados de pacos y militares: El Eduardo y Rafael, David, yo y varios amigos mas enfrentándonos a pedradas en medio del humo, las lacrimógenas, empapados  de sudor, tras los muros de la calle Grecia, al lado de la escuela de música. Fue la última vez. Después, a pocos  días de volver de mi relegación, solo lo pude ver tras el vidrio del ataúd y cantarle junto a mis amigos del grupo Creación, su última canción de despedida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esteban Romo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-1952704650659866874?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/1952704650659866874/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=1952704650659866874&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/1952704650659866874'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/1952704650659866874'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2010/03/29-de-marzo-otra-vez.html' title='29 de marzo otra vez.'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-3234660595285531311</id><published>2010-03-31T03:09:00.001-07:00</published><updated>2010-03-31T03:09:39.721-07:00</updated><title type='text'>Dedicado a las basuras humanas que construyen edificios de juguete y que despues se esconden</title><content type='html'>En diálogo con las entrañas de una bestia&lt;br /&gt;los cielos amenazan a mis sueños&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo que vi cada ciudad en tambaleo&lt;br /&gt;yo que sentí la tierra aullando en ese amanecer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora quiero ver las caras de los demasiado vivos&lt;br /&gt;saqueadores de nuestra esperanza con puñal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus almas desastrosas buscan entre ruinas&lt;br /&gt;el brillo de nuestras monedas más dolientes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le hablo al simple ratero de la infantería:&lt;br /&gt;Yo busco a los depredadores con posgrado en ley de selva&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras su clientela tiene escombros de este mal negocio&lt;br /&gt;ellos conservan firmes oficinas desde donde buscan caza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo vi su rostro frío en las noticias&lt;br /&gt;simulando alguna queja y una mala explicación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo vi la lágrima del mal actor que no convence a nadie&lt;br /&gt;yo vi el cofre del tesoro enterrado con su más mala prisa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus almas infelices buscan entre muros muertos&lt;br /&gt;el brillo de nuestras monedas más llorosas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Valdrá una maldición para esa rapiña de alta cuna?&lt;br /&gt;¿Valdrá un sarcasmo exacto para enturbiarles el dormir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos seguirán allí&lt;br /&gt;contando los billetes de su juego&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos seguirán allí contando los billetes de su juego&lt;br /&gt;hasta que el brazo de la sangre toque su hombro y los despierte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí verán la noche,&lt;br /&gt;y su ciudad de fantasía por los suelos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí verán su noche, y nuestra tierra aullando&lt;br /&gt;en su vicioso amanecer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-3234660595285531311?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/3234660595285531311/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=3234660595285531311&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/3234660595285531311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/3234660595285531311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2010/03/dedicado-las-basuras-humanas-que.html' title='Dedicado a las basuras humanas que construyen edificios de juguete y que despues se esconden'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-3306497480763796689</id><published>2010-03-05T13:41:00.000-08:00</published><updated>2010-03-05T13:42:17.264-08:00</updated><title type='text'>terremoto mediático</title><content type='html'>Primera parte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas alturas y, más allá de los efectos directos e indirectos de la catástrofe, resulta que me declaro chato con la situación. Me refiero a estar chato con respecto al comportamiento de los medios ante el cataclismo. En honor a la brevedad, lo he resumido en los varios puntos. Muchos de ellos estaban presentes en la labor informativa general antes del terremoto, pero ahora se han exacerbado y llevado a sus (espero) últimas consecuencias. A mi juicio, la cobertura periodística ha estado marcada por los siguientes puntos negativos, que son los que me han terminado por agobiar.&lt;br /&gt;1.- Periodismo espectáculo. La presentación noticiosa ha de ser forzosamente atractiva, muy atractiva. Más allá de un deber vocacional de informar, se busca mantener la atención del televidente, auditor o lector. Mediante la búsqueda de lo sensiblero, lo emotivo per se, lo anecdótico, lo banal y la visión fuera de contexto, la noticia se aleja de una comprensión global de causas y efectos, para convertirse en un imán de los instintos primarios del receptor. En ese mismo camino, las noticias más impactantes se repiten una y otra vez, dando la idea de un continuo noticioso sin ton ni son. Y eso termina por despistar, deprimir y aburrir.&lt;br /&gt;2.- Periodismo ciudadano. Bajo la loable máscara de eliminar las barreras entre emisor y receptor, el uso de tecnologías móviles de imagen, texto y voz, permite que los mismos ciudadanos envíen datos, imágenes y a veces verdaderos reportajes. Este fenómeno ha incluido fuertemente a las redes sociales (twitter, facebook y similares), como fuente “fidedigna” de hechos noticiosos. Esto elimina el filtro editorial, abriendo los canales a todo tipo de sesgos desorganizados de la información que se presenta. Bajo esta aparente democratización de la información, la información se ha vuelto una sucesión de supuestos golpes noticiosos sin mayor reporteo. Si antes se suponía que el periodista era, antes que todo, reportero, que iba y verificaba en las fuentes los datos, ahora muchas veces es un simple usuario que pone al aire lo que llega a su computador o teléfono móvil. Buena parte de las olas de noticias infundadas (falsos saqueos, confirmación y refutación de tsunamis, etc.), han nacido de este tipo de periodismo. Da la impresión de que basta con un teléfono y algo de histrionismo barato para desatar algún grado de histeria, avisando a un medio sobre un saqueo o una salida de mar supuestas.&lt;br /&gt;3.- Periodismo funcionario. El periodista dejó hace rato de ser aquel espécimen que, avalado pos su fuerte vocación, reporteaba y perseguía el dato con rigor y empeño. A cambio, una gran cantidad de periodistas trabajan cómodamente instalados en sus escritorios, conectados a facebook, twiter y MSN. Con eso basta y sobra. La verificación de datos consiste en llamar por celular a alguien cercano al hecho, para que le envíe de vuelta el texto para hacer copy/paste, o el jpg para decorar la nota. Como efecto secundario de esto, el periodismo termina muchas veces por ser acrítico, amorfo y no opinante. Son esos profesionales los que no saben contra preguntar en una conferencia de prensa, los que se limitan a transcribir comunicados oficiales (del estado y de las empresas), los que publican sin siquiera leer lo que llegue de las agencias.&lt;br /&gt;Claro, ustedes me dirán que con el terremoto, muchos se vieron obligados a salir a terreno, rompiendo por lo menos con este problema. Puede ser, pero también es cierto que la catástrofe a dejado a la vista otros dos tipos de periodismo que de momento sólo enunciaré: el periodismo disperso (o todoterreno) y el periodismo a-literario o sin discurso. Esos son tema para un próximo posteo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segunda Parte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el anterior posteo reseñé tres tipos de periodismo, (el periodismo como espectáculo, el periodismo ciudadano y el periodismo funcionario. Por supuesto que estas son visiones parciales y quizás muy particulares del total de la prensa nacional. Hay algunas excepciones, pero de momento son sólo eso: excepciones.&lt;br /&gt;Yo detecto por lo menos otros dos tipos de periodismo imperantes: el todo terreno y el a-literario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.- Periodismo todoterreno. O un término más elegante, que es ser un periodista multimedios. Se trata de tener la capacidad de saltar entre distintos soportes indistintamente: texto, imagen, voz, video. El mismo que locutea es quien despacha notas, sube fotos a la web y edita notas audiovisuales. Una especie de hombre orquesta que salta de un tema al otro y de un tema al otro. Resultado: dispersión, poca coherencia en la noticia, falta de una visión global. Claro que este tipo de periodismo es sumamente útil para los dueños de los medios, que ven en este tipo de profesionales al funcionario óptimo, el que sirve para todo, y por la misma plata. Como consecuencia, el periodismo difícilmente distingue la paja del trigo. Es lo mismo el perrito salvado de la ola que el atraso en la alerta de un tsunami, por ejemplo. Y este tipo de información está directamente emparentada con el siguiente (y de momento último fenómeno)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.- El periodismo a-literario, o carente de discurso. Quizás acá uno encuentre el asunto más de fondo. Los demás puntos pueden ser más bien cosméticos y solucionables con algo de buena voluntad de parte de los medios y los profesionales, se pueden mejorar esos problemas. Pero las largas coberturas mediáticas que el terremoto ha desencadenado, desnudan la falta de fondo del periodismo nacional. Y a eso lo denomino un estado a-literario, y no me estoy refiriendo a un hecho estético o a problemas en el uso del lenguaje (que las hay, y muchas). No. Además del rol meramente informativo, el periodismo ha cumplido muchas veces una función de construir relatos en un sentido superior del término. Relato en el sentido de ordenar los hechos, confrontarlos con la historia, con la identidad y con todo aquello que es lo más profundo de lo humano. No en vano, el cúmulo noticioso constituye una de las fuentes de la historia. Esa posibilidad de construir un relato coherente a partir de hechos aparentemente caóticos habla de darle al lector la oportunidad de entender lo que sucede, no sólo de conocer y presenciar las cosas. Se trata de poner en contexto, extrapolar, en fin, dar un salto intelectual junto al receptor más allá del torbellino de los hechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para esto no es condición necesaria que cada reportero sea un novelista en ciernes. Quizás, para el caso de la actual catástrofe, bastaría con que respondieran las preguntas básicas del periodismo (que se supone debieran haber aprendido en la escuela): ante un hecho hay que dejar en claro: qué, quién, cuándo, cuándo, dónde, cómo y por qué. Este mínimo exigible en la calidad de la noticia ha sido escasamente cumplido. Por ejemplo, de los reporteros destacados en terreno en el edificio Alto Río, hasta el momento cuesta escuchar o leer una información certera, o que parezca serlo. Para empezar, hasta el hoy, todavía hay discrepancias en cuanto al nombre del recinto colapsado. Para muchos sigue siendo “Borde Río”. Ni hablar de cifras claras de bajas, desaparecidos, rescates, constructora responsable de la edificación, en fin. LO básico de la noticia no está a la vista, o aparece disperso. Y eso que, por lo menos en cuanto a la televisión, ha habido unos cuantos “próceres” de la prensa cubriendo el hecho, algunos con experiencia internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insisto en el punto. Bajo la apariencia de una cobertura sensible, cercana a la gente e inmediata, con largos reportajes de la devastación, se esconde un tipo de reporteo extremadamente light, ligero como comida chatarra, que sacia por el momento, pero que no alimenta, y que termina por asquear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No basta con que un reportero se instale, con más o menos recursos, en el centro mismo de los hechos. Eso es sólo el punto de partida para una cobertura decente. Pero si ese mismo personaje está constreñido por una visión del mundo de poco vuelo, si no tiene el arrojo intelectual suficiente para armar un todo coherente a partir de los hechos, su labor se la lleva el viento. Y lo peor, no contribuye a la reconstrucción espiritual. Estamos faltos no sólo de medios materiales. Necesitamos imperiosamente un refuerzo al ánimo, necesitamos una visión certera de las causas de lo que vemos. No es sólo la furia de la naturaleza, sino que la relación del ser humano con ella. Es eso parte de lo que está en juego. Lo necesitamos como cuerpo social. Y para eso hay que estar bien informado. Acá, aparte de una suma eterna de despachos espeluznantes, ha faltado un centro espiritual e intelectual del discurso, una coherencia que saque lecciones desde la brutal contingencia. Esa es una deuda que se intenta pagar con sensacionalismo, inmediatez y sensiblería. Y claramente eso no sólo no es suficiente, sino que aburre. La gente termina por no querer saber nada, agobiados por la exhibición barata de este mar de sufrimiento, sin nadie que sea un real aporte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia del periodismo muestra a unos cuantos nombres pasados y actuales que fueron capaces de afrontar la información como un atarea superior del espíritu humano. Claro, muchos de ellos devinieron en escritores, pero fogueados en el reporteo. Ernst Heminway, Truman Capote, Ryzard Kapuscinski, George Orwell, André Malraux, Gabriel García Márquez, Robert Fisk, Robert Kaplan, por nombrar a algunos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestro país también tenemos muchos ejemplos de periodistas capaces de entregar una visión completa, que enriquece al lector, y no sólo lo entretiene. Lenka Franulic, Patricia Verdugo, Mónica González, Juan Pablo Cárdenas, en fin, muchos nombres que ahora, en este estado de cosas, se extrañan en las pantallas, en el papel y en los oídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, como en otros asuntos relativos a Chile, nuestro periodismo no es un periodismo de país desarrollado, no es un periodismo a la altura de la OCDE (en esta parte pueden reírse). Por muchos blackberrys y antenas satelitales que carguen, el saldo es, otra vez, mediocridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tercera Parte y final&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me escribe una amiga periodista, quien me pregunta si encuentro algo bueno en los periodistas. Le contesto en el acto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo mejor el problema de mi visión es creer que el periodismo tiene una especie de misión que cumplir, cuando en realidad vivimos en una sociedad cada vez más desestructurada y falta de coherencia. Y sospecho que eso sucede con toda profesión. Pienso lo que ha pasado con todas las actividades relacionadas con la construcción. Lo del periodismo puede pasar por anecdótico a ratos, si hablamos de la ingeniería, por ejemplo. En fin. Pero me dio con el periodismo (no con los periodistas, ojo), por el clima comunicacional que la catástrofe ha impuesto. Además, como escritor no puedo sentirme ajeno al relato que somos capaces de construir. Quizás en momentos de desastre casi absoluto no sea el mejor momento para discutir sutilezas, pero quizás si no es ahora, nunca lo será.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, todo esto pasa por la propiedad de los medios, la estructura de toma de decisiones dentro de los medios, la relación con los avisadores y con el Poder (así, de mayúsculas). Hay mucho pan por rebanar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que, atrapado en ese supuesto de la misión del periodismo, uno compara el “deber ser” con el “ser real”, y las cuentas no son muy alegres. Por ejemplo, en un momento como el que vivimos, uno espera que se infunda algo de tranquilidad. En lo personal pienso en el caso Paz, y no es que quiera defender a la empresa. Pero sucede que como vivo en un edificio de esa marca, al cual no le pasó nada terrible, a uno termina por molestarle la liviandad con la cual cada edificio resquebrajado, chueco o definitivamente caído, se le haya atribuido a Paz, sin mucho rigor en la entrega. Y así con muchos temas tratados en el río informativo que nos inunda. La repetición insensata de imágenes y palabras termina por vaciarlas de significado. Yo no creo que el problema sean los periodistas, yo creo que el problema es el periodismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si me piden que nombre cosas buenas, primero tengo que reconocer que en este evento ha habido una muy buena cobertura. Es decir, han sido capaces de llegar a un montón de lugares, muchos ellos aislados, incluso antes que la ayuda o las autoridades. Eso incluso termina por tener un efecto que excede lo estrictamente periodístico, llegando a tener un peso como denuncia de filo político: se desnuda el desamparo en que se encuentra ese país invisible de los pueblos chicos que no existen para el gobierno central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo otro bueno es que, en la misma línea, el esfuerzo y la entrega han sido notables. Jornadas interminables de reporteo y despacho, en condiciones adversas e incomodas, cuando no peligrosas, muestran que la mayoría de los periodistas involucrados tienen carácter y aguante. Sacando lo mejor de la vocación, muchos periodistas han sabido estar al pie de los hechos, compartiendo penas y alegrías en medio de la noticia, casi como parte de ella. Bien por ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay también otra cosa encomiable. Como el aislamiento y la caída de las redes de comunicación es enorme, hay muchos medios que dedican mucho tiempo a informar sobre personas desaparecidas, encontradas y salvadas. El rol social llevado a su mejor expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se trata de dar nombres, tengo que mencionar a don Sergio Campos. Desde el momento mismo del terremoto, su voz ha sido un polo de sensatez y calma. Lamentablemente aparece sólo a ratos, (parece que está de vacaciones y/o convaleciente de una gran operación). El par de veces que lo he podido oír destaca mucho sobre los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la radio ADN ha sido bastante cuerda, mesurada y responsable en su cobertura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y con los días la cosa ha ido mejorando poco a poco. El reportaje de Emilio Sutherland en Contacto (canal 13) estuvo bien de forma y de fondo mostrando todas las caras de la caldera hirviente de Concepción, con saqueos y solidaridad en dosis parejas. Así mismo, ya he visto un par de reportajes notables en El Mostrador, por ejemplo, siguiendo el tema de las fallas en las edificaciones. Y así, poco a poco van apareciendo pequeñas joyas que abren la esperanza en los medios. Ahora falta la solución final para este entuerto, pero eso, amiguitos, es otra cosa, y yo no lo escribiré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Padilla&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-3306497480763796689?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/3306497480763796689/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=3306497480763796689&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/3306497480763796689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/3306497480763796689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2010/03/terremoto-mediatico.html' title='terremoto mediático'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-5088921137686419177</id><published>2010-03-04T13:24:00.001-08:00</published><updated>2010-03-04T13:24:53.791-08:00</updated><title type='text'>Terremoto mediático 2</title><content type='html'>En el anterior posteo reseñé tres tipos de periodismo, (el periodismo como espectáculo, el periodismo ciudadano  y el periodismo funcionario. Por supuesto que estas son visiones parciales y quizás muy particulares del total de la prensa nacional. Hay algunas excepciones, pero de momento son sólo eso: excepciones. &lt;br /&gt;Yo detecto por lo menos otros dos tipos de periodismo imperantes: el todo terreno y el a-literario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.- Periodismo todoterreno.  O un término más elegante, que es ser un periodista multimedios. Se trata de tener la capacidad de saltar entre distintos soportes indistintamente: texto, imagen, voz, video.  El mismo que locutea es quien despacha notas, sube fotos a la web y edita notas audiovisuales. Una especie de hombre orquesta que salta de un tema al otro y de un tema al otro. Resultado: dispersión, poca coherencia en la noticia, falta de una visión global. Claro que este tipo de periodismo es sumamente útil para los dueños de los medios, que ven en este tipo de profesionales al funcionario óptimo, el que sirve para todo, y por la misma plata. Como consecuencia, el periodismo difícilmente distingue la paja del trigo. Es lo mismo el perrito salvado de la ola que el atraso en la alerta de un tsunami, por ejemplo. Y este tipo de información está directamente emparentada con el siguiente (y de momento último fenómeno)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.- El periodismo a-literario, o carente de discurso. Quizás acá uno encuentre el asunto más de fondo. Los demás puntos pueden ser más bien cosméticos y solucionables con algo de buena voluntad de parte de los medios y los profesionales, se pueden mejorar esos problemas. Pero las largas coberturas mediáticas que el terremoto ha desencadenado, desnudan la falta de fondo del periodismo nacional. Y a eso lo denomino un estado a-literario, y no me estoy refiriendo a un hecho estético o a problemas en el uso del lenguaje (que las hay, y muchas). No.  Además del rol meramente informativo, el periodismo ha cumplido muchas veces una función de construir relatos en un sentido superior del término. Relato en el sentido de ordenar los hechos, confrontarlos con la historia, con la identidad y con todo aquello que es lo más profundo de lo humano. No en vano, el cúmulo noticioso constituye una de las fuentes de la historia. Esa posibilidad de construir un relato coherente a partir de hechos aparentemente caóticos habla de darle al lector la oportunidad de entender lo que sucede, no sólo de conocer y presenciar las cosas. Se trata de poner en contexto, extrapolar, en fin, dar un salto intelectual junto al receptor más allá del torbellino de los hechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para esto no es condición necesaria que cada reportero sea un novelista en ciernes. Quizás, para el caso de la actual catástrofe, bastaría con que respondieran las preguntas básicas del periodismo (que se supone debieran haber aprendido en la escuela): ante un hecho hay que dejar en claro: qué, quién, cuándo, cuándo, dónde, cómo y por qué. Este mínimo exigible en la calidad de la noticia ha sido escasamente cumplido. Por ejemplo, de los reporteros destacados en terreno en el edificio Alto Río, hasta el momento cuesta escuchar o leer una información certera, o que parezca serlo. Para empezar, hasta el hoy, todavía hay discrepancias en cuanto al nombre del recinto colapsado. Para muchos sigue siendo “Borde Río”. Ni hablar de cifras claras de bajas, desaparecidos, rescates, constructora responsable de la edificación, en fin. LO básico de la noticia no está a la vista, o aparece disperso. Y eso que, por lo menos en cuanto a la televisión, ha habido unos cuantos “próceres” de la prensa cubriendo el hecho, algunos con experiencia internacional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insisto en el punto. Bajo la apariencia de una cobertura sensible, cercana a la gente e inmediata, con largos reportajes de la devastación, se esconde un tipo de reporteo extremadamente light, ligero como comida chatarra, que sacia por el momento, pero que no alimenta, y que termina por asquear. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No basta con que un reportero se instale, con más o menos recursos, en el centro mismo de los hechos. Eso es sólo el punto de partida para una cobertura decente. Pero si ese mismo personaje está constreñido por una visión del mundo de poco vuelo, si no tiene el arrojo intelectual suficiente para armar un todo coherente a partir de los hechos, su labor se la lleva el ciento. Y lo peor, no contribuye a la reconstrucción espiritual. Estamos faltos no sólo de medios materiales. Necesitamos imperiosamente un refuerzo al ánimo, necesitamos una visión certera de las causas de lo que vemos. No es sólo la furia de la naturaleza, sino que la relación del ser humano con ella. Es eso  parte de lo que está en juego. Lo necesitamos como cuerpo social. Y para eso hay que estar bien informado. Acá, aparte de una suma eterna de despachos espeluznantes, ha faltado un centro espiritual e intelectual del discurso, una coherencia que saque lecciones desde la brutal contingencia. Esa es una deuda que se intenta pagar con sensacionalismo, inmediatez y sensiblería. Y claramente eso no sólo no es suficiente, sino que aburre. La gente termina por no querer saber nada, agobiados por la exhibición barata de este mar de sufrimiento, sin nadie que sea un real aporte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia del periodismo muestra a unos cuantos nombres pasados y actuales que fueron capaces de afrontar la información como un atarea superior del espíritu humano. Claro, muchos de ellos devinieron en escritores, pero fogueados en el reporteo. Ernst Heminway, Truman Capote, Ryzard Kapuscinski, George Orwell, André Malraux, Gabriel García Márquez, Robert Fisk, Robert Kaplan, por nombrar a algunos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestro país también tenemos muchos ejemplos de periodistas capaces de entregar una visión completa, que enriquece al lector, y no sólo lo entretiene. Lenka Franulic, Patricia Verdugo, Mónica González, Juan Pablo Cárdenas, en fin, muchos nombres que ahora, en este estado de cosas, se extrañan en las pantallas, en el papel y en los oídos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, como en otros asuntos relativos a Chile, nuestro periodismo no es un periodismo de país desarrollado, no es un periodismo a la altura de la OCDE (en esta parte pueden reírse). Por muchos blackberrys y antenas satelitales que carguen, el saldo es, otra vez, mediocridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Padilla&lt;br /&gt;Escritor&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-5088921137686419177?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/5088921137686419177/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=5088921137686419177&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/5088921137686419177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/5088921137686419177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2010/03/terremoto-mediatico-2.html' title='Terremoto mediático 2'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-6026617501034200532</id><published>2010-03-03T14:59:00.001-08:00</published><updated>2010-03-03T14:59:56.926-08:00</updated><title type='text'>Terremoto mediático 1</title><content type='html'>A estas alturas y, más allá de los efectos directos e indirectos de la catástrofe, resulta que me declaro chato con la situación. Me refiero a estar chato con respecto al comportamiento de los medios ante el cataclismo. En honor a la brevedad, lo he resumido en los varios puntos. Muchos de ellos estaban presentes en la labor informativa general antes del terremoto, pero ahora se han exacerbado y llevado a sus (espero) últimas consecuencias. A mi juicio, la cobertura periodística ha estado marcada por los siguientes puntos negativos, que son los que me han terminado por agobiar. &lt;br /&gt;1.- Periodismo espectáculo. La presentación noticiosa ha de ser forzosamente atractiva, muy atractiva. Más allá de un deber vocacional de informar, se busca mantener la atención del televidente, auditor o lector. Mediante la búsqueda de lo sensiblero, lo emotivo per se, lo anecdótico, lo banal y la visión fuera de contexto, la noticia se aleja de una comprensión global de causas y efectos, para convertirse en un imán de los instintos primarios del receptor. En ese mismo camino, las noticias más impactantes se repiten una y otra vez, dando la idea de un continuo noticioso sin ton ni son.  Y eso termina por despistar, deprimir y aburrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.- Periodismo ciudadano. Bajo la loable máscara de eliminar las barreras entre emisor y receptor, el uso de tecnologías móviles de imagen, texto y voz, permite que los mismos ciudadanos envíen datos, imágenes y a veces verdaderos reportajes. Este fenómeno ha incluido fuertemente a las redes sociales (twitter, facebook y similares), como fuente “fidedigna” de hechos noticiosos. Esto elimina el filtro editorial, abriendo los canales a todo tipo de sesgos desorganizados de la información que se presenta. Bajo esta aparente democratización de la información, la información se ha vuelto una sucesión de supuestos golpes noticiosos sin mayor reporteo. Si antes se suponía que el periodista era, antes que todo, reportero, que iba y verificaba en las fuentes los datos, ahora muchas veces es un simple usuario que pone al aire lo que llega a su computador o teléfono móvil. Buena parte de las olas de noticias infundadas (falsos saqueos, confirmación y refutación de tsunamis, etc.), han nacido de este tipo de periodismo. Da la impresión de que basta con un teléfono y algo de histrionismo barato para desatar  algún grado de histeria, avisando a un medio sobre un saqueo o una salida de mar supuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.- Periodismo funcionario. El periodista dejó hace rato de ser aquel espécimen que, avalado pos su fuerte vocación, reporteaba y perseguía el dato con rigor y empeño. A cambio, una gran cantidad de periodistas trabajan cómodamente instalados en sus escritorios, conectados a facebook, twiter y MSN. Con eso basta y sobra. La verificación de datos consiste en llamar por celular a alguien cercano al hecho, para que le envíe de vuelta el texto para hacer copy/paste, o el jpg para decorar la nota.  Como efecto secundario de esto, el periodismo termina muchas veces por ser acrítico, amorfo y no opinante. Son esos profesionales los que no saben contra preguntar en una conferencia de prensa, los que se limitan a transcribir comunicados oficiales (del estado y de las empresas), los que publican sin siquiera leer lo que llegue de las agencias.&lt;br /&gt;Claro, ustedes me dirán que con el terremoto, muchos se vieron obligados a salir a terreno, rompiendo por lo menos con este problema. Puede ser, pero también es cierto que la catástrofe a dejado a la vista otros dos tipos de periodismo que de momento sólo enunciaré: el periodismo disperso (o todoterreno) y el periodismo a-literario o sin discurso. Esos son tema para un próximo posteo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salud y anarquía, que todos estén sanos y salvos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Padilla&lt;br /&gt;escritor&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-6026617501034200532?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/6026617501034200532/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=6026617501034200532&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/6026617501034200532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/6026617501034200532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2010/03/terremoto-mediatico-1.html' title='Terremoto mediático 1'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-1102070816686209672</id><published>2010-01-17T17:34:00.000-08:00</published><updated>2010-01-17T17:39:32.746-08:00</updated><title type='text'>Es historia</title><content type='html'>Es historia, y hay que verla ya que está ahí al alcance de la mano. Como en tantas elecciones, me toca trabajar este domingo, y acá estoy, frente al hotel Ritz, algunas horas después del triunfo oficial de Piñera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de darle unas miradas al lamento generalizado en Internet, salgo a la calle a empaparme de la celebración piñerista. Desde el cuarto piso en que me encuentro, el concierto de bocinas hace rato ya que resuena en los oídos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo por la escalera y avanzo media cuadra hacia Apoquindo, donde ya se junta una inestable multitud en la vereda. Son muchos más los que avanzan en vehículo que los que vamos a pie. Bajando desde el oriente, pero muchos más subiendo hacia la cordillera, avanza un compacto mar de autos y camionetas. Este cuerpo móvil va erizado de banderas chilenas y símbolos del candidato. Sospecho en alguna parte la presencia de los inevitables vendedores de cintillos y estandartes. Hay uno especialmente notable, donde el millonario ganador aparece -mal impreso-, con un extraño parecido a la Gabriela Mistral de los nuevos billetes de cinco lucas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doblo hacia el poniente y bajo por Apoquindo. Voy cegado por el sol del ocaso, buscando una sede de Piñera ubicada un par de cuadras en esa dirección. Como tantas celebraciones políticas en las que he estado, esta me es igualmente lejana. No me atañe, ni para alegrarme, ni para deprimirme. Simplemente es. Y por morbo o por curiosidad ciudadana, me gusta estar mirando estos carnavales. Además, lo dicho:  es historia, y hay que verla. Quizás es sólo la pequeña historia, la insignificante, la fugaz, la pasajera, pero la quiero ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que me acerco hasta el local, la muchedumbre crece. En una esquina, un joven de lentes oscuros y pantalones a media pierna observa la procesión. Lleva un perro blanco y negro, pequeño pero robusto, atado a una correa. Y en su collar ostenta una estrella del triunfador, con su nombre en blanco sobre un fondo de colores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los guardias de la estación de Metro se asoman desde el subsuelo a mirar el festejo, dejando su cuerpo a media altura en plena escalera, sin atreverse a salir del todo de su puesto de trabajo. Lo mismo los vigilantes de la farmacia Salcobrand de más allá, quienes, asomándose desde el local, no ponen todo su cuerpo fuera de su sitio. Lejos de esa actitud, yo me escapé de mi escritorio, del computador lleno de rock, para conocer un poco de este fervor de primera mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino y camino, y la ancha vereda de Apoquindo está cada vez más llena de gente. Mucha gente mayor, ancianos varios, agitando pequeños banderines de campaña. Hay unos cuantos representantes de un habitante común de estos barrios: ancianos de piel blanca y frágil, llevados en silla de ruedas, algunos incluso conectados a un tubo de oxígeno, mientras sus serias enfermeras los arrastran hacia este jolgorio que toca sus puertas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego hasta la sede de campaña, pero esta aparece con sus puertas y enrejados clausurados. Obedeciendo las leyes respectivas, no luce ningún símbolo proselitista. Tras los candados, un guardia sonríe y reparte banderines e impresos de su líder a quien lo solicite. Parado frente a él lo pienso un poco. ¿Es historia todo esto? ¿Soy historia yo, en medio de esta masa eufórica? ¿Soy una especie de infiltrado en medio de alegrías ajenas, corresponsal de guerra llegado desde la vida real en mitad de una celebración que luego se apagará, como toda celebración? Alguna vez me dio por juntar material de propaganda. De hecho, tengo una notable (y creo que única) colección de panfletos del Si, de 1988. Pero ahora estoy fuera de las canchas, y ni siquiera mi vocación por lo excéntrico me lleva a aceptar las banderitas que me ofrecen. Me giro y sigo observando la locura colectiva que me rodea, como un “espíritu en un mundo material”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La multitud sonríe, grita y festeja. Estas calles, justo donde comienza la comuna de Las Condes, son el epicentro de la sonrisa más amplia. Dentaduras blancas se exhiben sin pudor. Cabelleras al viento, cuerpos de jóvenes mujeres asomados por las ventanillas de vehículos que pasan, haciéndose notar. Tenidas casualmente elegantes, gasas, tules, algodones de vocación playera, cubren a los celebrantes. Mucho pelo claro (natural y artificial), mucha piel científicamente bronceada. Un gesto repetido cientos de veces: alguien que pasa en una camioneta, descubre un rostro conocido en la vereda y lo saluda con amplia sonrisa, mientras agita un estandarte a manera de saludo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más extraña es que, en medio del delirio, no hay consignas de ninguna especie, no hay cantos ni coros. Tampoco hay música o sonido organizado. Sólo un simple y persistente ulular, aullido de felicidad sin verbo alguno. Pareciera que sobran las palabras. O a lo mejor no encuentran las palabras. A lo mejor no tienen palabras, o no las conocen, no las encuentran en la electricidad de estos minutos. Sólo eso: alegría, gritos y banderas. Es como si el público de un recital se hubiese dispersado por las avenidas, gritando con medido entusiasmo “uuhhhh”, “woooowwww”, “yeeeeahhhh”, y así todo el rato. Quizás sólo las bocinas son las que tienen algo que decir. Fuertes, poderosas, pidiendo que les abran paso, haciéndose notar, como emisarias del poder de los motores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tiempo de libertad robada se acaba rápidamente, así que termino mi exploración a la carrera. Tomo el camino de regreso, apurado y algo cansado de esta bulla que crece y se hace más intensa. Al volver noto que los guardias del Metro ya se entraron. Lo mismo el vigilante de la farmacia. Una señora de delantal blanco (presumiblemente nana), me adelanta con una bolsa de supermercado en su mano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo a pasar por la esquina donde hace un rato un muchacho observaba todo con su perro. Le pregunto a la pasada por la raza de su mascota. “Es un bulldog francés”, me dice, orgulloso de su bestia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego vuelvo a mi trabajo y escribo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Domingo 17 de enero de 2010, 20:36.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-1102070816686209672?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/1102070816686209672/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=1102070816686209672&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/1102070816686209672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/1102070816686209672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2010/01/es-historia.html' title='Es historia'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-5554443957978008212</id><published>2009-11-25T05:33:00.000-08:00</published><updated>2009-11-25T05:34:01.267-08:00</updated><title type='text'>No fui</title><content type='html'>No fui al encuentro de los viejos tercios del Glorioso Pedagógico ochenteno el sábado 21 de noviembre de 2009. No pude. No se pudo.&lt;br /&gt;Y es que la vida tiene una sabia cinética que hace caer las cosas por su propio peso. Puesto en la disyuntiva de una agenda recargada, con cuatro eventos sumamente personales, se impusieron tres que tenían que ver con mi presente, y se cayó solito el que me enfocaba en el pasado. &lt;br /&gt;Lo siento pero no me arrepiento. Me duele, pero a la vez me alegra ver cómo el transcurso de las existencias toma su propio y sagrado orden. En el encuentro del Peda (según vi en las fotos del imprescindible Facebook), había mucha gente muy querida, a quien me hubiera gustado ver. Y, por lo menos ese sábado, estaba seguro que los iba a ver a todos en alguna otra ocasión, en la cual sería el pasado quien se habría de imponer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien. Ahora es miércoles, y ya todos los de ese grupo nos enteramos de la tristísima partida de Toño Román, uno de los dirigentes que quería dirigirnos en esos tiempos (perdón por la redundancia). &lt;br /&gt;Apenas supe de su muerte, se me asomaron unos versos que ya he compartido en varios sitios (entre otros, este: http://lametalengua.blogspot.com/). Y es casi estúpido, casi superfluo, esto de comprobar una vez más como las palabras pierden el poder de expresar lo que uno siempre. Por eso busco el verso y su respiración, a ver si en algo ayuda a soltar el nudo del corazón.&lt;br /&gt;Toño Román fue (es, será), una de esas personas que uno deja de ver por años, pero sigue estando allí, como una figura destacada dentro del canón de la mejor nostalgia. Para mí, el breve paso por el Peda fue relevante en cuanto a marcar el fin de la infancia, el momento en que uno dice claramente, como en una canción de por ahí “esto no es un juego, nena, estamos atrapados”. En el Peda me tocó aprender a jugar a la guerra callejera, a poner el propio pellejo en la primera línea, para aprender luego que el asunto iba demasiado en serio. En mi caso (y el de muchos), lo aprendimos de la peor de las maneras: cargando en nuestros hombros el ataúd con el cuerpo del amigo. &lt;br /&gt;Era marzo del 85, ¿recuerdan? Las llamadas incrédulas de una a otra casa, tratando de creer que ese Eduardo Vergara Toledo no era nuestro Pelao. Pero era. Era él y el fin de su vida. Era él y el fin de nuestra infancia.&lt;br /&gt;No es casual que en esta hora lo recuerde. Junto a todos nosotros, Toño Román estaba allí, llorando, gritando y cargando el ataúd por las sucias calles de Santiago (calles sucias de sangre que aún no ha sido lavada).&lt;br /&gt;Y ahora él. Quién sabe si es la misma muerte, la misma pena, la misma rabia y abandono el que orientó su mano a la hora del final. Quizás sólo haya una muerte para todos, quizás. Pero sé que hay muchas, muchas vidas sueltas por ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vida, como la de todos, seguirá su curso. No sé si al próximo encuentro pueda ir. La verdad nadie lo sabe. Todos alguna vez nos convertiremos en sombra, en eco y en recuerdo. Toño decidió tomarse un atajo. Nos deja su propia sombra, su propio eco, su propio recuerdo. Fuimos valientes. Fuimos locos. Fuimos alegres como él. Lo seguiremos siendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descansa en paz, compañero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-5554443957978008212?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/5554443957978008212/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=5554443957978008212&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/5554443957978008212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/5554443957978008212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2009/11/no-fui.html' title='No fui'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-8581871618562254407</id><published>2009-03-17T13:33:00.000-07:00</published><updated>2009-03-17T13:39:13.316-07:00</updated><title type='text'>Cuando los ratis</title><content type='html'>Cuando los ratis me pararon frente a la botillería de emergencia supe que se me venía pesada la noche. Vivía mis estúpidos 18 años, era plena dictadura y cargaba un bolso repleto de cosas inconvenientes. Venía de una fiesta con los compañeros, y el Cloto trató inútilmente de convencerme de que me quedara en su casa en vez de irme tercamente de regreso a casa en plena oscuridad nazi. Pura tontera comunista autodestructiva o algo así, más un optimismo inadecuado para épocas oscuras. Cargaba un video con la historia de los años tempranos del MIR, unos bonos de financiamiento del MDP y un cuaderno con poemas en los que declaraba mi militancia en las gloriosas JJ.CC. Un ideal cóctel de siglas.&lt;br /&gt;Mientras uno de los tiras revisaba el sabroso paquete, otro me miraba desde su auto, sosteniendo indiferente una simpática escopeta recortada en sus rodillas. La presencia del oscuro aparato desincentivaba cualquier plan de fuga desesperada.&lt;br /&gt;Casi sin alegar, me subí al móvil policial, esperando lo inevitable en esos casos: sangre y dolor; martirio y heroísmo póstumo. En una de esas, mi rostro y mi nombre en las murallas. No sé si sería el apelativo real o la chapa, pero supongo que daba lo mismo. En esos tiempos parece que me llamaba Eduardo. Por alguna extraña razón, prefería los nombres comunes antes que los homenajes obvios, como llamarse Salvador o Camilo. Para el caso presente, bastaba con las señales de mi maltratado carné de identidad.&lt;br /&gt;Camino al cuartel, traté de convencer a los trasnochados agentes de que pasáramos a mi casa a avisar del dramón a mis dormidos padres, pero los policías se ahorraron olímpicamente el trámite. Prefirieron la línea recta que llegaba directo al cuartel donde atendían a su clientela.&lt;br /&gt;En él, primero vino el trámite de siempre. Llenado de fichas con mis datos, tocar el piano de las huellas digitales, responder a las preguntas iniciales, hechos que supongo antecedían al festín sanguinolento de más rato.&lt;br /&gt;Los tipos tenían la pega perfectamente dividida, así que los que me detuvieron, que eran de la policía normal, tenían que darle el pase a los políticos. Estos se demoraron en llegar, así que me mandaron a esperarlos a un cómodo calabozo. Éste era frío, oscuro y hediondo a pichí, entre otras cosas. En la celda del lado un tipo invisible gemía sin disimulo. Separados por una pared, una pequeña ventana nos comunicaba.&lt;br /&gt;Cuando cachó que estaba ahí me hizo unas cuantas preguntas para saber porqué había caído. Yo traté de ser lo más discreto, no fuese a pasar que trabajara para los dos lados. A esas alturas, ya me sentía cómodo en mi papel de carne del cañón de la revolución, preparándome para el sacrificio. Intentaba mantener la cabeza fría dentro del creciente pánico y me preparaba para lo peor. Me imaginaba cómo resistir la tortura y todo eso. Y creía que eso era posible para mí.&lt;br /&gt;Al otro lado de los ladrillos, mi socio de presidio me contó de una su verdad. Lo habían agarrado cartereando, en una modalidad bastante rockanrrolera: salía en la moto de su cuñado y, subiéndose a la vereda a toda velocidad, arrebataba bolsos y carteras a las desprevenidas. Esa era su especialidad, casi su orgullo.&lt;br /&gt;El problema era que como los ratis tenían tanta pega acumulada, llevaban dos días tratando de hacer que admitiera que, además de lo que ya había confesado, también había matado a un viejo de por ahí. Así podrían cerrar un caso pendiente desde hace tiempo.&lt;br /&gt;La manera de convencerlo era así: lo desnudaban, lo amarraban en cuclillas con un chuzo entre las piernas, lo levantaban y lo colgaban. Luego, le daban picanazos de electricidad en el ano, el pene y las bolas. Pese a lo convincente del método, el loco se negaba a admitir la imputación. La diferencia entre uno y otro delito era de varios años en prisión. Es decir, lo suficiente como para que él prefiriese aguantarse las sesiones en vez de darles el sí a los anfitriones. Las caricias se repetían más o menos cada dos horas.&lt;br /&gt;El tipo había recibido la visita de su mamá, la que le pasó una cajetilla de cigarros rellenos de la mejor marihuana. La hierba le permitía ir aguantándose el tratamiento lo mejor que podía. Y el inconfundible olor que salía del calabozo parecía no inquietar en absoluto a los dueños de casa. Creo que esa noche fue la primera vez que escuché a alguien decir “me quiero puro matarme”.&lt;br /&gt;En mi calidad de “preso político”, yo me esperaba un peor destino que el del lanza motorizado, así que allí mismo empecé a planear algún tipo de suicidio. Desde su rincón, mi socio insistía en esa misma idea. No había mucho de donde colgarse, así que el trámite era más bien dificil. Igual, caché que si nos hacíamos una cuerda con la ropa, la podíamos pasar por el ventanuco, atarla cada uno a su cuello y ahorcarnos el uno como contrapeso del otro. Igual, me guardé calladito la fórmula.&lt;br /&gt;Al tipo lo sacaban regularmente, y volvía cada vez más dañado y lloroso. Yo ni dormí, entre el ruido de su tormento y mis propias elucubraciones.&lt;br /&gt;Cuando empezaba a amanecer, me llaman para conversar. Bien, me dije, llegó el momento. No me pude despedir de mi vecino, ya que este andaba en su sesión de charla.&lt;br /&gt;En vez de llevarme a algún tipo de cámara de torturas, me sentaron en un patio iluminado y con árboles, frente a un señor mayor con cara de cansado. Él me dijo que había visto el video del MIR y que lo había encontrado bastante aburrido. Según creía, la vida de Luciano Cruz daba para hacer una película bastante más movida que esta, que se enredaba en el discurso y la consigna, dejando de lado la acción. Yo le dije que quizás era un problema de presupuesto. Se sabe que las escenas de acción cuestan su plata.&lt;br /&gt;Por los bonos del MDP ni me preguntó. Apenas dijo que era una coalición bastante moribunda, y que se desgranaría como todo choclo que se respete. Lo miré con ofendido escepticismo.&lt;br /&gt;Me dijo que lo que más le interesaba era que yo admitiera hidalgamente la militancia comunista declarada en mis poemas. Que con eso se daba por satisfecho y que, una vez claro eso, me dejaba ir. Sin amenazas de ningún tipo, el tira iba tratando de convencerme. Sus argumentos hablaban de identidad, orgullo y consecuencia. Qué él hasta me respetaría un poco más si yo admitía el asunto.&lt;br /&gt;Yo le discutía que no, que no había tal. Mi tesis era que lo de ser comunista no era más que una figura literaria. Una forma que tenía el hablante lírico de hacerse parte de la realidad y la contingencia del país. Que el verso era una forma de realidad, no la realidad misma.&lt;br /&gt;No sé como, pero para cuando salió el sol estábamos hablando de Nietzche y del Origen de la Tragedia. Mientras el agente me soltaba su discurso, yo esperaba ver en qué momento me llevaban al cuarto oscuro para destazarme.&lt;br /&gt;Después de horas de debate, se rindió y me llevó hasta su escritorio a llenar unos papeles. Dijo que no lo había convencido pero que igual me iba a dejar libre. Yo no terminaba de creerle, esa es la verdad.&lt;br /&gt;Mientras, me hizo llenar una declaración extrajudicial con un resumen de lo sucedido. Los otros policías seguían con su rutina. Dos de ellos discutían acaloradamente por alguna menudencia burocrática. En un momento, uno amenazó al otro con su revolver, y tuvo que ir un tercero a separarlos. En fin, rencillas de oficina.&lt;br /&gt;Cuando ya me dieron la libertad, me atreví a pedir mis cosas de vuelta. El video y los bonos se quedaban, me dijeron. El cuaderno de poemas lo pensaron un poco pero al final me lo devolvieron. Firmé el libro de salida y recibí el poemario. Alguien a mis espaldas dijo “este es un pobre huevón”, y yo esperé que no se refiriesen a mi, pero no estoy muy seguro.&lt;br /&gt;Al querer salir del cuartel por mis propios pasos, el rati que me interrogó dijo que ellos me llevaban en su auto a la casa. Ahí está, me dije. Me dan por liberado, (sus documentos así lo indican), entonces ellos me traspasan a la CNI y asunto cerrado. Estoy frito.&lt;br /&gt;Entregado a mi destino, subí al vehículo. Me tocó el asiento junto al conductor. Desde ese puesto, me dije que si se pasaban medio metro de mi casa, yo abriría a puerta y me tiraría en fuga desesperada.&lt;br /&gt;No fue necesario. Pararon donde debían, se bajaron conmigo y me entregaron personalmente a mi trasnochado y atónito padre. Algo le dijeron con respecto a que cuidara a su hijo y cosas por el estilo. Se despidieron con un frío apretón de manos y se fueron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos años después me encontré con mi interrogador. Era el mediodía del 1 de enero y yo iba por Ahumada de vuelta de un largo trasnoche. A esas alturas, yo ya no militaba en nada más que no fuesen las milicias del trasnoche y la conversación eterna. Humos varios y líquidos sagrados.&lt;br /&gt;El tipo me invitó a sentarme en un café a conversar, cosa que acepté más bien por inercia que por otra cosa. Después de algunas preguntas policiales esperables, matizadas de consejos al joven desordenado, trató de retomar la conversación de hace tiempo, citando a Nietzche con relajo fingido. Pero yo ya no estaba en esa. Me había inclinado por Teodoro Adorno, y cuando lo terminó de entender, se despidió cortésmente. Pagó la cuenta, me dio la mano y se perdió en la somnolienta calle. Yo seguí mi camino de regreso a casa. Ahí recién me di cuenta de que nunca supe (nunca sabré) si a mi compañero del calabozo del lado lograron culparlo del asesinato.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-8581871618562254407?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/8581871618562254407/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=8581871618562254407&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/8581871618562254407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/8581871618562254407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2009/03/cuando-los-ratis.html' title='Cuando los ratis'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-2927722154072034119</id><published>2008-08-25T14:46:00.000-07:00</published><updated>2008-08-25T14:52:11.938-07:00</updated><title type='text'>Es inconstitucional cobrar el Credito Universitario con la devolución de impuestos</title><content type='html'>Una noticia perdida en medio de otros sucesos me llamó la atención: el Tribunal Constitucional de Chile decretó la ilegalidad flagrante de una práctica de la cual quizás muchos han sido víctimas: la incautación del dinero de la devolución anual de impuestos, por deudas del Crédito Universitario. ¡Ja! &lt;a href="http://www.tribunalconstitucional.cl/index.php/sentencias/view/991"&gt;http://www.tribunalconstitucional.cl/index.php/sentencias/view/991&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ya me viene pareciendo justo que algo así suceda. Los alcances de la medida aún están por verse, léase la posibilidad de extender sus beneficios a otros afectados, aparte de quien presento el recurso de inconstitucionalidad. Y no es que quiera ser autoflagelante, pero sucede que justo a la generación que perdió sus estudios por dedicarse a la lucha, nos han perseguido con saña para cobrar una deuda que se supone iban a condonar. Por lo menos esa es la mentira que escuché de Ricardo Lagos cuando estaba en campaña para senador (año 1989 más o menos). Como tantas cosas prometidas en pantalla, la realidad terminó por ser muy diferente, y para peor de todos nosotros, pobrecitos mortales votantes.&lt;br /&gt;La cosa no fue así, inventaron una renegociación trucha y nos metieron el dedo por ahí, otra vez. A esa mentira flagrante, le sumaron el estigma social al vender la pomada de que con lo que se paga de deuda se financia el actual Fondo Solidario. Ya, oye.&lt;br /&gt;Es interesante como el Estado (manejado hace 20 años por la Concertación) tiene tiempo y disposición para incautar fondos de la gente, y no tiene cojones para otras cosas de mayor envergadura. Acá rellene con la palabra que quiera, sea Transantiago, EFE, Salud, Educación, Codelco o ChileRecortes.&lt;br /&gt;En fin. El tema es interesante para discutirlo. Y más aún para hacer algo. Si estás en ese selecto grupo de los incautados por el Estado, cuéntame. En una de esas, aún hay algo por hacer. Y no me refiero a solamente castigar electoralmente. Se trata de que se pueden abrir puertas legales para dar la pelea.&lt;br /&gt;Si tienes inquietud por saber de qué se trata, comenta este texto y contáctate conmigo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-2927722154072034119?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/2927722154072034119/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=2927722154072034119&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/2927722154072034119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/2927722154072034119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2008/08/noticia-perdida-entre-las-noticias.html' title='Es inconstitucional cobrar el Credito Universitario con la devolución de impuestos'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-3664743451275852821</id><published>2008-07-09T13:54:00.001-07:00</published><updated>2008-07-09T14:34:11.315-07:00</updated><title type='text'>Working Class Hero</title><content type='html'>Working Class Hero, junto con ser una gran canción, debe ser una de las más interesantes muestras de rebeldía constructiva, una auténtica llamada a la liberación individual, una incitación a la revolución interior, venciendo los prejuicios que la educación social inserta en nuestras mentes. “Si quieres ser un héroe, sólo tienes que seguirme”. Lennon fue un genio algo ególatra, empeñoso, certero y furibundo. Y en eso, claro que hay que seguirlo.&lt;br /&gt;Lennon vuelve a mi memoria y mis oídos a raíz de lo siguiente: cayó en mis manos un pequeño libro de bolsillo, parte de una colección con el expresivo nombre de “Eureka”. Es un mini manual para uso de expertos en marketing, en el que se explica brevemente la estratificación social, los segmentos con que publicistas y comunicadores trabajan para vendernos ilusiones en cuotas. Desde la desorbitada altura de los que viven en la letra A, hasta el sórdido abismo de las letras D y E, la sensación que me llena no es la de conocer una realidad concreta, sino que algo más sutil y, si se quiere, siniestro.&lt;br /&gt;Y es que la descripción que Eureka entrega de las castas sociales, nos revela mucho acerca de la visión de quien lo escribió. Al menos esa es la sensación que me queda al revisar los conceptos descritos.&lt;br /&gt;Claro, el primer truco es la famosa distinción que se hace de los más acomodados. Si bien la A está muy por encima de B y C, siempre se juntan y se habla de lo más granado como perteneciente al ABC1. Esta acrobacia conceptual permite que los tipos que ganan un palo y medio a tres palos se sientan al mismo nivel de los que efectivamente están en la cima de la escala alimenticia humana, como dueños de empresas y corporaciones. Seguramente, esto permite a los publicistas vender de mejor manera su armada de productos.&lt;br /&gt;Hacia el otro extremo, la manipulación toma otras formas, yéndose directamente a lo despectivo. Los sectores menos privilegiados, (cayendo desde la C hasta la D y la E), son descritos con términos que recuerdan más a los tiempos de la camioneta verde de Alberto Hurtado que la pobreza vestida de Nike y Adidas que actualmente nos define. Claro que aún quedan campamentos y miseria dura como las que Eureka hace notar, pero eso es la minoría. La pobreza actual es una pobreza de casa de ladrillo princesa y techo de pizarreño. De bloques de pésimo concreto y calles asfaltadas. Casas Cuvi, casas de nylon, en fin, la madera le dio paso al peor de los cementos. Eso lo dejó más que claro una de las partes de la película “El Chacotero Sentimental”, hace muchos años. Y lo recuerdan a cada rato los noticieros sanguinolentos de la tele. Peor los sabios redactores de Eureka se quedaron perdidos en el tiempo de “Machuca”. Y la pobreza actual, vaya que es cierto, es una pobreza pagada a plazos, pobreza de dinero plástico y cajero automático.&lt;br /&gt;Pero tipos que se erigen como paladines de la mercadotecnia no se dan el trabajo de darse una vuelta por la realidad que dicen describir. Detrás de eso hay mucho de desprecio, mucho clasismo de la peor calaña. O simple flojera, la suficiente como para ahorrarse el trabajo de campo, bajar desde la torre de marfil y darle una mirada a la realidad que venden en sus páginas.&lt;br /&gt;Después de eso, es difícil sorprenderse de encontrar “profesionales” que no dudan en consagrar conceptos como el de “Puente Asalto”, que hace poco salió en televisión.&lt;br /&gt;Parece que tras los paneles que cubren las carreteras urbanas, la realidad de la pobreza no se ve, no se entiende, no se oye. Quizás nos falta un Héroe de la Clase Trabajadora que aúlle unas cuantas verdades, a ver si los doctores de la ley se dan por aludidos, escuchándolo a través de los parlantes más caros.&lt;br /&gt;Estos geniales redactores se sienten listos, apolíticos y libres. Lennon lo cantó en plan de ironía, pero ellos se creen el cuento. Y lo venden caro. Por mi parte, estoy que tomo el librito y se lo mando por correo a Benito Baranda, a ver qué piensa de todo eso. Más aún, considerando que él y su familia viven en otra comuna estigmatizada: La Pintana.&lt;br /&gt;¿Quieres ser un héroe? Sigue a Lennon o a Baranda, no sigas a Eureka.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-3664743451275852821?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/3664743451275852821/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=3664743451275852821&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/3664743451275852821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/3664743451275852821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2008/07/working-class-hero.html' title='Working Class Hero'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-6658151576176439219</id><published>2008-07-09T13:44:00.001-07:00</published><updated>2008-07-09T13:44:49.069-07:00</updated><title type='text'>Salir a pelear</title><content type='html'>Pasa un largo bus del Transantiago, blanco y algo sucio. Va repleto y más que repleto de pasajeros. Como si fuera poco, sobre su techo van unos veinte tipos gritando consignas futboleras, mientras agitan banderas y brindan con cerveza. Algunos van de pie, la mayoría están sentados, aguantando el bamboleo de la máquina. Todo esto mientras el vehículo avanza por una ancha avenida, rumbo al estadio, allá cerca de la cordillera.&lt;br /&gt;El espectáculo es extraño. A pesar de lo estúpido y anormal que puede ser, nadie  parece preocuparse mayormente. La gente en las aceras y los paraderos lo ve pasar como pasa el viento. El chofer del bus conduce con una cara de lo más tranquila. Es un momento de esos en los que pareciera que se acabaron las sorpresas. Recuerdo otras imágenes que uno ha visto en películas o en las noticias, o incluso en persona. No sé: trenes en la India, rebosantes de pasajeros. Un señor dormido sobre una montaña de repollos que abarrotan un camión desbocado por alguna carretera. Vehículos de insurgentes que atraviesan una ciudad, agitando sus armas, mientras se dirigen hacia alguna guerra a unos kilómetros más allá. De alguna manera debe ser más o menos así: hay una guerra un poco más allá, pero a los que no la van a pelear no les interesa, y perciben apenitas a estos precarios guerreros que salen a pelear trepados sobre un bus, en precario equilibrio sobre su propia estupidez.&lt;br /&gt;El móvil se aleja hacia el oriente, mientras yo me desplazo hacia el poniente, en exacta dirección contraria. Y todo lo que describí, ahorrándome palabras, apenas lo alcancé a percibir nada más que un par de segundos. Los parlantes de mi auto es más lo que chicharrean que lo que verdaderamente suenan. Aún así, alcanzo a distinguir los versos con que el Indio Solari cierra su casi genial disco Porco Rex. “Donde hay dolor habrá canciones”. Nueve. Son sólo nueve sílabas que sirven para definir un plan, una visión de vida y un resultado sonoro. No pienso escribir por el momento un review de un disco que salió el año pasado. Pero es extraño constatar como esos y otros versos se aferran con dientes y uñas a la realidad cada minuto que pasa, con más y más fuerza.&lt;br /&gt;Mientras avanzo por el incierto asfalto de la patria, mi torpe humanidad junto a la de otros miles se lanza en plan de buscar acá o allá algo con que llenar ciertos vacíos. Cada cual sabrá, si tiene suerte, de qué está hecha esa materia milagrosa que se busca. Yo no lo sé, no tengo la menor idea.&lt;br /&gt;Y cruzo y cruzo puentes, avenidas infames, tacos soporíferos. Y esquivo a un compatriota tras otro que me viene con su propio cuento, que me limpia los vidrios, que me vende un chocolate, que quiere monedas para los niños moribundos o los bomberos más heroicos. Los evado uno a uno, con mi mirada compasiva y mentirosa, subiendo el volumen de la radio para que el rock and roll de rabia tome el mando y pilotee todas estas naves.&lt;br /&gt;Si, ya sé que no voy a ninguna parte. El sol no hace más que ir cayendo hacia su cuna de pequeños cerros.  La gente no hace más que huir del frío iluminado de un otoño con sequía. Solari persevera con lo suyo: “Acabo de perderlo todo: bebamos de las copas más lindas que tenemos”. Vale. Todo vale.En la siguiente imagen, me veo a mi mismo manejando un extraño vehículo, largo y agusanado. Sobre el techo una bandada de dementes cantan canciones de mi pleno gusto. Acelero cada vez más. No tengo idea de hacia dónde nos dirigimos. Quizás sea una guerra, quizás alguna tregua deliciosa. En cualquier caso, tengo prisa por llegar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-6658151576176439219?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/6658151576176439219/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=6658151576176439219&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/6658151576176439219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/6658151576176439219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2008/07/salir-pelear.html' title='Salir a pelear'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-2904595913973521657</id><published>2008-07-09T13:35:00.001-07:00</published><updated>2008-07-09T13:35:51.751-07:00</updated><title type='text'>Ruta G-25 revisitada</title><content type='html'>Ruta G-25 revisitada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscando los tesoros escondidos de la tierra, cada verano es la ocasión de subir hasta estos cerros del centro de Los Andes. No es lejos pero tampoco es demasiado cerca, no se engañen. Porque este viaje está cargado con la ilusión de una distancia más grande de lo que las cifras nos señalen. Apenas setenta kilómetros bastan para que toda ciudad se pierda en olvido y lejanía. ¿Cuál es el camino misterioso que nos toma para llevarnos hacia una vida lenta y bella? Ni más ni menos que la ruta G-25 revisitada, plagiando de mala forma una enorme canción de Bob Dylan. Pero en este camino no hay un dios que nos pida sacrificar un ser amado, como en ‘Highway 61 Revisited’.&lt;br /&gt;Sobre su asfalto, sobre su tierra, ya sea en bus u otro vehículo, encendemos la radio de la mente y cantamos la gloria y el jolgorio de andar libres por esta enorme luz.&lt;br /&gt;La tierna brutalidad del sol nos acompaña. Y aunque nos queme espalda y hombros, ese calor es el que mueve los vientos, y el aire despeina los cabellos de los seres más amados, y todo está tan calido de amor entonces.&lt;br /&gt;La G-25 no es un camino de los fáciles. A cada rato hay un peligro puesto allí para esquivarlo, para avanzar en medio del furor y la cautela. Abismos increíbles que nos gritan con su resonancia: “¡sigan, sigan avanzando! Más allá los espera la sagrada sombra de los árboles, y furiosos ríos que derrotarán la sed”.&lt;br /&gt;Los que suben y los que bajan esta ruta forman una cofradía donde resiste la libre humanidad. Lanzada al viaje con una precaria mochila, una frazada enrollada y botellas de líquidos vitales, para encontrar así su cielo abierto, su conversación insomne bajo el poder del infinito de estos cielos. La amistad y la pasión se hacen pan tostado, mermeladas naturales y música cantada a coro, con un eco de montañas demasiado poderosas.&lt;br /&gt;En las precarias micros que trepan por acá se arman amistades del momento. Conversaciones, consejos sobre tal o cual cumbre, tal o cual quebrada que subir para encontrarse la sorpresa de un lago, una vertiente, un valle donde todo se renueva. Relatos de aventuras vividas un poco más allá, pescando en esas aguas, bañándose en una cascada o durmiendo bajo sauces fieles. Y mientras se habla, se abren latas de cerveza fraternal, tarros de atún, paquetes de galletas, para compartir, para acompañar, para aligerar el viaje.&lt;br /&gt;Y todo gracias a esta frágil carretera, la G-25. Apenas una huella para los estándares de la modernidad. Para nosotros, una arteria que conduce al centro de las almas. Sentimos su sabor a espíritu, a beso y a fogata, a fruto salvaje. Sentimos su olor a lluvia y temporales, mientras unos cóndores sobrevuelan la ilusoria vida de la gente, nuestra propia existencia ingenuamente feliz. Acá se siente uno a salvo de agresión y lucha, a salvo de cualquiera de estas guerras cotidianas en que se nos ocurrió vivir.&lt;br /&gt;Avancemos otra eternidad por esta ineludible senda. Señoras y señores: bajo sus pies, bajo sus ruedas,  se despliega como una jovial serpiente la honorable G-25, el más encabritado de los horizontes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-2904595913973521657?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/2904595913973521657/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=2904595913973521657&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/2904595913973521657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/2904595913973521657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2008/07/ruta-g-25-revisitada.html' title='Ruta G-25 revisitada'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-4240964018790420513</id><published>2008-05-13T06:57:00.001-07:00</published><updated>2008-05-13T06:57:37.314-07:00</updated><title type='text'>Malditos millonarios</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;Malditos millonarios, amiguis de un tirano sin amigos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;Nunca mataron ni una mosca&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;Nunca hicieron nada malo, sólo enriquecer y enriquecer y enriquecer hasta la náusea&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;Sin tomar partido ni parte ni tampoco repartiendo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;Su mirada serena desde las alturas del emprendimiento, apenas eso&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;Malditos millonarios, amigos de quién sabe quién. Sólo amigos de tiranos y políticos traicioneros. Amigos del Oro y el Moro, todos los domingos en parroquias dibujadas por Le Corbussier. Amigos de un país hecho a su medida. Nunca mataron ni una mosca ni un ratón ni un dirigente sindical, nunca con sus manos. Malditos millonarios, que al chofer, al junior y al jardinero le dicen “amigo”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;Nunca nada malo, apenas ver pasar autos blindados, ambulancias, tanques, helicópteros, camiones llenos de árboles talados, micros abarrotadas, procesiones, marchas y contramarchas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;Nunca nada malo, sólo ver pasar un país a su medida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;Millonarios amigos de políticos y tiranos disfrazados de políticos de trayectoria. Apoyando el arte y la cultura con sus monedas exentas de impuestos, apoyando la cultura y el arte hechos a su medida, apoyando el arte de museos propios&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;Amigos del Arte&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Enemigos del Arte&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;Cómplices del Arte&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;Secuaces del Arte&lt;span style=""&gt;       &lt;/span&gt;Dueños de toda &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:PersonName&gt; y todo el Arte&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;Malditos millonarios políticos. Amigos del tirano que vendrá&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Amigos de los opositores al tirano que fue, es y será&lt;br /&gt;Malditos millonarios dueños de la espada del tirano, dueños del dedo del político, dueños de las disculpas del político de turno, dueños de la dueña&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;Dueños de Joaquines, Pablos y Jovinos&lt;span style=""&gt;       &lt;/span&gt;Dueños de Eduarditos, Ricarditos y Micheles&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 72pt; text-indent: -72pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-4240964018790420513?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/4240964018790420513/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=4240964018790420513&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/4240964018790420513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/4240964018790420513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2008/05/malditos-millonarios.html' title='Malditos millonarios'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-4988589864693737634</id><published>2008-02-27T15:34:00.000-08:00</published><updated>2008-02-27T15:35:09.572-08:00</updated><title type='text'>“En la esquina de mi barrio…” *</title><content type='html'>“En la esquina de mi barrio…” *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rock and roll suma y suma décadas, mientras sus héroes envejecen y se sientan a esperar a esa vieja huesuda que los pasará buscar. Quizás sea la última gira, o apenas la primera, si uno está frente a la eternidad. Bien lo sabe un tal Plant, que se declara listo para comenzar a envejecer.&lt;br /&gt;La dignidad de lo que entendemos por “humano” muestra toda su fuerza justamente en saber envejecer. El rock nos engaña con su eterna adolescencia, y nosotros bailamos esa fantasía. Pero a la vuelta de la esquina, viejos ángeles desplumados nos recuerdan lo que viene.&lt;br /&gt;Con los fonos en la oreja, escucho un torrente de lanzamientos 2007, desde Skay hasta Soiuxie, pasando por The Cult y Manu Chao. Es lo que el lugar común denomina “banda sonora de la vida”. Dios bendiga los dispositivos portátiles de escucha. Y con esa bendición revelo mi propia condición de viejo vinagre, que insiste en asombrarse con cada aparato que lanzan. La huesuda también me espera, no hay nada que hacer.&lt;br /&gt;Mientras eso sucede, miro los barrios a mi alrededor. Cerca de la casa proliferan botillerías con servicio “al paso”: los ebrios locales, envejeciendo a tono con el sector, se hacen monedas quién sabe cómo, para servirse su penúltima cañita. A diferencia de otros suburbios de población más joven, acá los que beben en las calles son los sub 60 y 70. Y eso le da un tono algo menos agresivo a la embriaguez callejera. Nadie machetea, no hay disputas territoriales ni zapatillas colgando de los cables delimitando fronteras. Los curaditos se las arreglan para nutrir su jolgorio piola. Seguramente se toman peso a peso su jubilación, su pensión asistencial. Cuando paso junto a ellos, nunca me piden plata. Sólo me saludan con su sonrisa temblorosa y sus ojos achinados, mientras voy al negocio por zapallo, pan y una cerveza. Vale. Así debe ser el tiempo del envejecer. Quién soy yo para cuestionarlo.  Cada uno en lo suyo, no nos pisemos la manguera, no nos rayemos el piso. Acá, por lo menos, todo es cancha. Cada viejo se habrá ganado esta borrachera eterna con el sudor de sus años, trabajando más embrutecidos de lo que ahora están, sentados en la vereda tomando su solcito final.&lt;br /&gt;En otro de mis barrios, donde trabajo día a día, prolifera una ancianidad distinta. Esta es la vejez sobrellevada entre algodones, al cuidado de silenciosas nanas o enfermeras, que siguen los sigilosos pasos de estos viejos. Algunos avanzan conectados a  tubos de oxígeno. Otros son acarreados en modernas sillas de ruedas. Todos tienen en común una piel delgada y pálida, nunca expuesta a la brutalidad del sol. Estos ancianos parecieran estar viviéndose hace rato sus descuentos. Son llevados por la poderosa inercia que la plata le da a los que debieran haber fallecido de muerte natural. Difícilmente uno se los imagina haciendo alguna vez en su vida un esfuerzo para vivir. Y no hablemos siquiera de tomar una pala o un chuzo. Pensemos apenas en subir cinco pisos por la escalera, o prepararse un café, o limpiar un baño. Nada. Ninguna borrachera, un desorden público o alguna tontera menor. Sólo cuidarse, cuidarse mucho, cuidarse para envejecer en este temblor y esta precariedad aireacondicionada. La plata los blinda y los amarra a este día a día sin fin. Temblando de frío en plena primavera,  mirando a nadie, huyendo de la luz.&lt;br /&gt;Y allí estoy yo, mirando de lunes a viernes estas dos maneras de envejecer. Me basta un par de micros y un viaje en metro para ver los dos espectáculos vitales. Veo mi propio tiempo de envejecer. Y lo disfruto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, cuando es de noche, avanzo con paso seguro hacia el negocio de la esquina. Pido mi módica cerveza, mientras en mis fonos canta Robert Plant, y desde la vereda un viejo me sonríe, inclinando la cabeza. A su salud, a mi salud, a la salud de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Urbano Matus&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:urbanomatus@gmail.com"&gt;urbanomatus@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;* Verso de la canción “Balada del Diablo y La Muerte”, de La Renga&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-4988589864693737634?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/4988589864693737634/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=4988589864693737634&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/4988589864693737634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/4988589864693737634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2008/02/en-la-esquina-de-mi-barrio.html' title='“En la esquina de mi barrio…” *'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-6104306055621504142</id><published>2008-02-27T15:23:00.000-08:00</published><updated>2008-02-27T15:28:05.537-08:00</updated><title type='text'>Dos Días</title><content type='html'>Dos Días&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos días. Eso es lo que se demoraron en demoler la casa en la cual viví casi sin interrupciones desde 1979 hasta hoy. No es poco. De hecho, al escribir la oración y volver a leerla, quedo sin aliento.&lt;br /&gt;Y sin aliento quedé en la tarde de hace una semana. La voz de mi amor sonó al teléfono para decirme: “no queda nada, lo botaron todo”. Así de simple.&lt;br /&gt;Los detalles de cómo se llega a eso es mejor ahorrárselos. Que la familia, que la sucesión, que repartan todo, que conviertan una vida de esfuerzos (las de mis abuelos), en unos cuantos vale vista del banco del Más Allá, que esto y que lo otro.&lt;br /&gt;Todo es muy cierto, todo son razones atendibles, nadie le hace asco a la plata, y está bien, pero…&lt;br /&gt;En realidad fue en menos tiempo. Fue uno sólo. La propiedad tenía dos construcciones. Una era un pub, y la otra la casa. Se echaron la casa primero.&lt;br /&gt;El Señor Demoledor (que así se presentó), nos había visitado semanas antes, para ver por dónde entraría a picar. Mientras tomaba sus medidas, dijo, como pidiendo disculpas: “lo siento, es mi trabajo”. Él si entendía los alcances de su negocio.&lt;br /&gt;Más tarde, su exploración se traduciría en unos insectos de metal entrando a través de las paredes. Abrieron un camino entre las piezas vacías y el jardín, hasta llegar al patio trasero. Por el lado, un pequeño ejército de hombrecillos seguía a las máquinas con una manguerita, lanzando ridículos chorros de agua que trataban de espantar el polvo.&lt;br /&gt;Días antes, tías y familiares varios se dieron el gusto de sacar cosas de la vieja casa. El plan era tomar recuerdos, pero el asunto terminó en un saqueo consentido. Arrancaron chapas de las puertas, sanitarios del baño y el alambre del timbre, entre otros tesoros encontrados. Muchos de los cachureos que dejamos se los llevaron esas escuadras organizadas. Ellos se alegraban con la ropa vieja, los neumáticos botados, los peluches piojosos. Vale. Todo, todo vale. Todo en esta vida vale y vale.&lt;br /&gt;Todo es muy cierto, todo son razones atendibles, nadie le hace asco a la plata, y está bien, pero…&lt;br /&gt;Arrancaron los árboles de cuajo. Eso ya era fuerte cuando uno leyó y vio “El señor de los anillos”, pero que saquen a tirones tu almendro, tu laurel, tu ciruelo, es un exceso. Pero nunca fue suficiente. No lo fue hasta que lo que quedó de una casa y sus vidas terminó en un sitio eriazo, una tierra baldía.&lt;br /&gt;Quedaron los limpios hechos. Medio tapado con malla sombreadora verde, el terreno mostraba en plena noche su inquietante desnudez. Una pala mecánica en el fondo del lugar (donde colgábamos la hamaca, ¿lo recuerdas?). Un camión justo donde sepultamos al Perrito (así, con sus mayúsculas). Y la oscuridad, el vacío. El tiempo que pasa su cuenta. Todo es muy cierto, todo son razones atendibles, nadie le hace asco a la plata, y está bien, pero…&lt;br /&gt;En realidad fue menos de un día cronológico. Fue una jornada de trabajo. Ocho horas, quizás menos, una sarta de feroces minutos. Décadas y décadas, transformadas en tierra y escombro. Luego, unos camiones cargan todo y se desaparecen entre el tránsito.&lt;br /&gt;A estas alturas, sólo queda en pie un muro medianero, que separa la casa asesinada de la de los vecinos. En ese sector alguna vez vivieron unos primos dementes y duros. Ellos se las arreglaron para llenar las paredes con toda la imaginería rockera, tipo calavera con cachos y estrellas de cinco puntas, más las caras de algunos héroes del estilo. Desde ese muro, nos observa en inquietante blanco y negro, el retrato certero de Jim Morrison. Él ya sabía, desde hace mucho tiempo, que este es el fin, el fin.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-6104306055621504142?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/6104306055621504142/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=6104306055621504142&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/6104306055621504142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/6104306055621504142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2008/02/dos-das.html' title='Dos Días'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-4587957825791508110</id><published>2008-02-27T15:21:00.000-08:00</published><updated>2008-02-27T15:22:37.023-08:00</updated><title type='text'>Rock de micro</title><content type='html'>Rock de micro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arte de la calle, entre el fervor y la sobrevivencia, lucha para que nosotros, transeúntes, pasajeros, nos demos tiempo de escuchar y de poner valor a lo presenciado. Bien lo sabe cada cantante de micro, sea bueno o sea malo. Cada uno de ellos sale a las avenidas a ver por qué precio se puede arrendar su voz hoy. Allí se corre todo el riesgo.&lt;br /&gt;Estos artistas muchas veces se auto asignan el rol de subir el ánimo del respetable público, con dispar éxito. La vulgaridad, rutinas y repertorios repetidos, le pasan la cuenta a estos espontáneos animadores.&lt;br /&gt;En la fauna ciudadana y guitarrera  se agazapan algunos sujetos notables. Pero, en mi modesta opinión, hay unos cuantos que relumbran. Menciono dos.&lt;br /&gt;El Julia. Este es un tipo canoso, algo mareado, canoso y asoleado, que hace un show que se apoya en un par de valsesitos peruanos, de amor sufriente y desgarrado. Apenas empieza a cantar, uno nota algo diferente: el Julia marca obsesivamente el tiempo con golpes de pie en el suelo. A medida que la canción avanza, él se va desplazando por el pasillo, aumentando la intensidad de su voz. A estas alturas, uno ya sospecha que algo raro pasa aquí. Cada verso es más fuerte e intenso. El Julia mira a su público, especialmente mujeres, y de pronto se lanza. Lo que eran tímidos pasitos se transforma directamente en danza. Con su guitarra de palo apuntando hacia a delante, como haciendo “la metralleta”, el vals adquiere un poder hipnótico y arrasador. Y uno se da cuenta que el movimiento del artista recuerda peligrosamente los pasos de Check Berry o Angus Young. Ya en uso pleno de sus facultades, con el público en sus bolsillos, el delirio se toma el espectáculo. El cantante dedica cada verso a una pérfida de nombre “Julia” (de ahí el apodo). Cada nota es un aullido desesperado y divertido a la vez. el juego total de la expresión incluso pasa por cambiar el acento del nombre: la malvada pasa de Julia a Juliá… En ese momento las risas pasan a ocupar el centro. El viejo corre como loco de un extremo al otro de la micro. En un momento, poniéndose en posición de ataque, se deja llevar por la inercia del frenazo, patinando hasta el señor chofer, mientras los viajeros aúllan y buscan en sus bolsillos monedas, billetes, relojes, dulces, lo que sea, para premiar al que fue capaz de elevarle el ánimo a la masa después de un día de mierda. Y eso no es poco, son escasos los que lo logran. Y el Julia agradece de corazón cada moneda, curtido y doloroso. Y aunque todos pedimos otra, otra más, el tiene que irse con su misión de locura hacia otro bus de la desolación. Es su pega, su misión y su apostolado. No hay más.&lt;br /&gt;El otro espécimen es menos espectacular, pero muy certero en cuanto al material sonoro. Le conocemos como “El Lennon”, y es un flaco de melena estilo Ramones, que trabaja con una guitarra acústica amplificada con baterías. Su show se basa en el repertorio completo de The Beatles, y con eso ya tiene para hacerse un lugar de privilegio en la cadena alimenticia de las avenidas. Es que son tantas y tan sentidas las canciones beatleanas que yacen en el fondo del inconsciente colectivo que no cuesta nada que la masa enganche con él. Hay que destacar que el tipo canta muy bien, se sabe las canciones “a la pata” y toca muy bien la guitarra. Sus espectáculos incluyen buenos riffs y solos. En una ocasión lo vi lanzarse con “Blackbird”, en una versión muy sentida y exacta. Y son muchas las veces en que termina acompañado con cantos y aplausos de los pasajeros. También recibe su correspondiente lluvia de monedas.&lt;br /&gt;Tanto el Julia como el Lennon tienen en común el convencerte de que lo suyo es mucho más que una necesidad. Se trata de amor, devoción y entrega, en la lucha diaria por el pan y por el espíritu. Quizás si eso es el centro de este rockanrrol de micro, que enciende los ánimos y ayuda a pasar los dolores de la vida diaria. Se les agradece. Y las monedas a veces se hacen pocas.&lt;br /&gt;Para el cierre, dos imágenes.&lt;br /&gt;Imagen uno: el Julia, apretujado en el tumulto de un bus oruga del Transantiago, justo en el fuelle del vehículo. No hay espacio para su despliegue desbocado, así que se limita a cantar con voz dolorosa su canción. Y no es lo mismo. No hay carreras ni danzas, y el público lo mira entre extrañado y ofendido. Antes de pedir sus monedas, lanza un suspiro y dice “cuánto lo siento, cuánto lo siento”…&lt;br /&gt;Imagen dos:  tres y media de la mañana, avenida Providencia desolada. Nadie a la vista. El Lennon, apoyado en un paradero solitario guitarrea su desenfreno, interpretando una serenata sicodélica para alguna dama oscura, perdida como todos, en esta noche bella e irremplazable. ¿Qué estará cantando? ¿Revolution? ¿Don´t Let Me Down? ¿Come Together? Desde la distancia móvil del radiotaxi en que viajo no lo oigo. Pero llegan hasta acá las ondas: amor, devoción, entrega. El show de estos hermanos dementes debe continuar, lo pedimos, lo exigimos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-4587957825791508110?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/4587957825791508110/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=4587957825791508110&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/4587957825791508110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/4587957825791508110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2008/02/rock-de-micro.html' title='Rock de micro'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-8041160523248446900</id><published>2007-08-21T16:40:00.001-07:00</published><updated>2008-12-10T05:41:04.728-08:00</updated><title type='text'>Balas y Cadenas</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_MXzQmiG5QNI/Rst50oDQ0qI/AAAAAAAAAAg/X5erfVLCnyU/s1600-h/Llavero.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5101304947938480802" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_MXzQmiG5QNI/Rst50oDQ0qI/AAAAAAAAAAg/X5erfVLCnyU/s320/Llavero.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;“Uno es lo que come”, dijo Donkey en alguna de las tres partes de Shrek. Mientras recuerdo la frase, no puedo dejar de darle la razón a la proverbial sabiduría del bicho animado.&lt;br /&gt;Entonces le doy otro giro a la frase y pienso que uno es lo que usa. Ahí están cada uno de los objetos personales, ese variado repertorio de enseres portables con que nos vestimos y equipamos para salir a la vida. Zapatos, billeteras, carteras, bolsos, libretas y lápices. Bufandas y calcetines. Materia inanimada, muda pero elocuente para denunciar a gritos el qué y el cómo de cada uno de nosotros.&lt;br /&gt;Si bien la moda ordena y acomoda en la corriente general los gustos de la multitud de ego que somos, dentro de la uniformidad logramos acomodar las señales que enviamos hacia los demás. Son las señas de nuestra frágil identidad.&lt;br /&gt;Aquí tengo, a la vista, mi llavero. Consiste en una simple bala de 9mm soldada a una módica cadena más el aro para las llaves. Reemplaza a una anodina pieza de metal que usé durante años, sin mayor gracia que ser bastante pesada. Pero ahora, cuando me toca abrir cerraduras y candados, acaricio la escueta munición.&lt;br /&gt;Pienso en lo que la bala puede representar. Esta pieza es una silenciosa concentración de poder. Poder del más brutal y simple, el poder de la muerte sobre la vida. El poder de lesionar e incapacitar. Poder a secas.&lt;br /&gt;Son tiempos de mucho balazo. Desde dueñas de casa aguerridas como la “Muñeca brava”, hasta niños de diez años se las han arreglado para depositar unas cuantas de estas píldoras letales en la carne de algún prójimo. El trámite es simple: pon la bala en el cargador, prepara, apunta, dispara y es el fin.&lt;br /&gt;Pero yo sé que mi bala es diferente, y destila en su simple utilidad otro poder al cual apelo. Fíjense en la foto. El cartucho muestra un pequeño agujero, una especie de ojo sorprendido que se abre a la luz. Esto indica que el proyectil está desactivado. Privado de su explosivo corazón, la 9mm deviene en señal de explícito desarme, la posibilidad cierta de desarticular, cuidadosa y artesanalmente, a ese poder que antes mencionamos, el de la devastación. Lo pequeño contra lo grande, el amor contra la ira. El tránsito que va de lo destructivo a lo decorativo, cuando el fuego de las almas ya no quema sino que entibia los inviernos del planeta.&lt;br /&gt;Y no es casualidad que ronden en mi cabeza sonidos como “Happiness Its a Warm Gun” en los que, en plan irónico, The Beatles se las arreglaban para transmitir su mensaje de paz, el único mensaje posible a estas alturas del planeta. La misma sátira salvaje que es esta existencia terrestre, terminó con Lennon asesinado en el país de las libertades absolutas, empezando por la libertad de portar armas. Lennon, muerto por las balas de uno que nunca se planteó ninguna tregua en su combate, uno que siguió hasta el final la estrella de su arma tibia y sus balas listas para ir por sangre.&lt;br /&gt;Yo paseo por la vida con mi munición inofensiva. Proclamo mi desarme, el fin de mi guerra. En ese gesto, voy abriendo puertas. Entro y salgo. Voy y vuelvo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-8041160523248446900?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/8041160523248446900/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=8041160523248446900&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/8041160523248446900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/8041160523248446900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2007/08/balas-y-cadenas.html' title='Balas y Cadenas'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_MXzQmiG5QNI/Rst50oDQ0qI/AAAAAAAAAAg/X5erfVLCnyU/s72-c/Llavero.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-7055751831309511826</id><published>2007-08-21T16:18:00.000-07:00</published><updated>2007-08-21T16:20:11.718-07:00</updated><title type='text'>Transan</title><content type='html'>Acá estamos, parados en el frío seco de la noche santiaguina. El frío de los abandonados, el frío de los perdedores. Es la sensación térmica del ciudadano que más que nunca siente el peso de ser un individuo de a pie. Ideas y vocablos, antes de congelarse entre lo oscuro, se repiten en el espiral de muchas noches que son una y la misma: espera, espera, siempre espera. La palabra sortilegio es “transporte”, todos nos queremos transportar.&lt;br /&gt;Los noticieros ya han hecho y deshecho su festín hasta el hartazgo, lo cual quiere decir que alguien por allá arriba, entre poderosos, quiere y desea que el tema termine por aburrir (nos), para luego olvidarlo. Y así hasta la próxima elección. Vale.&lt;br /&gt;Pero la realidad es así: repetitiva e implacable. Y es que cada día no tenemos otra opción más que movilizarnos de un lado al otro. Y se nos hace imposible ese olvido, esa distracción. Porque el que baja la guardia pierde la micro, la última micro. O el metro, el último metro. Y ahí vamos, otra vez repitiéndonos los verbos, como un mantra que no exorciza ni pone la mente en blanco. La mirada entonces se pone en amarillo ámbar, color letrero de bus difuso en el horizonte contaminado, deseando cada uno que ese bus sea EL BUS. Pero no es.  O es y viene repleto.&lt;br /&gt;En este punto, la pantalla de la memoria la ocupa un ex presidente, un ex presidente que se resiste a lo de “ex”. Él eleva su dedo milagroso para decir que con todo esto del transan, transan, Transantiago ha tenido que pagar un costo. Y lo hace con su habitual cara de solemnidad.  “Carne de estatua”, diría un prócer de otros tiempos. Y sonríe satisfecho para cámaras que, según espera, lo graben en la posteridad.&lt;br /&gt;Pagar un costo, pagar un costo, pagar un costo es lo que hay que hacer entonces cada noche. Con tarjeta BIP si tienes la suerte / mala suerte / suerte al fin y al cabo / de subir por la puerta delantera. Pagar un costo, pagar un costo entonces si subes por atrás. Los que bajan están desesperados. Los que suben están desesperados. Nadie quiere ceder ni un milímetro del metro cuadrado que deben compartir por sonriente mandato del Estado. Hay que empujar a las señoras con sus bolsos. Hay que pasar a llevar al anciano. Hay que golpearlos si es necesario. Y eso cada noche. Pagar un costo, pagar un costo.&lt;br /&gt;Y los trenes se nos cansan entonces. Y el subsuelo es una catacumba sobre poblada. Todo huele a gente apresurada que corre y se apretuja para alcanzar el soñado metro cuadrado de más allá. El metro cuadrado de cada uno es compartido; compartido y repartido hasta la nausea. La misma escena en sueños y vigilias, en la mirada vidriosa de todos los que buscan más allá el transporte. A estas alturas de la espera y de la lucha por moverse, la escena bien puede volverse levemente mística otra vez, el mantra de la espera contraataca. Es la metafísica de las noticias llevada al día a día, el noche a noche de millones en eterno retorno, el retorno de los abandonados, el retorno de los perdedores. El pasajero de al lado, pegoteado como está a la masa, se las arregla para leer tranquilamente su Biblia. “Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, que Yo os haré descansar”, Mateo 1, 28-29, para más detalle. Vuelta de página entonces, nuevas profecías, juramentos, siempre allá adelante, la tierra prometida, apenas el metro cuadrado, la lucecita amarillo ámbar que no termina de aparecer, el tren gastado que se lleva todos los rebaños hacia el frío, el implacable frío de los perdedores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Urbano Matus&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-7055751831309511826?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/7055751831309511826/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=7055751831309511826&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/7055751831309511826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/7055751831309511826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2007/08/transan.html' title='Transan'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-442221292503952895</id><published>2007-06-22T18:05:00.000-07:00</published><updated>2007-06-22T18:06:05.103-07:00</updated><title type='text'>Video Loco</title><content type='html'>El video, por supuesto, fue bajado desde youtube o un sitio similar. Puede ser verdadero o falso; el espontáneo registro de los hechos o apenas otro burdo montaje destinado a ganar algo de la efímera fama de la red. Pero sospecho que eso no es lo más importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pantalla en baja resolución muestra una mujer, esbelta ella, regia ella, despreocupada ella, caminando por una calle más o menos despejada. Va vestida con unos pantalones apretados y un somero peto que apenas cubre su inquietante anatomía. No percibe cómo atrás de ella y de frente al espectador, aparece en escena un tipo corriendo hacia ella. El sujeto “se gana” detrás de la dama y, en fracción de segundos, procede a bajarle de golpe la prenda de vestir, dejando a la vista sus pechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay mucho más que eso. Ese es todo el video. En realidad, la misma escena repetida una y otra vez, con distintas víctimas, siempre mujeres, siempre solas, siempre caminando por la calle a pleno sol, siempre luciendo sin ostentación pero con poca tela sus encantos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que hay pequeñas variaciones. Por ejemplo, algunas van con mini. En ese caso, el ataque se centra en bajar de un solo envión la falda y, si hay suerte, el calzón, para que la chica exhiba involuntariamente sus nalgas o su pubis. En algunos casos, la mujer recibe algunos palmetazos en el trasero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso pasa en la pantalla. Alrededor de ella, a metros de mí, un grupo de personas, hombres y mujeres, observa las escenas. Evidentemente, las encuentran muy divertidas. Se ríen fuerte, celebran cada hazaña,comentan los detalles, el ingenio y la oportunidad. Entre medio de sus cabezas, alcanzo a distringuir allí, en el medio del monitor,una chica tratando de cubrir sus pechos en la calle. La imagen se congeló, ella tiene cara de susto, de espanto, no atina qué hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grupo de celebrantes es mayoritariamente gente joven, gente sana, con estudios superiores, se puede hablar de corrido con ellos, ninguno es mala leche. Las mujeres espectadoras de la secuencia siguen en pleno jolgorio, felices del espectáculo de agresivo humor. Un par de ellas van vestidas de manera similar a la chica del video, y no es dificil imaginárselas en una situación similar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. No quiero ser grave, no quiero sacar conclusiones, no quiero prejuiciarme. Pero tampoco quiero dejarme llevar, no quiero reirme de todo lo que se cruze en el horizonte de internet, no encuentro muy chistoso andar desnudando mujeres en la calle. Y no me importa si es cierto o es maqueteado. Acá seguramente también se cumple aquello de que “el medio es el mensaje” y esta exposición burlesca y agresiva de humorismo medio “snuff” no me termina de agradar. Y pese a mis aprensiones, no puedo dejar de pensar que muchas veces el espectáculo bien puede degradar al espectador. En mis oídos resuenan esas carcajadas, y las siento cada vez más lejanas, mientras giro de vuelta hacia mi escritorio y camino.&lt;br /&gt; Entonces me siento en mi computador y escribo este texto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-442221292503952895?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/442221292503952895/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=442221292503952895&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/442221292503952895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/442221292503952895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2007/06/video-loco.html' title='Video Loco'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-80800682598079855</id><published>2007-06-07T07:09:00.001-07:00</published><updated>2007-06-07T07:09:54.111-07:00</updated><title type='text'>Paranoia</title><content type='html'>Nos sentamos a la medianoche, sin querer, a conversar sobre la paranoia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me cuenta su propia experiencia persecutoria de hoy: que un tipo la miraba fijo en la biblioteca. Él le prestaba muy poca atención a lo que había en su libro. Su sensación no era de un simple acoso. Ella tenía toda la idea de que el sujeto era un agente que la estaba chequeando descaradamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La percepción se repitió más tarde, mientras vitrineaba en Estación Central. Esta vez sintió que otro hombre la seguía de escaparate en escaparate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras me lo contaba, yo recordaba mis propias experiencias de sentirme vigilado. Qué se yo, una vez caminando por el centro, sentí tan claro “el dedo de Dios en la nuca”, que no pude evitar iniciar automáticamente todas las rutinas de contra chequeo aprendidas en dictadura. Cambios de rumbo, meterse en una masa de gente, devolverse y mirar hacia atrás buscando en los reflejos de las vidrieras al posible “sapo”, todo hasta lograr algo de tranquilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día, (un viernes, según recuerdo), teníamos claro que el asunto era un resabio paranoide de nuestra juventud vivida bajo la tiranía. Sonaba simple y claro. Vivimos otros tiempos, Democracia ¿o no? Y restándole importancia al asunto, nos fundimos en un abrazo de profundo olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien: el domingo siguiente, la llamada de una amiga de ella nos trajo el tema de vuelta. Con los ojos aún brillosos por la fuerte emoción de la noticia, ella me cuenta lo siguiente. Sucede que ese mismo viernes cuendo hablábamos de persecución, en la tarde se le hizo una funa (o “escrache”) a un personaje que fue su profesor de derecho procesal en la universidad. Un tal Revecco, un “chancho”, cercano a los alumnos, simpático, preocupado u consciente, resultó ser cómplice de torturas en tiempos de Pinochet, como funcionario de la llamada “justicia militar”. Los detalles de la funa mostraban que el sujeto incluso había estado involucrado en casos de personas amigas de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella estaba especialmente golpeada, ya que incluso hace poco había hablado con él, pidiéndole algunos consejos académicos. La noticia nos dejó helados, con la clara certeza de que la paranoia tiene una raíz más real de lo que se cree. El chancho sigue trabajando en la “justicia militar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso quiere decir que sigue ostentando buena parte del poder que lo hizo ser objeto de funas. Quién sabe si sigue interrogando presos con la pistola en el escritorio, como en sus mejores tiempos. Quién sabe si de cada alumno tiene en su computador un instructivo dossier. Quién sabe si detrás de esa mirada serena con la cual atiende a todos está el agudo ojo del cazador de antaño. Quién sabe si el tipo de la biblioteca no estaba mandado por él, para mantener bajo control a unas alumnas que alguna vez hicieron un par de preguntas incómodas. Quién sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miércoles siguiente, la paranoia da otra vuelta por la vida nuestra. Los liceos más conocidos de Santiago fueron tomados por los estudiantes. Ellos piden mejor educación, trato digno, en fin, puras utopías. Entre ellos está el hijo de 15 años de una amiga, la misma que nos contó de la funa al profe. Cuento corto: los pacos (la policía), entraron al liceo y se llevaron presos de una a más de 200 chicos. Los retuvieron hasta la noche en la comisaría, mientras cientos de padres aguardaban afuera, con santa paciencia de chileno, a que les devolviesen a sus niños. Y en la espera, adivinen quién entró en auto al cuartel. Justamente, el Chancho funado, ni más ni menos. Al rato salió caminando, como buen ciudadano, tranquilito él, piolita él, silencioso él. Mi amiga no se atrevió a decir nada. Al fin y al cabo, los amigos del marrano estaban adentro con su hijo, y a estás alturas de la paranoia, mejor dejarlo de momento así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Esta es una historia sin cerrar. Seguramente deberemos seguir encontrándonos con este y otros cerdos en la calle. Deberemos seguir sintiendo en la nuca el dedo escrutador de un Dios carnívoro. Deberemos seguir haciendo como que no pasa nada, para preservar la paz, la tranquilidad, la pega (laburo) en este puto país con vista al mar. ¿O no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Urbano Matus&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Links relacionados:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.funachile.cl/"&gt;http://www.funachile.cl/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.funachile.cl/index.php?option=com_content&amp;task=blogcategory&amp;amp;id=20&amp;Itemid=37%20"&gt;http://www.funachile.cl/index.php?option=com_content&amp;amp;task=blogcategory&amp;id=20&amp;amp;Itemid=37%20&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-80800682598079855?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/80800682598079855/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=80800682598079855&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/80800682598079855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/80800682598079855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2007/06/paranoia.html' title='Paranoia'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-1991360939654407428</id><published>2007-05-09T16:43:00.000-07:00</published><updated>2007-05-09T16:44:08.395-07:00</updated><title type='text'>sólo noticias</title><content type='html'>Las imágenes de las noticias de los días recién pasados bailan en las mentes menos atentas, y todo se despliega bajo la etiqueta del simple caos. ¿Y qué decir entonces? Por un lado de la pantalla asoman las ganancias de ciertas industrias de esta patria tan graciosa. Qué se yo, cifras al boleo: Forestal Arauco con 1,7 millones de dólares al día durante 2006, numeritos siderales que cuesta convertir en datos concretos como pan con mantequilla, meses de arriendo o cuentas de agua y luz. Por otro lado, uno ve mínimas notas perdidas en los reportes que hablan de una que otra huelga, en fin, los obreros tratan de tomarse calles por un rato, cortan caminos, tocan pitos y cajas, gritan pero nunca es suficiente, difícil que el millón setecientos mil dólares se reparta, eso no es posible. Luego, siguiente noticia: la economía de Chile crece, crece, crece. 6,7 por ciento o algo así. ¿Hacia donde crece? Hacia las alturas, hacia los barrios de ascendentes minorías que buscan el encandilamiento y la amnesia, la felicidad aireacondicionada, en fin, el cielo. La economía crece pero ninguno de los que vamos apretados en la micro sabemos ni vemos hacia dónde crece. La economía crece pero, ¿desde dónde crece? Crece desde tu desvelo, desde tus niños solos encasa mientras tú trabajas, la economía crece desde tu bolsillo. La economía crece desde esa masa sin forma que en la carretera corta el paso para que por fin alguien se acuerde de lo mal pelado que está el chancho. Vale. La economía crece, eso es lo importante. Pero la acumulación de todos estos hechos noticiosos deja alguna sensación de duda o confusión. Parece que necesitamos algo que nos ordene y que haga una raya para la suma. Hacia el final del noticiero descabellado, aparece esa raya, una delgada y brillante línea de luz en la noche: en medio del griterío y la confusión, la estela de las balas policiales. Muerte, muerte, corte y a comerciales. Ahora la pantalla se llena con veinte mil personas sepultando a Rodrigo Cisternas Fernández, obrero forestal muerto por la policía durante un enfrentamiento en medio de un paro. Días más tardes, en la madrugada escucho a un dirigente sindical hablando sobre lo obtenido finalmente en esa lucha: 24 lucas de aguinaldo, 65 lucas de aumento de sueldo. “Nos costó una vida”. Raya para la suma, la economía crece ¿hacia dónde?, ¿desde dónde crece? Crece desde funerales. Cita final, de la canción ‘Titikaka’, de La Floripondio, más bien gritando que cantando: “no saben que de un momento al otro cambian las cosas, se da vuelta la tortilla, tiembla el país, las estructuras, porque el hambre, la salud, la educación, el llanto, la ignorancia, la violencia y el corazón se juntan y después de revisar todas las posibilidades, la última se convierte en sangre”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-1991360939654407428?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/1991360939654407428/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=1991360939654407428&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/1991360939654407428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/1991360939654407428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2007/05/slo-noticias.html' title='sólo noticias'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-8153788234828682768</id><published>2007-05-04T19:13:00.000-07:00</published><updated>2007-05-04T19:14:02.792-07:00</updated><title type='text'>Viceversa</title><content type='html'>Y bien, Carlitos Marx alguna vez usó la metáfora esa de que la historia primero se representaba como tragedia y después como comedia. Pues bien, ayer jueves la policía chilena se las arregló para dar vuelta la fórmula y cruzar la delgada línea que separa lo chistoso de lo horrible. Primero fue hace unos días el acto circense de los policías huyendo de un cargador frontal manejado por un borracho sin reaccionar en absoluto. Luego, la misma escena repetida pero esta vez en una huelga de una empresa forestal Ahora parece que los agentes estaban demasiado enterados de sus deberes, así que fueron y mataron al obrero que defendió su derecho al paro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde está el punto medio en esto, entre el payaseo uniformado y otra vez la sangre de los obreros? ¿Alguien puede explicar la sutil diferencia entre los dos casos? Claro, en un caso es la acción individual de un tipo que, repleto de alcohol, se venga de las ofensas recibidas. En el otro, es la furia social que se hizo máquina y fierro cargador, tratando de resistir el ataque de la policía. Los agentes por supuesto que en el caso de la huelga defendían ahora sí que klo más sagrado: la propiedad privada. De ahí la certeza de las balas recibidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pareciera ser el sello de Velasco (Belisario), o algo así. Para los que piden mano dura, ahí esta el estilo de hacer las cosas: matar a la primera. En cualquier caso, los obreros, ya sean sanos, ya sean ebrios, solos o organizados, parecieran tener razones para salir a botar todo con sus máquinas de carga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo esto ¿dónde está nuestro horror, dónde nuestro espanto, nuestra indignación? Apenas un par de días después del 1º de Mayo matan a un obrero en plena huelga, y nosotros acá, preocupados de si Colo Colo juega con titulares o suplente sen Calama. Cuidado, que la máquina nos va a pillar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-8153788234828682768?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/8153788234828682768/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=8153788234828682768&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/8153788234828682768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/8153788234828682768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2007/05/viceversa.html' title='Viceversa'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-8003026993415360831</id><published>2007-04-25T15:37:00.001-07:00</published><updated>2007-04-25T15:37:28.626-07:00</updated><title type='text'>Te asomas a la pantalla</title><content type='html'>Te asomas a la pantalla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Donde esta imaginaria luz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te entrega unas sílabas de amor&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-8003026993415360831?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/8003026993415360831/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=8003026993415360831&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/8003026993415360831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/8003026993415360831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2007/04/te-asomas-la-pantalla.html' title='Te asomas a la pantalla'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-268014782494507518</id><published>2007-04-25T15:34:00.001-07:00</published><updated>2007-04-25T15:34:35.566-07:00</updated><title type='text'>La pregunta</title><content type='html'>La pregunta del millón de millas es&lt;br /&gt;¿por qué viajamos&lt;br /&gt;y hacia qué lugar de incierta luz?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que nos alivia tanto trámite&lt;br /&gt;Entre trasbordo y trasbordo&lt;br /&gt;Es la Alegría que nos espera allá&lt;br /&gt;Llena de besos sin fin&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-268014782494507518?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/268014782494507518/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=268014782494507518&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/268014782494507518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/268014782494507518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2007/04/la-pregunta.html' title='La pregunta'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-5348817611031134758</id><published>2007-04-25T15:19:00.001-07:00</published><updated>2007-04-25T15:19:31.069-07:00</updated><title type='text'>Legado</title><content type='html'>Alguna vez creí, bastante en serio, que la muerte de Pinochet debía ser parecida a la destrucción de Sauron en “El Señor de los anillos”. En el libro, cuando el enemigo era derrotado, la geografía y la atmósfera daban testimonio cataclísmico del hecho, con derrumbe de montañas y un acelerado bailar de nubarrones que se dispersaban. Pues bien: nada de eso sucedió. De hecho, cuando supe la noticia, me encontraba en una especie de paraíso en la Cordillera, en un hermoso domingo de diciembre, soleado y luminoso. Los cerros siguieron en su lugar y apenas soplaba la brisa tibia de siempre, arrastrando hojitas salvadas del otoño y despeinando las cabelleras amadas.&lt;br /&gt;El tiempo también transcurre para los muertos. Ellos, desde la comodidad de la nada en que están instalados, deben ver qué pasa con su figura y cuál es su legado. En el caso del Generalísimo, yo pienso en los alcances de su herencia. ¿Qué es lo que este señor nos deja? En la tele, los analistas se dieron una fiesta hablando del sistema político y económico heredado. Yo me quedo, como siempre, en los símbolos que nadan en la superficie de los hechos.&lt;br /&gt;Durante los días que rodearon a su muerte, hubo una mujer que se llevó no poca atención. Ella es Luz Guajardo, pinochetista ferviente que no vacilaba en atacar a todo aquel que pusiera en duda siquiera la grandeza de Su General. Una joven señora que sabe administrar meticulosas dosis de furia para deleite de las cámaras de televisión. Repaso mentalmente su imagen: la veo destruir con todo relajo la oficina de ventas de una constructora desde la cual alguien habría gritado consignas contra el Difunto. La dama luego fue detenida y, como otras veces, apareció entrevistada con una calma que contrasta con su anterior enojo. Ella justifica mesuradamente su anterior éxtasis de destrucción. Para mi, esa es parte de la herencia de Pinochet: intolerancia que deviene en furia descontrolada y destrucción mucho más allá de lo racional. No se soporta la disidencia, no se puede pensar distinto o mirar feo o vestir una ropa que no sea la correcta. Después, cuando la rabia ya ha hecho su trabajo, viene la parte en la cual se justifica todo con un discurso sumamente sensato.&lt;br /&gt;Cuando veo a Luz Guajardo destruyendo una oficina, veo hogueras de libros, veo cuerpos enterrados en lo oscuro, veo vehículos blindados avanzando entre gente desarmada. Veo el apetito por la destrucción desatado contra cuerpos indefensos.&lt;br /&gt;Cuando veo a Luz Guajardo serenamente explicando su arranque de violencia como una reacción “humana” ante las ofensas recibidas, veo el rostro de madera de teóricos y personeros que justifican miles de muertos a cambio de mantener el orden y construir un país moderno.&lt;br /&gt;Pero atención: esa herencia no es exclusividad de los partidarios del Capitán General. La intolerancia se instaló en otras mentes. La manía del orden, la escasa autocrítica, la deshumanización del que piensa y luce diferente, del distinto, son asuntos que quedan como herencia de gloria de tiempos demasiado oscuros. El Gran Finado puede descansar tranquilo: un Chile de mirada torva y desconfiada, una patria temerosa y lista para el apaleo, recibe entre rejas y alarmas lo más granado de su herencia. Y lo saben los travestis perseguidos, los peruanos ninguneados y discriminados, los punkies estigmatizados. Lo saben todos los que tienen que mentir en su curriculum porque no viven en comunas elegantes. Lo saben los mapuches, los niños abusados y las mujeres golpeadas y asesinadas por sus parejas. Lo sabemos los que vamos a un recital de rock y debemos ser manoseados y revisados por la policía, sabiendo que la violencia se desata en otros sitios, partidos de fútbol o recitales de Marco Antonio Solís, por ejemplo.&lt;br /&gt;En fin. Regalo herencia: tratar conmigo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-5348817611031134758?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/5348817611031134758/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=5348817611031134758&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/5348817611031134758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/5348817611031134758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2007/04/legado.html' title='Legado'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-4593603365597502663</id><published>2007-04-25T14:48:00.001-07:00</published><updated>2007-04-25T14:48:17.676-07:00</updated><title type='text'>Pequeñas gigantes</title><content type='html'>Entre pequeñas gigantes y niños invisibles que salen a la luz, el verano aún no se decide a terminar de calcinarnos. Pero el sol no deja de intentarlo a cada rato. Entonces la luz hiere y duele, y para salir a la calle hay que tener el cuero duro.&lt;br /&gt;Y bien: allá se viene, recortándose contra el horizonte, la muñeca hecha en Francia con su sereno bamboleo de cabeza, mirando placida a un lado y al otro.&lt;br /&gt;El espectáculo tiene varias capas. La más evidente es ella misma, qué duda cabe, pelándole el protagonismo a los edificios de espejos (que la multiplican) y los árboles que sobreviven al progreso (ellos la ocultan).&lt;br /&gt;Luego, a otro nivel, el tumulto cada vez más grande la persigue, obstruyendo calles, desbordando todas las barreras y provocando de pasada un taco de aquellos.&lt;br /&gt;El atochamiento provoca otras reacciones: la de aquellos que no quieren saber nada con este tipo de cultura, es decir, la que sale a la calle, gratis más encima, y convoca a la multitud desordenada, estorbando pegas y negocios. Eso no puede ser cultura. Queremos que el teatro vuelva a sus salas, sus recintos, sus aulas, sus jaulas.&lt;br /&gt;La capa televisiva de todo esto es la menos interesante, la que se desvanece de golpe entre despachos en directo palabreros y el zapping que ordena pasar de largo hasta la próxima tanda comercial. Entre las grietas de la realidad, la pantalla se las arregla para colar su glamorosa fantasía digital, que en todo caso no tiene nada que ver con los minutos que la Muñeca ocupa en los noticiarios.&lt;br /&gt;En cualquier caso, lo que más podemos ver es una cantidad de niños, niños y más niños por todos lados. Como si hubiesen sido súbitamente liberados de alguna prisión, los chicos salen a todas las calles donde la Pequeña Gigante despliega su cacería y la siguen, casi hipnotizados por sus largos metros de estatura. Ellos buscan a la descomunal y tierna cazadora para darle una mirada, para cubrirse con su sombra o para delatar al rinoceronte que hace de las suyas en las avenidas. La realidad y la verdad quedan suspendidas en el aire, como nubes sin lluvia, mientras los chicos miran embobados el paso de la marioneta, acompañado de música y parafernalia.&lt;br /&gt;En los momentos en que la muñeca duerme, los niños le hacen una guardia más o menos fiel. La miran respirar, le gritan y le silban para que despierte, o simplemente dan vueltas por ahí, esperando que la giganta abra sus ojos.&lt;br /&gt;Mientras aguardan, no falta por ahí la pileta donde refugiarse del calor. Allá atrás del agua refrescante, la muñeca ni se ve. Y mientras no despierte, los chicos siguen en su chapoteo, olvidados totalmente de que anda un monstruo destruyendo buses a través de la ciudad. Qué les va a importar a ellos. Seguramente cuando la Pequeña cumpla su misión, los seguirán allí en lo suyo, riendo y jugando en su refrescante minuto líquido. Tienen su piscina gratis, mientras por allí duerme un juguete que al despertar los hará sonreír un poco. Con eso basta, con eso sobra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-4593603365597502663?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/4593603365597502663/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=4593603365597502663&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/4593603365597502663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/4593603365597502663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2007/04/pequeas-gigantes.html' title='Pequeñas gigantes'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-4203660022378654142</id><published>2007-04-25T14:46:00.000-07:00</published><updated>2007-04-25T14:47:07.750-07:00</updated><title type='text'>Sentado en el horror del mundo</title><content type='html'>Sentado en el horror del mundo&lt;br /&gt;Ves&lt;br /&gt;Sepultando placeres o algo así&lt;br /&gt;En qué tiniebla venceremos?&lt;br /&gt;Nadie lo fue&lt;br /&gt;Ni los martillos de la ciega madrugada&lt;br /&gt;Ni los hombres que cargaron sus heridas con sabor a nada&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-4203660022378654142?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/4203660022378654142/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=4203660022378654142&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/4203660022378654142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/4203660022378654142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2007/04/sentado-en-el-horror-del-mundo.html' title='Sentado en el horror del mundo'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-116922231395925895</id><published>2007-01-19T07:57:00.000-08:00</published><updated>2007-01-19T07:58:33.976-08:00</updated><title type='text'>ORQUESTA TÍPICA FERNÁNDEZ FIERRO</title><content type='html'>Tango, rock, vanguardia y tradición&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un estilo musical que, mucho antes de que el rock soltase su alarido primario, ya se las arreglaba para agitar a las masas con una mixtura de sensualidad, letras provocativas y un afinado sentido de lo popular y lo comercial. Hablamos ni más ni menos que del tango, señoras y señores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este ritmo, nacido en las riberas del Río de la Plata, que uno puede suponer como una especie de curiosidad anacrónica, se mantiene vivo y en plena vigencia. Muchos artistas argentinos ligados más al pop y al rock, han pasado por el tango, como una expresión de respeto y de una profunda “argentinidad”. Daniel Melingos, con “Tangos bajos”, o Andrés Calamaro, en “Tinta roja”, son una muestra clara. Pero hay más paño que cortar que un disco de versiones. El tango está vivo en manos de gente como la Orquesta Típica Fernández Fierro (OTFF). Esta agrupación es destacable en la escena no sólo del tango, sino que su interés se derrama hacia la escena del total de la música contemporánea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguidores de próceres tan relevantes como Astor Piazzolla o el sexteto Mayor de Tango, la OTFF se mantiene en la frontera del tango tradicional, dentro de la cual se las arregla para conmover, impactar y estremecer.Uno de los rasgos más interesantes de la OTFF es que está conformada mayormente por músicos extremadamente jóvenes, (rondando la veintena de años), quienes reconocen en el ritmo del 2 por 4 a la raíz de su identidad musical y cultural. Además de lo que se puede escuchar en cada una de sus cuatro producciones, lo que prima en la Orquesta es un ingrediente parecido a lo que encontramos en el rock: actitud. Desde los títulos de sus discos hasta su performance en vivo, queda claro que tango y rock tienen mucho en común, y la OTFF no duda en explorar esas conexiones. “Envasado en origen”, de 2002; “Destrucción masiva” de 2005; o “Mucha mierda”, de 2006, traspasan las fronteras que separan los estilos para demostrar, con violines, violas, bandoneones y contrabajos, que la buena música es una sola.&lt;br /&gt;Escuchar el tango de la Orquesta Típica Fernández Fierro es una experiencia que va mucho más allá de la nostalgia arrabalera o una ceremonia de abuelitos que celebran sus bodas de plata. Es un tango vivo y potente, fuerte y desgarrador. No en vano, la banda está compuesta mayormente por músicos que militan doblemente, entre la orquesta y distintos grupos de rock trasandino. El flujo de energía que corre entre ambas tendencias se manifiesta con fuerza en cada uno de los cortes de su último trabajo, el mencionado “Mucha mierda”. El título del disco corresponde a la expresión de buena suerte que lanzan los artistas antes de salir al escenario, y resume el vigor que la OTFF imprime en su arte. Los referentes son Piazzolla y sus contemporáneos. Pero, para el oído menos entrenado y más cargado hacia el metal, no sería raro percibir referencias de Apocalíptica o, hasta King Crimson. Pero ojo, que el tango, más que recibir influencias, las entrega, y ese cruce es lo que de alguna manera esta orquesta desarrolla.&lt;br /&gt;Este viernes 19 de enero de 2006, a las 21:30, en el Centroarte Alameda, la Fernández Fierro desplegará lo mejor de su arte, en una sesión que promete. Sea uno rockero o tanguero, esta música toca a todos por igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Integran la Fierro: en violines Federico Terranova, Pablo Jivotovschii y Bruno Giuntini ; en viola Juan Carlos Pacini; en violoncelo Alfredo Zucarelli; en contrabajo Yuri Venturín ; en bandoneones Flavio “El Ministro” Reggiani, Martín Sued, Pablo Gignoli y Julio Coviello ; en piano Santiago Bottiroli y en voz el cantor Walter “Chino” Laborde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Discografía:&lt;br /&gt;“Envasado en origen”, 2002, CD de estudio.&lt;br /&gt;“Destrucción masiva”, 2003, CD de estudio.&lt;br /&gt;“Vivo en Europa”, 2005, CD en vivo.&lt;br /&gt;“Tango Antipánico”DVD, 2005 en vivo.                                                                                           &lt;br /&gt;“Mucha Mierda”, 2006, CD en vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Urbano Matus.-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-116922231395925895?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/116922231395925895/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=116922231395925895&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/116922231395925895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/116922231395925895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2007/01/orquesta-tpica-fernndez-fierro.html' title='ORQUESTA TÍPICA FERNÁNDEZ FIERRO'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-116595676823852103</id><published>2006-12-12T12:50:00.000-08:00</published><updated>2006-12-12T12:52:48.286-08:00</updated><title type='text'>Se nos murió</title><content type='html'>Se nos murió el Tirano, y más allá de la alegría atroz de celebrar un rato su fallecimiento, tenemos que sacar la cuenta de lo que nos deja como herencia.&lt;br /&gt;Digo “alegría atroz”. Buscamos algún grado de simetría (ya que no justicia), entonces nos damos el gusto de brindar en la hora de su fin. No deja de ser un ritual extraño y macabro. La muerte lo libró de pagar en vida sus desmanes, así que nos queda el festejo pasajero y el brindis apresurado. Y bien apresurado: no puedes quedarte mucho rato celebrando en la calle. No pasará mucho rato sin que lleguen las fuerzas policiales a recordarte que este juego se sigue jugando con las reglas que el Gran Finado dictó hace años. Por eso esta alegría llega a ser atroz. Su muerte deja a la justicia con las manos vacías, y nuestra celebración tiene que ser, con todo, mesurada y a la rápida.&lt;br /&gt;Lo que va quedando como herencia es el miedo, el pavor que este Santo Varón nos inoculó y que aún no se nos cura. Ejemplos:&lt;br /&gt;Ya he escuchado un par de ejemplos en distintos lugares de trabajo donde la gente no se atreve a comentar la muerte del Primer Infante, ni a favor ni en contra, por temor a revelar la posición. No se trata de ponerse a insultar, alabar o defender, apenas opinar. Pero hay mucha gente que prefiere, aún, pasar piola, conservar la pega, ahorrarte una discusión, qué se yo.&lt;br /&gt;Otro ejemplo: Conozco a una persona que logró estar en el velorio del Sátrapa y que tomó una foto bastante interesante. Pues bien, una vez obtenida la imagen, esta persona prefiere que ella no se difunda. Sospecha que la notoriedad de la mentada imagen (Pinochet en el cajón recibiendo un ambiguo homenaje), le puede jugar en contra, persecuciones, cesantías y cosas peores rondan en su mente. Yo, presa de los mismos temores, prefiero mantener la foto en reserva. En estos mismos momentos la miro y sigo mi meditación.&lt;br /&gt;Claro que, siguiendo con la misma simetría, seguramente el miedo que el Supremo fue capaz de contagiarnos no es más que su propio miedo amplificado hasta la nausea. Desde hace mucho tiempo ya que el Divino no se podía desplazar fuera de sus fortalezas si no era convenientemente blindado y vigilado, con matones, Mercedes a prueba de balas y chalecos de kevlar bajo el terno. Yendo un poco más allá, seguramente ese miedo no es más que cobardía. Hasta un tipo tan oscuro como Toribio Merino, su cómplice marinero, era capaz de ir a tomarse un traguito con sus amigos en Cochoa, después de su retiro, sin toda la parafernalia que en ese mismo tiempo ocupaba Augusto para ir a la esquina. Pareciera que Toribio era un resto más valiente de su socio.&lt;br /&gt;En fin. En cualquier caso, las fastuosidades de la muerte ya se apagan. Todo esto tiene un componente tan mediático que esperamos que mañana miércoles el partido de Colo Colo con Pachuca le de una última palada a este Muertito.&lt;br /&gt;Me quedo con la imagen del sepelio. Fue, en estricto rigor, un funeral puertas adentro, más allá de que fue televisado y transmitido para todo el país, como un partido de fútbol importante o un festival de la canción. Qué mejor símbolo de lo que en vida fue: sus honras fúnebres se realizaron dentro de un cuartel militar que está ubicado en la comuna más rica de Chile. Como para que quede claro el origen y sentido que el Tipo le dio a su vida y a su obra. Desde los balcones de sus carísimos departamentos, unos cuantos seguidores observaron la ceremonia. Más allá, las siluetas de hoteles de lujos y edificios se recortaban en el horizonte. Antes de eso, a horas del fallecimiento, el Muertito tuvo que ser trasladado entre gallos y media noche hasta el lugar del velorio. Miedo, puro miedo. Se supone que habría algún fervor popular para despedir a este Amado Prócer, pero el miedo que guió su vida pudo más, y la fanaticada tuvo que asolearse en las afueras del cuartel para homenajear a su Tatita. Así se juntaron unos cuantos miles dentro del recinto, para llorarlo a todo pasto. Y en la hora final tampoco hubo procesión callejera detrás del ataúd. Las floristas de la Pérgola no tuvieron que juntar pétalos y arrojarlos a su paso. En vez de eso, lo pasearon un ratito por el regimiento-escuela, montado en la cureña de un cañón. Luego lo subieron al helicóptero Puma, que ya sabía de esto de acarrear cadáveres. Pero esta vez no iba a arrojar un cuerpo al mar atado a rieles. El Generalísimo fue llevado a un cementerio de la costa donde, horas después, fue puesto entre las llamas de un crematorio de lujo. Fin del ritual.Las cenizas serán guardadas por su familia en alguna de sus numerosas propiedades. Siguiendo con las simetrías, el Finado este no tuvo derecho a tumba. Algo es algo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-116595676823852103?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/116595676823852103/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=116595676823852103&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/116595676823852103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/116595676823852103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/12/se-nos-muri.html' title='Se nos murió'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-116441207871975865</id><published>2006-11-24T15:47:00.000-08:00</published><updated>2006-11-24T15:47:58.730-08:00</updated><title type='text'>Parte de la felicidad</title><content type='html'>Parte de la felicidad es ir manejando así. Llevo puestos unos lentes de sol redondos, estilo Lennon, recién comprados en la feria de la Villa México por luca quinientos. Es un día caluroso de una primavera extraña, pero los árboles de esta avenida ayudan a soportar el calor. A mi derecha, la reconquistada deja que el viento del viaje la refresque. Mientras la acaricio a la pasada, tratando de no chocar, tarareamos torpemente "Radio Song", de R.E.M., que nunca falta en este vehículo precario y a la vez eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad a nuestro alrededor es una pura locura ardiente, que se prepra a morir creyendo que esto es la vida simplemente. Yo voy sereno por sus calles. Y cantamos a todo volumen, desprecocupados y otra vez al unísono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa es parte de la felicidad. ¿Está incompleta? Puede ser. Además, estamos a mitad de nuestro camino. Allá adelante queda tanto. Todos se apuran para llegar al fin del taco, o a las fiestas de diciembre. Nosotros también, pero presos de una lentitud casi sagrada. Entonces respetamos los semáforos, dejamos que los peatones crucen sin necesidad de ser atropellados, y un largo etcétera de sonrisas recobradas. Seguramente eso no nos hace ni más bellos, ni más ricos, ni más famosos. Apenas nos sirve para viajar en paz por estas avenidas medio marginales. El asunto es velocidad, pero no del velocímetro. Tampoco de la mente. Es el apuro del alma. Nuestros pulmones respiran humo pero están más vivos. Nuestros corazones laten fuerte con el latido del que sabe amar en el momento preciso, y así hasta el final de este día, hasta el final de los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo que es parte de la felicidad porque al ser esta icompleta nos obliga salir a buscar, bien o mal, el pedazo que nos falta, la pieza que siempre se extraña. Así te mueves entonces por el mundo, como cazando utopías baratas con un matamoscas color carne. Como tratando de abrazar una sombra que a veces te da un beso sorpresivo y te deja un "te quiero" como mensaje de texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y digo entonces "parte de la felicidad", y ya no hablo de fragmentos. Digo "parte de la felicidad" en imperativo. Se trata de esto: el inicio es ser feliz, y desde allí se arma el viaje. Una mirada nueva cada día, lentes oscuros tipo Lennon para taparte de la luz y para que no se vean a veces unas lágrimas. Por que, no lo dudes, en este viaje hay que llorar a veces: entran cosas en los ojos, qué se yo, la gente muere, sufre, se enferma o pierde la pega. Pero las tardes están hermosas y floridas, los niños aprenden a decirnos las palabras del amor y de la risa, ahora suena "It´s the end of the world", y ya pasó lo peor, el tránsito se despejó casi milagrosamente, y cantamos otra vez a dúo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-116441207871975865?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/116441207871975865/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=116441207871975865&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/116441207871975865'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/116441207871975865'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/11/parte-de-la-felicidad.html' title='Parte de la felicidad'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-116432148202901742</id><published>2006-11-23T14:36:00.000-08:00</published><updated>2006-11-23T14:38:02.043-08:00</updated><title type='text'>Todo lo que necesitamos es “Love”</title><content type='html'>¿Qué es esto? ¿Otro greatest hits, a la manera del “Beatles One”, del año 2000? ¿O un reciclaje crudo y sobredimensionado como “Let It Be... Naked” de 2003? Nada de eso, señoras y señores. Sir George Martin, ayudado por su hijo Giles, acaba de lanzar, bajo sello EMI, el nuevo disco de The Beatles: “Love”.  La gran disculpa para salir con esta sorpresa  es el espectáculo del mismo nombre que la prestigiosa compañía de teatro “Cirque Du Soleil” ha montado en 2006, relatando la vida de los Four Fabs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En simple, se trataría ni más ni menos que de una banda sonora. Pero a la hora de oír el resultado,  queda claro que esto es mucho más que un revival con un filo comercial. Y claro: al hablar de los Beatles lo mercantil es central, por lo que es esperable que todos hagan su negocio. Son las reglas de la industria, y está bien que así sea. Pero “Love” se sale por varios flancos de esos parámetros. ¡Y cómo! La intención declarada de George Martin era la de cerrar con esta placa su carrera. Se entiende entonces que el mítico productor quiso hacer su entrega definitiva, como protagonista indiscutido del fenómeno Beatle. El “ajuste de cuentas” que McCartney hizo con la producción del mencionado “Let It Be... Naked”, acá opera de otra manera. Lo hecho por la dupla Martin y Martin es un delicado trabajo de relectura y re escritura de la obra beatleana. Hay una mirada que busca tanto la posteridad como el éxito inmediato. Es un disco pensado para el Ipod, pero que a la vez rescata textura y ambiente refrescando clásicos que se niegan a envejecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que es un disco de remezclas, pero lo de George Martín no es ni de lejos la labor de un DJ. Lo suyo es el arte del alquimista, que trabaja lo tangible de la música (cintas, pistas y aparatos), para alcanzar de golpe lo intangible, el sentimiento. En sus manos, los master de 2, 4 y 8 pistas son como oro para un orfebre.  “Love” es un disco que reboza sutilezas para expertos y principiantes. Por la profundidad de su tono y la continuidad sagrada de los temas, es recomendable escucharlo por lo menos un par de veces con buenos audífonos. En “Love” no hay mera limpieza de viejos cortes. Es más bien una depuración, un acto consciente de selección de qué queda y qué sale. “Love” destaca como expresión de un productor integral, cuya visión se funde con la de los músicos. Así fue cuando la banda existió y así sigue siendo ahora, cuando es otra era, otro siglo y con otro público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martin se sabe artífice y gestor del sonido Beatle, por lo que no le tiembla la mano para tomarse licencias que  para algunos rozarán con el sacrilegio y para otros con la genialidad. Por ejemplo, fundir las guitarras acústicas de ‘Blackbird’ y ‘Yesterday’, o sobreponer sobre un ‘Strawberry Fields’ acústico, partes de ‘Sgt. Peppers’, ‘In My Life’, Penny Lanne’, ‘Piggies’ y ‘Hello Goodbye’. Para fanáticos, el juego es saber descubrir cada una de las más de 100 canciones involucradas en los 26 cortes del disco. Para los principiantes en esta adicción, se trata de dejarse llevar por la continuidad conceptual de “Love”. La selección es delicada, porque además de “sandías caladas” como ‘Yesterday’ o ‘Here Comes The Sun’, aparecen temas algo más marginales. Así, podemos oír la gran ‘Tomorrows Never Know’, u ‘Octopus Garden’, de Ringo. Incluso hay un guiño a los buscadores de mensajes ocultos, con la enigmática ‘Gnik Nus’, que no es más que ‘Sun King’ al revés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se percibe un matiz de mayor intervención en canciones de los dos Beatles fallecidos, Lennon y Harrison. Es como si la ausencia le hubiese dado a Martín mayor libertad para salir con algunas joyitas.  Por ejemplo, la versión de ‘Because’ se presenta como un corte coral y a capella, con el famoso arreglo a nueve voces armado por George Martin. Y, en lugar del clavicordio tocado por el mismo productor en la versión oficial, se le “incrustaron” una serie de silencios entre estrofas, con un desfase que logra hacer que el auditor respire entrecortadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo relevante no es solamente los temas seleccionados. También se nota la mano del “chef” a la hora de elegir cuáles tomas van, (como la versión acústica de ‘While My Guitar Gently Weeps’, que incluye una melancólica estrofa que no está en la versión oficial), o matizando una canción, (los chillidos del público de fondo en el ‘I Wanna Hold Your Hand’, rindiendo tributo a la histeria de los primeros años). La placa, evidentemente le debe mucho a la tecnología digital, pero no por eso suena fría o lejana. Muy por el contrario, la sonoridad imperante trae de vuelta el viejo calor y los afectos que sólo The Beatles son capaces de encender. Así, uno puede volver a sorprenderse con cosas que ya eran evidentes y que ahora resaltan otra vez ¡Qué buen bajista era (y es) McCartney! Eso queda claro con pistas en las cuales resaltan sus líneas precisas y elegantes. También se escucha a un Ringo más potente en los tambores, con un beat enérgico y profundo. Ambos destacan en la remozada ‘A Day In A Life’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, “Love” trae novedades, y muchas. Como una especie de ‘Revolution 9’ revisisted, la música fluye entre la sorpresa de lo que renace y la emoción de un tiempo que vuelve a visitarnos. “Amor” es el nombre del disco, y amor es de lo que está hecho, que duda cabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente los Martin tuvieron muy presente que “Love” iba a ser parte de un espectáculo teatral, y eso hizo que la placa tuviese una fuerte progresión dramática. Pero el resultado es mucho más que eso. Es en propiedad un nuevo disco de los Beatles, quizás si una de las mejores ediciones posteriores a su disolución del casi inagotable patrimonio de la banda. ¿Disco del año? Para los adictos no hay duda. Para el público general es, por lo menos, imprescindible. En cualquier caso, satisfacción garantizada. Para esta Navidad, todo lo que necesitamos es “Love”, con The Beatles y George Martin al mando, como debe ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(publicado en &lt;a href="http://www.rockaxis.com/"&gt;http://www.rockaxis.com&lt;/a&gt;)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-116432148202901742?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/116432148202901742/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=116432148202901742&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/116432148202901742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/116432148202901742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/11/todo-lo-que-necesitamos-es-love.html' title='Todo lo que necesitamos es “Love”'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-116137973046337784</id><published>2006-10-20T14:28:00.000-07:00</published><updated>2006-10-20T14:28:50.476-07:00</updated><title type='text'>highway muse</title><content type='html'>Una noche como de tantas, alguien me presta un disco de Muse. Al otro día, yo tenía una de esas mañanas de trámites histéricos, cruzando la ciudad de lado a lado. Un largo etcétera de horas en que giro y giro en auto alrededor de la ciudad. Hace un par de días tuve el móvil en el taller, así que de momento se porta como un duque.&lt;br /&gt;    La última parte de mi recorrido son unos veinte kilómetros de carretera urbana, esas extensas venas de concreto que cortan la urbe en enormes ghettos concéntricos y sucios. Entonces, para decorar esos minutos, pongo a Muse.&lt;br /&gt;    Entre lo sereno y lo frenético de la música, comienzo en la autopista mi experimento vial favorito. Como dueño de un Lada, sé en carne propia que es un auto mal mirado en las rutas. Si alguien queda detrás mío, son pocos los que resisten la tentación de adelantarme. Eso independientemente de que vaya a 120 en una zona de 100. Y cuando lo hacen, no pueden dejar de mirarme con una cara como de estar lavando una afrenta.&lt;br /&gt;    Mi experimento consiste en avanzar a todo lo que doy, desafiando a los otros. Recién operado, este bicho corre lo suyo, no se engañen. Entonces, con su música atronando en los parlantes, lo puse a fondo y me lancé. De entrada me fui por la pista izquierda y me pasé tres autos al hilo.&lt;br /&gt;    Por el retrovisor pude ver cómo se les desató la histeria: todos por los carrilles de mi derecha se fueron abriendo y comenzaron a cazarme. Yo iba a 125 y esto estaba comenzando. Un Renault dorado se me acercaba peligrosamente. Atrás, un Kia blanco se aplicaba. Y al último, por la pista lenta, una Ranger trataba de recuperar terreno.&lt;br /&gt;    Pinché el acelerador y aumenté limpiamente diez kilómetros . Con eso, mantuve un tiempo más la ventaja. El vocalista trataba de ser tierno con un largo “uuuuu”, hasta que el piano lo interrumpió. En ese momento, el Renault por fin me alcanzó. Mientras pasaba, el conductor me miró por un segundo y luego, displicente, comenzó a hablar por celular.&lt;br /&gt;    Yo aproveché el descuido, aceleré otra vez y llegué a mi límite reconocido: 145 kilómetros por hora. Más de eso y el auto se me desarma. Los moteles de la zona sur de Santiago pasaban y se perdían. Lo mismo cementerios y supermercados. El auto vibraba entero, tuve que subir el volumen al máximo para escuchar unas sangrantes guitarras. La distracción telefónica del Renault fue su pérdida. No sólo lo volví a pasar, sino que desde atrás, picando, la Ranger nos pasó a todos y en diez segundos se perdió hacia el oeste. El Kia, con prestancia, me fue rebasando poco a poco y, como si nada, se puso delante y se distanció.&lt;br /&gt;    En fin. Ya estaba hecho. El del Renault prefirió la conversación a la competencia y se fue quedando muy atrás. Bajé las revoluciones hasta volver a los 125 iniciales. Estaba solo otra vez en medio del camino. Saqué mi brazo derecho para sentir el viento entre mis dedos. Justo en ese instante se rompió la correa del reloj y la ventolera me lo arrebató en un segundo. Por el espejo lo vi rebotar contra el pavimento, esperando a que algún camión lo aplastara.&lt;br /&gt;    ¿Y bien? Me sentía feliz. Una vez más los histéricos me habían adelantado y se alejaban de mi. Además, ya había hecho todo lo que tenía que hacer, en la noche y en la mañana. Ahora perdía toda noción de tiempo, tenía una brisa casi tibia en la cara y el poder del rock por los parlantes. Bajé la velocidad a 95, me fui a la pista lenta y disfruté los kilómetros que me quedaban. El sol de invierno estaba hermoso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-116137973046337784?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/116137973046337784/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=116137973046337784&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/116137973046337784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/116137973046337784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/10/highway-muse.html' title='highway muse'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-115714998549946795</id><published>2006-09-01T15:27:00.000-07:00</published><updated>2006-09-01T15:33:05.670-07:00</updated><title type='text'>Canarito, el Parra que nos faltaba</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Redescubierto por un grupo de jóvenes músicos y actores, hace su aparición don Oscar Parra Sandoval, el tony “Canarito”: ni más ni menos que el hermano menor de Violeta, Nicanor, Roberto y Eduardo Parra. Con más de cincuenta años de carrera circense y musical, Oscarito es, en propiedad, el Parra que nos faltaba. Y se viene “con cuática”. Su figura será el centro de un espectáculo musical llamado “Parrayaso”, que a principios de septiembre se estrenará en Santiago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Soy Oscar Parra el cantor / hermano de la Violeta, / de Roberto el gran chucheta / de Lautaro y Nicanor. / Y soy hijo del amor, / primo cercano de un vaso, / y hoy con mi banda un abrazo, / de cuecas y fantasías, / en un jarro de alegrías / les presento el Parrayaso".&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proyecto Parrayaso nace del encuentro fortuito entre Daniel Toledo, (músico y productor), con el menor del clan Parra, don Oscar Parra Sandoval. El “Tony Canarito”, Oscarito, como le decimos en confianza, es el eslabón perdido de la ya eterna familia Parra. Hermano menor del famoso clan artístico, es depositario de una tradición rica pero marginal: la del artista circense, que combina humor, folklore y espectáculo en vivo. Parrayaso nace entonces con gente joven, músicos y actores, que retoman junto a Oscarito lo mejor de su especialidad: la cueca payasa, pero esta vez con instrumentación y textura de banda de rock. En el escenario, el papel de Canarito lo hace Flavio Pinto, actor y director escénico del evento. Una combinación que busca darle una nueva lectura a la música más tradicional de nuestro país. Parrayaso es, claro, el Payaso Parra, sus cuecas y su vida. Parrayaso es también, los jóvenes que lo acompañan en este empeño, los llamados “Payasos Cyberpunk” de Canarito, armando un espectáculo a puro pulso, sin apoyo oficial ni auspicio, armados de pura fe. Parrayaso es la visión del circo al cual todos alguna vez fuimos como espectadores. En este sentido, el espíritu punk pasa por la urgencia del “hágalo usted mismo”, y no esperar a que hayan condiciones “objetivas”, sino que hay que ser capaces de generar los hechos. La iniciativa es de largo plazo, ya que no sólo incluye la parte musical. Estamos registrando todas las conversaciones con Oscarito para, a principios de 2007, lanzar su biografía, bajo el sello RiL editores. Además, el joven cortometrajista Pablo Lecaros se sumó a este empeño, con el fin de hacer un registro audiovisual de la vida de Canarito. En definitiva, se nos viene otro Parra, y esta llegada es con todo.&lt;br /&gt;Quien firma esta nota tuvo el honor de ser invitado a ser parte del Parrayaso, para escribir junto con Oscarito su biografía. Se busca así dar una visión de un Chile que se va desvaneciendo. Por eso, este texto no es una entrevista más. Es la suma de meses de encuentros afortunados, conversaciones sentidas, guitarreos caseros, cafecitos y un montón de abrazos y cariño.&lt;br /&gt;Si se le pregunta a don Oscar qué espera del proyecto “Parrayaso”, la respuesta brota rápida: “¡Plata!”. Y más allá de la risa y la brutal sinceridad, la sola palabra habla de la subsistencia en esta sociedad mercantil. El famoso pago de Chile también pasa por el escaso reconocimiento a los artistas. Y es de imaginarse que la jubilación de un payaso no es de las mejores. Es un mal chiste.&lt;br /&gt;“Lo otro que busco”, me dice Oscarito, “es que se me reconozca como un Parra más, como parte de esta familia tan importante”. Y eso es demasiado cierto. Nuestro “Canarito” tiene méritos de sobra para inscribir su nombre en esa marca registrada de la chilenidad que es su familia.&lt;br /&gt;¿Y por qué este Parra Sandoval legítimo no aparece en el registro grande de la herencia cultural de la familia? Don Oscar nos cuenta: “Yo soy el menor de la familia y, por problemas económicos, me críe con una tía y unos primos, mientras mis hermanos mayores se buscaron la vida por su cuenta”.&lt;br /&gt;“Más tarde, cuando ya era adulto, y habiendo trabajado en distintos oficios, mi hermana Marta me ofreció trabajar en un circo que tenía en los años cincuenta. Era el “Circo Popular. Allí empecé cantando cuecas, vestido de huaso, y apoyando en la parte seria a los tonys, como Señor Corales. Un día, uno de los payasos estaba tan borracho que no pudo salir a actuar, así que me mandaron a reemplazarlo. Fue como tirarme a los leones: el público estaba lleno de jóvenes universitarios, que lo único que querían era joderle la actuación a uno. En la primera salida, me comieron vivo. Además, con los nervios, me salió todo mal. Pero me dije ‘estos no me la van a ganar’, y a la segunda salida, aparecí con mi guitarra. Comencé a cantar y a hacerles unas coplas improvisadas, riéndome de ellos. Allí me los eché al bolsillo. Al final, ¡no querían que me fuera!”&lt;br /&gt;Así nació a la vida el Tony Canarito. ¿Y por qué ese nombre? “Lo elegí porque todos los canarios cantan. Y como yo era un payaso cantor...”&lt;br /&gt;Cincuenta años en más de cien circos supieron del arte de Canarito. Su show fue único: payaso musical, combinando el humor clásico del tony chileno con su inspirada chacota guitarrera, a punta de cueca, ranchera, tango o bolero. No había ni hay actualmente ningún artista circense que combine ambas cosas. Este solo hecho convierte al Tony Canarito en un “patrimonio viviente”.&lt;br /&gt;Él nos cuenta: “Cuando ya llevaba varios años en el circo, un día se me acercó la Violeta y me dijo ‘Oscar, tú que conoces el circo por dentro y por fuera, ¿por qué no haces unas cuecas basadas en eso?” Así nacieron las “Cuecas del Señor Corales”, disco grabado con el sello Odeón en 1967, junto a sus hermanos Lautaro, Eduardo e Hilda y que es la base de lo que se presentará en el espectáculo que se prepara. El rescate y digitalización de este disco, originalmente en vinilo, es el primer logro tangible del Parrayaso.&lt;br /&gt;Lo de Oscar Parra es un torrente de historias, anécdotas y emociones, que no caben en el espacio de una entrevista o un reportaje. Por eso estamos en el empeño de hacer más cosas con él y para él. Son décadas recorriendo los caminos de Chile, Argentina, Perú, Bolivia, Venezuela. De pueblo en pueblo, él fue parte de una delegación que llevaba alegría para todos.&lt;br /&gt;El proyecto Parrayaso busca poner el foco en un gran y desconocido cultor de la cueca urbana, como es Oscar Parra Sandoval. Si alguna vez fue el turno de Roberto Parra con “La Negra Ester” y su colaboración con Los Tres; si luego le tocó a Eduardo Parra, entre cuecas y foxtrot, ahora se nos viene el tiempo de Canarito y sus payasos cyberpunk. Están avisados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ficha del Parrayaso:&lt;br /&gt; Flavio Pinto: Voz y payaseo principal; Sebastián Novoa: dirección musical, guitarra eléctrica; Eduardo Jiménez: guitarra acústica; Francisco Valdés: bajo; Patricio Alarcón: chinchín y artefactos varios; Cristián Alfaro: coro y payaso; Patricio Valderrama: coro y payaso.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-115714998549946795?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/115714998549946795/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=115714998549946795&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/115714998549946795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/115714998549946795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/09/canarito-el-parra-que-nos-faltaba.html' title='Canarito, el Parra que nos faltaba'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-115646253908745692</id><published>2006-08-24T16:35:00.000-07:00</published><updated>2006-08-24T16:35:39.103-07:00</updated><title type='text'>Ayer me descubrí a mí mismo en la Biblioteca de Santiago</title><content type='html'>Ayer me descubrí a mí mismo en la Biblioteca de Santiago. No se trata de una frase cliché de autoconocimiento flaite. Tampoco es que haya leído a la rápida una sarta de consejos de Coelho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sucede que a fines de 2005 apareció, por fin, mi primer libro “oficial”. Circulan otros por ahí, entre cómplices y secuaces, pero nada iguala el hecho de que publicar con una editorial con todas las de la ley. Y eso sucedió en esa fecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y bien? Cachureando por la mencionada biblioteca, me encontré que, escondido y seguro en un cómodo estante, estaba mi libro. La sensación nos fácil de describir. Un poco de orgullo, un poco de vergüenza, y poco más que eso. Me imagino que un libro en una biblioteca es como una bala loca, y no se sabe si le vas a acertar a alguien. Y si le atinas, le puedes dar en la cabeza, el corazón, la guata o dónde sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ejemplar, en todo caso, estaba crudito. Evidentemente, nadie lo había leído aún. Me costará resistirme a mirar, cada vez que vaya por esos lados, a ver si el libro ha envejecido un poco por el uso. Sospecho que cada visita será como la primera vez, un eterno primer beso o algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo menos siento que toma algún sentido eso que se llama “depósito legal”, y que son los ejemplares que todo autor que publique debe entregarle obligatoriamente al estado. En Chile son catorce, en otros países son dos. Se supone que esto sirve para que, en cada región haya un ejemplar del libro. Suena bien, pero se presta para ciertos enredos que ni pienso mencionar ahora. Sumando el IVA a los libros, el estado se queda con varias docenas de libros. En fin. Es el precio de la fama, o de la “no fama”, en mi caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro se llama “Ciudades Invisibles”, y está en librerías. O en la Biblioteca de Santiago, gratis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Links:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.rileditores.cl/articulo/Articulo.do?m=ver&amp;idArticulo=1150752791563"&gt;http://www.rileditores.cl/articulo/Articulo.do?m=ver&amp;amp;idArticulo=1150752791563&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://blogciudadesinvisibles.blogspot.com/"&gt;http://blogciudadesinvisibles.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-115646253908745692?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/115646253908745692/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=115646253908745692&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/115646253908745692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/115646253908745692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/08/ayer-me-descubr-m-mismo-en-la.html' title='Ayer me descubrí a mí mismo en la Biblioteca de Santiago'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-114955143033977035</id><published>2006-06-05T16:48:00.000-07:00</published><updated>2006-06-05T17:01:40.003-07:00</updated><title type='text'>el peso de la noche del mundial</title><content type='html'>Llueve en esta patria lacrimógena. Llueve por fin. El país se llama Santiago, lo demás es Chile pero pareciera que no existe. La paz de Valparaíso, por ejemplo, no se alcanza a percibir. Lo relevante son los saqueos de las tiendas en la Alameda y en Ahumada. La paz de unos seiscientos mil pingüinos piolas no se alcanza percibir tras el humo de unas barricadas más bien precarias. Los pacos corren por las pantallas, manchados con pintura de todo color, persiguiendo a sus perfectos antagonistas, ladrones varios, bárbaros de nuestra propia creación. ¿Quién se hace cargo de estos chicos que salen a romperlo todo en tiendas y supermercados? Claro, lo visible son todos estos dirigentes bien hablados, siempre de corbata, y se agradece la onda. Pero los otros, los destructores de vitrinas, también son de los nuestros, salen del mismo tipo de colegios. Cualquier reforma en curso tendrá que contar con hacerse cargo de ellos, así nos pese. Lo más fácil es aplastarlos bajo la etiqueta de la irracionalidad. Si hacemos eso, mucho cuidado, por que puede que sean los mismos que la rompen en las barras bravas, o en las noches salvajes de barrios botilleros y pandillas varias. Ellos también están en esta lucha, claro que son el lado menos agradable.  Ahora son todos flaites. Son todos escoria social. Pero también se sintieron llamados a esta fiesta, y allí están, acaparando las portadas. ¿Será suficiente? Quién sabe.  La duda me ronda. En Valparaíso la situación social es igual, si no peor incluso que acá, pero ya ha habido dos marchas grandes que no terminan en desborde. ¿Será que Santiago es el problema? Una ciudad enferma y de morboso crecimiento, que se cree dueña del país, donde los problemas se amplifican y las soluciones le chupan la sangre a la patria. No sé. ¿Qué viene después? ¿La paz urbana por fin, como resaca de un carrete demasiado largo?   Además, a estas me queda claro que cada generación tiene y tendrá su propia y gran ilusión, caía y decepción. Ahora les toca a los pingüinos. La semana pasada fue el jolgorio, las sonrisas, la simpatía y el apoyo al macheteo en apoyo al paro. Ahora viene el aterrizaje forzoso. Se acabo la sonrisa condescendiente. Volverán a ser los cabros de mierda de antes.  Y volverá el llamado a la mano dura, y el enorme frío patrio se hará cargo de todo ímpetu de cambio.&lt;br /&gt;Yo miro un poco hacia el futuro, apenas un par de días adelante. Caerá el peso de la noche del Mundial, con tetas, humor fácil y pelotas. Alguno de los lideres llegará a esas sesudas mesas para matizar un tanto el show con reflexión y, luego, un pase a comerciales.&lt;br /&gt;Entonces, más adelante, recordaremos este mayo de 2006 como lo más parecido a algún otro mayo del pasado siglo, en París, en Antuco, en cualquier tierra perdida. Y luego, al olvido, chicos. A lo mismo de siempre. ¿O no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-114955143033977035?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/114955143033977035/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=114955143033977035&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114955143033977035'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114955143033977035'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/06/el-peso-de-la-noche-del-mundial.html' title='el peso de la noche del mundial'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-114919231257972904</id><published>2006-06-01T13:04:00.000-07:00</published><updated>2006-06-01T13:05:12.603-07:00</updated><title type='text'>Alerta jóvenes. Zilic y los pewenche</title><content type='html'>El Ministro Zilic y su experiencia como negociador frente a los movimientos sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paz Rubio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El actual ministro de educación, si, el mismo que fue obligado por la Moneda a dar la cara en la negociación con el movimiento de los estudiantes secundarios, Martin Zilic, es un nombre conocido para las familias pewenche de Alto Bio Bio y para el movimiento mapuche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es quien en 1998, en pleno conflicto por Ralco, expresó: "siete pehuenches no pararán Ralco".&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=13735741#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; En esa oportunidad, pese al apoyo nacional e internacional a que la Central Hidroeléctrica etnocida no se construyera, ya que significaba el despojo de tierras ancestrales pewenche y la erradicación de las últimas familias de este pueblo, manifestó que Ralco era importante y necesaria para el país y por lo tanto, "no soy autoridad neutral ni pretendo serlo" dijo que en este caso, su tarea sería exigir que se cumpla la legalidad y en la medida que eso se respete, "Ralco puede hacerse".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra frase que describe “la capacidad negociadora” del actual ministro de educación ante la negativa de siete familias pehuenches a permutar sus tierras, 1998 es la siguiente: "Endesa deberá convencer a los pehuenches de que lo que le están ofreciendo es mejor que lo que tienen. Si no se convencen, está la vía judicial". El mismo señaló en agosto de 1998 textualmente que el fundo que se iba a entregar a los pewenche estaba "en el límite de la desertificación" y que "no debería usarse en actividades agropecuarias". Contradicciones de un negociador. Todo vale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ralco se hizo. Es sabido que la construcción de la central puso de manifiesto que la ley eléctrica podía más que la ley indígena y los derechos de los pueblos originarios. Esa ley se cumplió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zilic tuvo un activo rol en las gestiones entre Endesa y las comunidades pewenche para convencerlas de las bondades de la permuta de tierras, quebrantando a la ley indígena, que prohibe enajenar o permutar tierras indígenas por otras de peores condiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, frente a la crisis del sistema educacional puesta en evidencia por el amplio, creativo y esperanzador movimiento de los y las jóvenes estudiantes, Zilic señaló que tenía mucha experiencia como negociador de conflictos, y que éste no era ni el primero ni el último que debería enfrentar. ¿Va a aplicar las mismas recetas que con los pewenche?. ¿Todo vale para doblarle la mano a los movimientos sociales, la represión, las falsas promesas? ¿Cuáles intereses son los que va a defender?. ¿Los de los que han lucrado con la educación y con las expectativas de las familias y jóvenes del país?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alerta jóvenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha corrido agua bajo el puente. El Bio Bio no corre por donde corría. Pero el río de estudiantes en las calles puede en esta oportunidad parar al sistema de mercado impuesto por la dictadura e implementado por la concertación. Con creatividad. Con unidad. Asi como nos están enseñando a las otras generaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=13735741#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt;  EL Sur de Concepción, 7 de agosto de 1998.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-114919231257972904?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/114919231257972904/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=114919231257972904&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114919231257972904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114919231257972904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/06/alerta-jvenes-zilic-y-los-pewenche.html' title='Alerta jóvenes. Zilic y los pewenche'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-114908907941517206</id><published>2006-05-31T08:21:00.000-07:00</published><updated>2006-05-31T08:24:39.433-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6668/1219/1600/FOTOS%20GOLPIZA.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6668/1219/320/FOTOS%20GOLPIZA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Fue un día extremadamente violento en Santiago. Y no me vengan con los encapuchados. Desde la mañana, quedó claro que el animo de carabineros era el de "dar hasta que duela", por el mero hecho de andar por la calle y no por la vereda. En Maipú se subieron a las micros y se metieron a las casas a sacar a chicos que protestaban. Hasta donde sé, eso es falta y no delito, por lo que no sé de dónde tanto celo. Es de esperar que con los delincuentes de verdad le pongan tanto color. En fin. El tema es que me llegaron unas fotos de la agresión a la prensa. Esta secuencia muestra como un fotógrafo es agredido sin razón por un piquete policial. El fotógrafo es golpeadop con el escudo (fotos 1 a 3). Luego, (foto 4) el policía huye, escondido en su blindaje (pagado con nuestros impuestos). Más tarde, (foto 5), el agente es encarado por los demás reporteros gráficos, y obligado a dar la cara (foto 6). Nótese que estos señores, servidores de la comunidad, no llevan visible su placa de identificación. La foto 7 es ilustrativa del trabajo de estos señores: el escudo de uno de elos está manchado con sangre...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagínense que esto le pasa a gente que tiene un cierto respaldo de los medios de comunicación para los cuales trabajan. ¿Qué queda para los chicos gaseados, mojados, apaleados sin prensa? ¿Las niñas manoseadas en las micros sin que nadie lo sepa?&lt;br /&gt;Dato para la anécdota: desde la década de los ochenta que no me tocaba tener un amigo herido por la policía en una protesta. La ondita. ¿A quién se están pareciendo, sin querer queriendo? El asunto no es sólo que unos policías se salen de madre. O si no, explíquenme cómo en Valparaíso pueden marchar diezmil pinguinos sin que pase nada de nada, aparte de un taco monumental que los demás estamos dispuestos a tolerar con tal de que los cabros se expresen. O al menos yo lo veo así, pero el señor Barrueto no, ya que lanzó a los carabineros a cazar escolares y camarógrafos. Ojo, que los de verde no se mandan solos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Barrueto se va a sacar los pillos igual como lo hizo Cheyre cuando fue lo de Antuco, o sea, conservando su puesto? ¿Votó usted por este gobierno? Yo, por lo menos no. Por esta vez, el descreimiento y el esceptcicismo me sirvieron para salvarme de no estar avergonzado ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Barrueto se va a sacar los pillos igual como lo hizo Cheyre cuando fue lo de Antuco, o sea, conservando su puesto? ¿Votó usted por este gobierno? Yo, por lo menos no. Por esta vez, el descreimiento y el esceptcicismo me sirvieron para salvarme de no estar avergonzado ahora.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-114908907941517206?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/114908907941517206/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=114908907941517206&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114908907941517206'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114908907941517206'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/05/fue-un-da-extremadamente-violento-en.html' title=''/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-114799107221831804</id><published>2006-05-18T15:21:00.000-07:00</published><updated>2006-05-18T15:30:10.323-07:00</updated><title type='text'>Tiempo de jóvenes</title><content type='html'>Es tiempo de jóvenes. Es mayo entonces, y es tiempo de jóvenes y el aire huele a lacrimógena y las noticias están llenas de un tumulto azul con adjetivos como “vándalos” y “encapuchados”. Mano dura piden voces, pida usted, señor Don Cuarentón desmemoriado, que se olvida de su propia adolescencia en paro y en protesta contra el poder de otro tiempo. Pida usted, señor, la represión más democrática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojo, mucho ojo en todo caso: nuestras niñas bellas, nuestra juventud, esa muchedumbre azul, revolución pingüina, será gaseada, empapada, apaleada y encerrada. Pero, quizás no importe demasiado, es sólo fuerza disuasiva, todo se hace con mucho respeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mayo es tiempo de jóvenes muertos, los que salían marchando hacia un infierno blanco para servir a la patria y hacerse hombres, comenzaron hace un año su viaje de regreso en bolsas plásticas y ataúdes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora es otro año. Disfrutemos las alegres imágenes de la oficialidad del regimiento, emborrachándose en rituales de soldado ocioso por falta de guerras verdaderas. A su salud, a su salud mental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor sigue allí, instalado en la mesa de las madres sin sus hijos. Mientras, en mis oídos se repite un verso que cantó Fulano en los lejanos ochentas: “pago por ver un par de oficiales dignos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mayo, ¿tiempo de jóvenes? ¿O todo tiempo es? ¿Ninguno? Lo pienso y recuerdo el asesinato de Ronal Wood, del que en estos días se cumplen veinte años, en el puente Loreto. En esos tiempos, tan distintos, la protesta juvenil era criminalizada y presentada como un mero caos, dirigido por infiltrados de no sé donde. Por supuesto que no era así. En esas multitudes se movilizaban futuros diputados y diputadas, ministros varios, funcionarios en ciernes y asesores potenciales. ¿Será lo mismo ahora, o el tiempo de jóvenes con un futuro funcionario ya pasó? ¿Sólo les queda la fugaz celebridad de las noticias y, luego, los avisos económicos de El Mercurio, atender en algún supermercado, luego lo de siempre, rutina y dispersión?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mayo aún no acaba. Recuerden a los soldaditos de Antuco. Recuerden a Ronald Wood. Recuerden que a esta hora, en una de esas, las Fuerzas Especiales están mojando a tus hijos por no pedir permiso para marchar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-114799107221831804?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/114799107221831804/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=114799107221831804&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114799107221831804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114799107221831804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/05/tiempo-de-jvenes.html' title='Tiempo de jóvenes'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-114366334360152063</id><published>2006-03-29T12:14:00.000-08:00</published><updated>2006-03-29T12:15:43.616-08:00</updated><title type='text'>29 de Marzo</title><content type='html'>No me doy ni cuenta y otra vez es 29 de marzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la prensa aparatosa, para los que se empeñan en la memoria que arde, para el que mira distraídamente las noticias, es el Día del Joven Combatiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo cierro los ojos un segundo y siento el mismo día pero hace 21 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena el teléfono. Una amiga, con voz temblorosa me pregunta si podía comprobar que el Eduardo Vergara, muerto con su hermano en las noticias, era el mismo Eduardo del Pedagógico, nuestro querido Pelao Vergara. A esas alturas, ya tenía la confirmación, así que, ahogando un sollozo, le dije que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abro los ojos y veo al Pelao de pie sobre las mesas del casino, desatando alguna de sus proclamas que terminaban, irremediablemente, en la esquina de Macul con Grecia, en medio del humo de neumáticos quemados y bombas lacrimógenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo al hoy, 21 años que pasan como un largo suspiro de pena. Es tan fácil santificar a los muertos, convertirlos en héroes intocables, luego en logotipo, en figurita para decorar un muro o una bandera. Es tan fácil hablar y actuar en nombre de los muertos, porque ellos no están aquí para dar su opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, ahora se habla del Joven Combatiente, se lucha, se quema y se saquea en su “santo” nombre. Pero, ¿qué queda de Eduardo y Rafael Vergara Toledo? ¿Qué queda de esa juventud en llamas de los ochenta, mi propia juventud?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me atrevo a hacer un diagnóstico final. Se nos duplicó la edad, la vieja lucha por cambiar el mundo se transformó en una pequeña pelea por llegar a fin de mes. Algunos dicen que nos vendimos en bloque, que bajamos los brazos, que se nos pasó la vieja en moto, en fin. Sufrimos lo mismo que hicimos sufrir a los que nos antecedieron, los jóvenes de hoy pasan la cuenta. No quiero dar cátedra de nada. Sólo siento que nos hace falta el Pelao Vergara, para seguir, como en esos años, la discusión sin fin sobre lo que debíamos hacer y no hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco me siento capaz de decir a ciencia cierta si la furia que se desata cada 29 de marzo en Villa Francia sea algo solamente relacionado con delincuencia y drogadicción. Nosotros mismos en aquellos años fuimos descalificados y tratados como vándalos y lumpen, pero si hoy alguien por ahí declara abiertas las grandes alamedas, por supuesto que gran parte de eso viene marcado por la sangre de muertos como los Vergara, marcado por el halo negro de un neumático que ardió en alguna noche peligrosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quisiera que a causa del huracán de móviles televisivos que muestran los desordenes en Villa Francia se nos olvide que todo eso, bien o mal, es para recordar a dos chicos que fueron asesinados a mansalva y sin tener la menor opción de defenderse. Para los que fuimos parte activa de ese tiempo, protagonistas en definitiva, Eduardo Vergara siempre nos hará falta. ¿Qué sería de él ahora? ¿Un cautivador profe de historia que seduciría con su verbo a los alumnos para que se atrevan a entender los procesos? ¿Sería un funcionario de algún organismo estatal? ¿Se abocaría de lleno en la comunidad de base como el cristiano comprometido que era? Lo cierto es que él y sus dos hermanos ya no están, y nos hacen falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El funeral de los hermanos Vergara fue uno de los ritos mortuorios más impresionantes de los que yo tenga memoria. Los dos ataúdes fueron llevados en hombros por sus compañeros, familiares, vecinos y amigos, en el largo trayecto entre Villa Francia y el Cementerio General.  La columna de gente transmitía un dolor y una rabia contenida de tal densidad que la ciudad le fue abriendo el paso con respeto y no poco miedo. Aún recuerdo cuando pasamos frente a la Novena Comisaría, en avenida La Paz. El cuartel estaba completamente cerrado, ni un alma se asomó a mirar el cortejo, como si el espanto y la vergüenza les impidiera dar la cara, ni siquiera escondida tras un caso o una máscara antigás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, en medio de los proletarios nichos, los discursos no se concentraron ni en el odio ni en la venganza, sino que en la esperanza y en el saber hacer las cosas, en ser parte de un proceso con la mente clara y el corazón limpio. Se destacaron allí las palabras del mayor de los Vergara, Pablo, quien resumió el punto en que “hay que ser fuertes, pero también hay que ser inteligentes”. En esos tiempos, los funerales de las  víctimas de la dictadura solían terminar en enfrentamientos con carabineros. Pablo Vergara, con los ojos brillosos de dolor, dijo que no era el momento, que mejor volviésemos en paz a nuestras casas. Y la muchedumbre, los indomables pobladores de Villa Francia, los enrabiados, los humillados, los que querían tomarse el cielo por asalto, le hicieron caso y se dispersaron en un atardecer tan gris, cargando en silencio el fardo del dolor. Años después, el mismo Pablo Vergara también murió, en el sur de Chile, en extrañas circunstancias, destrozado por una bomba. Quedaba claro que en estas tierras, un dolor nunca es suficiente. Hay dos, hay tres, hay cinco y seis, siempre hay más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquellos días de marzo de 1985 fueron especialmente desgarradores. De hecho, en su momento la muerte de Eduardo y Rafael Vergara pasó bastante colada, en medio de la conmoción que causó el secuestro y posterior degollamiento de tres profesionales comunistas. Además, en un falso enfrentamiento, fue muerta una joven militante del MIR.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El periodismo chatarra, el facilismo informativo y el hipnotismo mediático van a hacer que esta misma noche todo se centre en los vándalos que encienden sus fuegos en la avenida Cinco de Abril de Estación Central. Sería más fácil justificar esa visión si buena parte de lo que motivó la lucha y la inmolación de los Vergara fuese parte del pasado. Pero esas mismas calles, el resto del año, cuando no es el día del Joven Combatiente, son testigos de la marginación, el desdén social, la abismante desigualdad. Y, te guste o no, mientras eso persista, nos seguirá haciendo falta otro Eduardo Vergara que se pare sobre la mesa a proclamar que esto es insoportable y que hay que salir a dar la pelea. Ahora mismo escucho por la radio la voz desgarrada de Ana Toledo (madre de los Vergara), reclamando por justicia. Entiendan, entendamos, cada una de sus palabras gritadas a todo lo que da su alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran días oscuros, tan oscuros que su sombra aún nos nubla la mirada. Pero, ¿saben?: no pensamos olvidar.  Insisto. No voy a dejar que el sensacionalismo barato cubra el recuerdo, la sonrisa, las ganas de vivir y la fuerza de Eduardo Vergara Toledo. Cuando hablen del Joven Combatiente, yo puedo decir que conocí a ese Joven Combatiente, y que sé por qué cosas combatió y murió. Todo está pendiente, Pelao, todo está pendiente. Las diferencias que nos hacían discutir “fraternalmente”, se fueron haciendo casi invisibles. Ahora solo queremos estar vivos y contentos. Pelao, te extrañamos. En medio el humo de las barricadas de esta noche, te veo venir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-114366334360152063?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/114366334360152063/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=114366334360152063&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114366334360152063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114366334360152063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/03/29-de-marzo.html' title='29 de Marzo'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-114246119377823846</id><published>2006-03-15T14:18:00.000-08:00</published><updated>2006-03-15T14:19:53.793-08:00</updated><title type='text'>Otro reencuentro</title><content type='html'>Caminaba por la calle San Antonio y me topé con un tal Marcelo S.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pelado, algo flaco, un leve tono verde en la piel, vestido de abogado (o sea, como visten a los abogados en las malas películas del género que llaman "negro"), acompañado a paso cansino por un guatón idénticamente calvo, con cara de haber estudiado donde mismo estudié yo, la UPLA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos hicieron considerables esfuerzos por esquivarme, pero yo no me rendí y los saludé por puro molestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se notó de hecho la molestia, la mirada lejana, como esperando a alguien, apurando la despedida e interesándose nada en uno. Notable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que algo tenía que ver mi aspecto como de reponedor de supermercado recién salido del turno, mientras ellos parecían triunfadores en una calle llena de peruanitos y putitas de la tercera edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios los ampare.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-114246119377823846?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/114246119377823846/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=114246119377823846&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114246119377823846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114246119377823846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/03/otro-reencuentro.html' title='Otro reencuentro'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-114237663931291646</id><published>2006-03-14T14:49:00.000-08:00</published><updated>2006-03-14T14:50:39.343-08:00</updated><title type='text'>de paseo por el centro de santiago</title><content type='html'>Hoy pasó lo siguiente:&lt;br /&gt;compré unas zapatillas en una liquidación de por ahí. Fueron cinco lucas.&lt;br /&gt;Luego, caminé por todo el cento de Santiago de Chile, vitrineando estupideces vaias (pilas recargables, rifles a aire comprimido, herramientas chinas). Me enconté con un par de conocidos de mis tiempos de la universidad. Los saludé contra su voluntad, se me arrancaban. Tenían cara de exitosos los dos: ambo caro, calvicie, hablar autosuficiente. Yo, de polera y mochila, debo haber parecido muy decadente para su look fascinante. Enfin.&lt;br /&gt;Luego, fente a una vitrina, una prostituta se me acercó y, tomándome la barba, me dijo "hola, ¿vamos a hechar una cacha?"&lt;br /&gt;La miré, me miró y agregó: "¿Estai enojao? ¡Si se te va a pasar!"&lt;br /&gt;Decliné su invitación y seguí el paseo.&lt;br /&gt;Allí me dí cuenta de que la galería comercial donde paseaba, estaba llena de chicas (no tan chicas) como esta. Una arrinconaba a un señor contra un pilar, mientras le cantaba "tiré mi pañuelo al río, paras mirarlo cómo se hundía".&lt;br /&gt;Lindo día de marzo.&lt;br /&gt;Saludos a todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-114237663931291646?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/114237663931291646/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=114237663931291646&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114237663931291646'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114237663931291646'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/03/de-paseo-por-el-centro-de-santiago.html' title='de paseo por el centro de santiago'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-114202174717158309</id><published>2006-03-10T12:14:00.000-08:00</published><updated>2006-03-10T12:18:12.943-08:00</updated><title type='text'>mi terremoto de 1985</title><content type='html'>20 años recién cumplidos. Con un amigo de aquellas épocas nos encontrábamos en un local de videojuegos. Eramos los más viejos de la concurrencia, ya que los demás eran definitivamente pendejos. Quizás por eso me tome el asunto con calma, manteniendo a raya el pavor de los cabros chicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a nuestros ojos los cables y los postes bailaban. Aún no terminaba de moverse la tierra cuando ya había estallado un incendio en una casa cercana: sirenas y humo negro, y el suelo que se movía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa tarde le perdí el miedo a los temblores (¿te das cuenta cómo cuesta perder el miedo? Hay temores que los perdí recién en diciembre del año pasado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la memoria queda lo siguiente: a una pareja de amigos se les cayó la casa. Nosotros nos dedicamos a despejar las ruinas de la vivienda, para poder recibir luego la casita de madera que regalaba la municipalidad. Fueron como quince días de trabajo sol a sol. Primero iba un lote grande de socios, pero al final de ese período eramos solo tres más los dueños de casa los que nos manteníamos fieles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajabamos felices mientras un hermano de la dueña de casa ponía música a todo tarro. Recuerdo mucho a YES, por ejemplo. Había una cuñada hermosa, trotskista y morena. Yo la amé culpablemente: yo era comunista y menor que ella, además de que era casada con el improvosado DJ. En fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los milicos no querían que la gente del barrio sacara sus escombros, supongo que por no datr mala imagen. Nosotros encabezamos la rebelión civil llenando la calle de despojos. Los vecinos nos siguieron. Con eso forzamos a que mandaran máquinas a despejar. La calle en que estábamos se llamaba Esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se supone que había toque de queda, pero los pelados no pescaban a los que nos paseabamos en el horario prohibido con herramientas y carretillas, ayudándonos los unos a los otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asado final fue una ceremonia sentida e íntima, en que nos juramos amistad y amor eterno. Habían réplicas que aún mareaban el caminar de los celebrantes. La casa nueva, de madera, nos acogía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo, todo desapareció. La casa, la amistad, la calle, todo. Hace años que no veo a nadie de ese lote. Hace años que no tiembla tan fuerte en Santiago.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-114202174717158309?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/114202174717158309/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=114202174717158309&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114202174717158309'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114202174717158309'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/03/mi-terremoto-de-1985.html' title='mi terremoto de 1985'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-114194938623320845</id><published>2006-03-09T16:08:00.000-08:00</published><updated>2006-03-09T16:09:46.246-08:00</updated><title type='text'>Mensaje Para Chilico</title><content type='html'>Mijo:&lt;br /&gt;recibí mensaje a mi correo pero en calidad de "Anónimo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escríbeme directamente a &lt;a href="mailto:urbanomatus@gmail.com"&gt;urbanomatus@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o ve el blog:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://blogciudadesinvisibles.blogspot.com/"&gt;http://blogciudadesinvisibles.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-114194938623320845?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/114194938623320845/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=114194938623320845&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114194938623320845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114194938623320845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/03/mensaje-para-chilico.html' title='Mensaje Para Chilico'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-114125248941629001</id><published>2006-03-01T14:33:00.000-08:00</published><updated>2006-03-01T14:34:49.430-08:00</updated><title type='text'>qué hacía yo mientras Lennon era asesinado</title><content type='html'>El día en que mataron a Lennon yo estaba acampando con unos amigos en Cuncumén. Allá no llegaba ni media información de nada, así que recién al otro día, al bajar a Melipilla pude leer los titulares que a esas alturas recocían la muerte del ídolo, haciendo conjeturas sobre un tal Chapman. Sentí una pena tremenda, más encima con la sensación extraña de estar llegando atrasado a una tragedia que preferiría haber vivido en tiempo real. Ahora pienso que eso me valió tener un día menos de luto que el resto de los viudos lennonistas del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concretamente, a la hora en que asesinaban a Lennon, yo andaba entre los cerros del secano costero, en plena tiniebla veraniega. Anduve solo en esa oscura soledad. Esa noche, esa mismísima noche, le perdí el miedo a la oscuridad. Claro que ya era bastante viejito (casi 16 años), pero nunca es tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando a tientas entre los espinos, apenas alumbrado por estrellas, comprendí que las sombras que salían ami paso eran solo eso. La caminata la, hice para volver desde un boliche cercano al lugar donde acampabamos. Cuando llegué no le conté a nadie mi logro. Después de todo, a esa edad lo que corresponde es hacerse el canchero, y no iba a andar reconociendo mi recién adquirida fortaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que más tarde, en algún momento, alguien sacó unas bengalas y las lanzó hacia la noche chilenita. Las estrellas se sonrieron. Yo también. Brindamos con jugo Yupi. A esa hora, Lennon ya estaba muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, lo del otro día. Parece que la historia la conté al revés. O la viví al revés. No sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salud y anarquía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-114125248941629001?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/114125248941629001/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=114125248941629001&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114125248941629001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/114125248941629001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/03/qu-haca-yo-mientras-lennon-era.html' title='qué hacía yo mientras Lennon era asesinado'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113778674510519531</id><published>2006-01-20T11:51:00.000-08:00</published><updated>2006-01-20T11:52:25.120-08:00</updated><title type='text'>La renga 2006</title><content type='html'>En medio del riguroso calor de este verano santiaguino, la piezas de este rito de pasión se fueron armando poco a poco para que estas miles de almas se juntaran otra vez y con más fuerza a compartir un aire de alegría renovada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, otra vez La Renga en Chile, pero ahora es distinto, es tan distinto. Como un desafío a ser superado, este show tenía que ser una especie de salto a las estrellas. Las mismas estrellas que iluminaron tenuemente la explosión sonora del Court Central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del teloneo no puedo hablar profesionalmente, ya que me pasé todo ese tiempo en las labores de rerpartición del Precipicio. Cualquier cosa que dijiera sería superficial, vaga y mal informada, así que, por bien de las dos bandas (Kontra y Weichafe), prefiero pasar. Es mejor así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, sinceramente, a la hora de hablar de la presentación de La Renga, tampoco puedo hacerlo de la manera más rigurosa, si se entiende que ese rigor pasa por tomar distancia, tratar de ponderar ecuanimemente lo bueno y lo malo y un largo etcétera que me supera. Tampoco soy de dar la lista de temas. No es este el espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mi, para muchos de los que aquí estamos, La Renga es una banda cuyo canto habla de la cercanía de las almas. Claro, es rockanrrol, y es un negocio, y es un espéctaculo y bien que sea. Pero hay más, mucho más. Eso explica que, antes de la tocata, en las horas previas, a uno se le va el tiempo entre abrazos, besos y carcajadas con todos los hermanos que se encuentran (nos encontramos). Y que el tiempo de espera se haga corto entre tanto re conocerse como parte de un algo difuso pero intenso. \r\n\r\n \r\nTodo ese proceso se cataliza cuando La Renga inicia la exploción, y todos los cuerpos se mueven al unísono, impulsados por un mismo y enorme corazón que cruza cordilleras y valles pra unirse en esta consagración. \r\n\r\n \r\nA estas alturas, lo de La Renga es un ritual conocido por todos, aceptado y llevado con cariño y ganas. Eso es lo bueno. Quizás por eso uno piensa que el rocanrrol no va a morir, no tiene que morir. Por lo menos este rock tan puro, potente y directo. Tiene que existir para que hayan momentos como este, llenos de una energía que lo hace a uno seguir en el camino.\r\n\r\n \r\nYa lo dije, también es un negocio, y es bueno que así sea, porque, desde los músicos hasta el último de los técnicos, viven de esto, y hacen que sea el soporte de sus vidas. Por eso uno está contento del lleno total, porque cosas así le dan continuidad al cuento y lo mantienen vivo. Bien por todos los involucrados.\r\n\r\n",1]&lt;br /&gt;);&lt;br /&gt;//--&gt;&lt;br /&gt;Para mi, para muchos de los que aquí estamos, La Renga es una banda cuyo canto habla de la cercanía de las almas. Claro, es rockanrrol, y es un negocio, y es un espéctaculo y bien que sea. Pero hay más, mucho más. Eso explica que, antes de la tocata, en las horas previas, a uno se le va el tiempo entre abrazos, besos y carcajadas con todos los hermanos que se encuentran (nos encontramos). Y que el tiempo de espera se haga corto entre tanto re conocerse como parte de un algo difuso pero intenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ese proceso se cataliza cuando La Renga inicia la exploción, y todos los cuerpos se mueven al unísono, impulsados por un mismo y enorme corazón que cruza cordilleras y valles pra unirse en esta consagración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas alturas, lo de La Renga es un ritual conocido por todos, aceptado y llevado con cariño y ganas. Eso es lo bueno. Quizás por eso uno piensa que el rocanrrol no va a morir, no tiene que morir. Por lo menos este rock tan puro, potente y directo. Tiene que existir para que hayan momentos como este, llenos de una energía que lo hace a uno seguir en el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya lo dije, también es un negocio, y es bueno que así sea, porque, desde los músicos hasta el último de los técnicos, viven de esto, y hacen que sea el soporte de sus vidas. Por eso uno está contento del lleno total, porque cosas así le dan continuidad al cuento y lo mantienen vivo. Bien por todos los involucrados.&lt;br /&gt;\r\nTengo por ahí su par de puntos negros, que no tienen nada que ver con el show ni con ningún artista. Tienen que ver con un tema de confianza, confianza en la gente, confianza en los amigos, o por lo menos en los conocidos. Sólo quiero decir que los funcionarios, de uniforme o no, deben saber que hay un límite ético en sus atribuciones naturales de control, que tiene que ver con la dignidad y con la fe en el ser humano. ¿O será que proyectan la turbiedad de sus propias almas? No sé, nadie lo sabe, es un misterio. No pienso dar más detalles, porque me niego a empañar esta noche de brillo y esplendor. Solamente lo menciono para que se sepa que hasta la luna más brillante tiene una cara oscura que no querrás haber conocido.\r\n\r\n \r\nPero lo que vale es lo que queda: la posibilidad de ser hermanos, de abrazarse, de compartir un rato y sentirte parte de un cuerpo alocado que salta y baila con miles de piernas, brazos y cabezas, feliz de estar vivo y respirar. Bien por todos.\r\n\r\n \r\nUn abrazo a todos los que abracé y me abrazaron. A un par de locas que conocí y que no pude ayudar en todo lo que debiera. Al Bicho, que se lució con la guitarra en "Viva Pappo". A mi hija, que se asomó al rrockanrrol y está sacando lecciones. Al Toro, re piola y creciendo. A \r\nLa Renga completa, los que se ven y los que se ven menos: músicos, técnicos, amigos, socios, los mismos de siempre, pasteles varios, hermanos, hermanos, hermanos.\r\n \r\n",1]&lt;br /&gt;);&lt;br /&gt;//--&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo por ahí su par de puntos negros, que no tienen nada que ver con el show ni con ningún artista. Tienen que ver con un tema de confianza, confianza en la gente, confianza en los amigos, o por lo menos en los conocidos. Sólo quiero decir que los funcionarios, de uniforme o no, deben saber que hay un límite ético en sus atribuciones naturales de control, que tiene que ver con la dignidad y con la fe en el ser humano. ¿O será que proyectan la turbiedad de sus propias almas? No sé, nadie lo sabe, es un misterio. No pienso dar más detalles, porque me niego a empañar esta noche de brillo y esplendor. Solamente lo menciono para que se sepa que hasta la luna más brillante tiene una cara oscura que no querrás haber conocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que vale es lo que queda: la posibilidad de ser hermanos, de abrazarse, de compartir un rato y sentirte parte de un cuerpo alocado que salta y baila con miles de piernas, brazos y cabezas, feliz de estar vivo y respirar. Bien por todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo a todos los que abracé y me abrazaron. A un par de locas que conocí y que no pude ayudar en todo lo que debiera. Al Bicho, que se lució con la guitarra en "Viva Pappo". A mi hija, que se asomó al rockanrrol y está sacando lecciones. Al Toro, re piola y creciendo. A La Renga completa, los que se ven y los que se ven menos: músicos, técnicos, amigos, socios, los mismos de siempre, pasteles varios, hermanos, hermanos, hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Salud y Anarquía!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113778674510519531?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113778674510519531/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113778674510519531&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113778674510519531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113778674510519531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/01/la-renga-2006.html' title='La renga 2006'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113744397276848518</id><published>2006-01-16T12:38:00.000-08:00</published><updated>2006-01-16T12:39:32.780-08:00</updated><title type='text'>El día después</title><content type='html'>¿Y qué decir ahora? Ya son más de uno los que me pidieron que dijera algo, y es raro porque en realidad no tengo mucho que decir. Claro. Ya pasó, por fin, la segunda vuelta, y ganó quien indefectiblemente tenía que ganar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, en serio, para mí es como hablar de una fiesta de la cual no fui parte, ni lo siento. Sorry por los que son parte de ella. Los respeto. Bien por ellos. Pero esta vez, el festejo es en la casa del vecino. Yo me limito a tratar de dormir en paz mientras el resto baila. Sin odio. Sin violencia. Sin miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, igual el tema es importante y todo el cuento, quien lo puede negar. Para mis modestos gustos, lo importante es que el mando quede en manos de una persona que es:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-                     mujer&lt;br /&gt;-                     atea y&lt;br /&gt;-         divorciada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queda por ver si todos esos factores dan como para marcar una diferencia y da paso a esa fantasía colectiva que se llama “cambio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ah!, se me olvidaba otro detalle: la presidenta electa es egresada del Liceo 1, Javiera Carrera, de Santiago. Quizás si ese sea el último aleteo de la educación pública tan a mal traer. ¿O debemos esperar que, por su mismo origen, Bachelet haga algo mejor de lo que ha hecho? Quién sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El punto abre la reflexión para meter allí, a gusto del votante, todo lo pendiente que se debiera hacer en su gobierno. Aunque sospecho que en buena parte del electorado, lo que primó, más que temas de aspiraciones concretas, fue, una vez más, el miedo. El miedo a que la derecha se tome la cuota de poder que le queda aún sin ocupar: La Moneda. Ese temor sigue siendo tan fuerte que nos ha tocado ver la increíble voltereta de partidos que pasaron de hablar pestes de la Concertación a, una vez más, a apoyarla con su voto. Es el famoso cuco del “mal menor”. El tema ha sido tratado in extenso en otros lados y ya no pisé ese palito, así que corto y fuera con eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí modesta visión de perdedor, la cosa se resolvió hace años, y quién sabe si nos enteramos. El queque está repartido hace tiempo, y aquí estamos, pacientes, esperando a que sacudan el mantel a ver si nos alcanza una migaja. Yo saqué mis alegres cuentas de derrota más menos en diciembre y me dije “ya están los votos”, con lo cual, me dediqué otra vez a anular en paz. Así de simple.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, hay harta gente a la que le hace bien todo este asunto festivo de las elecciones. Me refiero a la movida de la campaña, el tema de las banderitas, las caravanas, las concentraciones y el jolgorio final afuera del hotel. Esa gente se ve contenta, y eso supongo que es bueno. Hoy estarán un poco más felices que anteayer. No sé si a la Concertación esto le hará un pequeño clic en cuanto a ser capaces de generar más de esos ritos de comunión con sus masas. En una de esas, como muchos de los burócratas oficialistas se vieron en la obligación de salir a la calle, capaz que se hayan re encontrado con un misticismo que parecía en extinción. Claro, a la larga las grandes decisiones se seguirán tomando en otro lado, pero al público votante le queda una sensación de participación que no debe ser nada de mala. Y eso les podría servir para tomar un nuevo impulso y ver si logran eternizarse cada vez más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, para los que, como yo, nos imponemos día a día el deber de no creer, el asunto sigue más menos igual. Como siempre, hay que desgastarse en dar explicaciones del porque anulé y todo ese cuento. La mayor parte de la gente se asombra, pone cara de incredulidad y habla de “perder el voto”. Supongo que el que vota por un candidato que sale elegido y que deja de cumplir sus promesas, ese si que no “pierde su voto”. Hagan lo que quieran, peor no en mi nombre, plis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Nadie hace un esfuerzo para entender algo tan simple: si ninguno de los dos candidatos me gusta, no tengo por qué optar por uno de ellos. He estado tentado de mentir y decir que voté por la doctora, para que la cosa se haga cortita, pero no me da el cuero. Persevero en mi porfía light y recibo las críticas piticiegas y las burlas fáciles de los triunfadores. Pero ya aprendí que eso se pasa con un poco de tiempo. Luego, ya van a estar todos en su depresión habitual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hay futuro? SI, un futuro fome. Claro, hay países más entretenidos, pero suelen tener más muertos y heridos. El nuestro lo fue. Dejémonos llevar por la corriente. Mujeres al poder, esperemos que haya alguna diferencia. ¡Salud y anarquía!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113744397276848518?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113744397276848518/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113744397276848518&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113744397276848518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113744397276848518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2006/01/el-da-despus.html' title='El día después'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113589423918128202</id><published>2005-12-29T14:09:00.000-08:00</published><updated>2005-12-29T14:10:39.193-08:00</updated><title type='text'>Esto no es un balance de fin de año...</title><content type='html'>Pese a que es diciembre y el 2005 ya agoniza, me niego a hacer una especie de balance. Este año estuvo teñido de un montón de colores, texturas y sabores, como todos los años. Claro, desde algún aspecto ha resultado “interesante” (y recuerdo una maldición china que dice “ojalá vivas en tiempos interesantes”), pero en eso consiste vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De que ha sido difícil, es cierto. En eso no estamos solos: todos hemos tenido un año demasiado duro por momentos. Y estamos cansados. El agotamiento se siente en el aire, en las caras, en las acciones de los amigos y la familia. La salud es una marea que va y viene, y hay que tratar de sobrenadar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahí leí en una revista a un escultor que soltaba la siguiente expresión como a la pasada: “Ser para morir”. Me pareció tan irremediable y tan cierto, pero es la vida que nos tocó nomás. Prefiero quedarme con una frase algo críptica que escribió (o dicen que escribió) Platón hace unos miles de años: “la filosofía es una fiesta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya está. Un año termina y es seguido por otro igual de inexorable: esa es la gracia y esa es la condena. Démosle nomás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi parte, la aparición (por fin) de mi libro “Ciudades invisibles” me tiene el pecho inflado. A una semana del hecho, ya llevo una buena cuarentena de ejemplares vendidos. Más allá de que esto me acerca a amortizar la inversión, se me ilumina el rostro al comprobar que la lista inicial de gente posible de comprarlo se fue ampliando. Supongo que eso quiere decir que hay por ahí más gente dispuesta  a apostarse sus 4 lucas en un autor aun desconocido. Y se agradece. Especialmente cuando este libro ha sido escrito “i shin den shin”: de mi alma a tu alma (la cita es una expresión japonesa, del budismo zen).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, y por otras cosas, me siento levemente bendecido.&lt;br /&gt; Abrazos para toda la humanidad que son ustedes, que somos todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113589423918128202?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113589423918128202/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113589423918128202&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113589423918128202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113589423918128202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/12/esto-no-es-un-balance-de-fin-de-ao.html' title='Esto no es un balance de fin de año...'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113451434851182691</id><published>2005-12-13T14:52:00.000-08:00</published><updated>2005-12-13T14:52:28.526-08:00</updated><title type='text'>Tookie Williams</title><content type='html'>El mensaje ha sido enviado una vez más, y que no queden dudas, señoras y señores: la mano sigue dura allá en el norte. Lo anuncian en la tele, por boca de otro actor-gobernador que, entregado el anuncio, se esfuma tras los créditos de su superproducción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tookie, el asesino, Tokkie el escritor, Tokkie el símbolo de una lucha perdida, recibió en la madrugada su inyección letal. Del sueño a la muerte, de la muerte a la primera plana, y de allí, quién sabe si al olvido o la memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estados Unidos, donde una inmensa cantidad de personas se declaran “cristianos renacidos”, feligreses de la religión del perdón, acaba de ejecutar a Tookie, después de decenas de años de espera y apelaciones en el pasillo de la muerte. Seguramente luego pasará a ser sólo una noticia más. Total, diciembre suele ser generoso en fallecimientos en todos lados del planeta. Qué más da uno más que muerda el polvo. La justicia no sólo debe de ser ciega. También es necesario que sea dura e inflexible. En definitiva, se necesita que la justicia sea lo que es: una estatua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insisto: el mensaje ha sido dado. Pandilleros de California y de toda la Unión Americana, ya lo saben. No se rediman. No se reeduquen. No crezcan, no despierten, no pretendan ser ejemplo para nadie, no digan que hay una esperanza. Manténganse así, crueles y sanguinarios hasta el final, no crean que alguna vez la puerta se abrirá. Perseveren en lo suyo. Lo hecho, hecho está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más: no se les ocurra crecer intelectualmente, ni menos intenten rehabilitarse por la literatura. Los libros, los propios y los ajenos, no salvarán una sola vida. Ya está claro, el actor-gobernador fue lo suficientemente explícito. Ninguno de los textos que Tookie escribió para orientar a los jóvenes en riesgo social de su país logró mover un pelo de la estatua. Ella sigue allí, apuntando con sus ojos vacíos hacia el corredor de la muerte, donde una luz fluorescente señala el final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás el mismo actor- gobernador, en su intimidad, lamente la oportunidad perdida de haber ejecutado a un Premio Nobel de la Paz o de Literatura. Si la Academia Sueca se hubiese decidido en su momento, el espectáculo hubiese sido incluso más llamativo de lo que ya es. Y como castigo ejemplarizador no habría estado nada de mal. En todo caso, la lista de espera para el ajusticiamiento es larga. Quizás salga de entre ellos otro Tookie, para escarmiento de la pecadora humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres muertos siguen caminando, dentro y fuera de las cárceles de Babilonia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Último e insistente llamado: no te redimas, no cambies, no crezcas. Welcome hell.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113451434851182691?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113451434851182691/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113451434851182691&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113451434851182691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113451434851182691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/12/tookie-williams.html' title='Tookie Williams'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113416545632687581</id><published>2005-12-09T13:42:00.000-08:00</published><updated>2005-12-09T13:57:36.360-08:00</updated><title type='text'>la soberbia</title><content type='html'>Hay un cuento ahí con la soberbia que no deja de doler. Seguramente cuando muchos lean esto, el domingo de elecciones ya habrá pasado. Voy confuso con el tema parece, mejor me explico: después de la muerte de cinco personas en el puente Maipo, creo que la imagen que más me chocó es la de Lagos encarando a un periodista que le interrogaba sobre el estado del viaducto. Soberbia, soberbia en estado puro. O Esteves, ministro de Obras Públicas, acusando de morbosos a los medios. En fin. Linda manera de sacarse los pillos. La culpa es del mensajero, como siempre. Es la soberbia, la seguridad casi divina de estar haciéndolo demasiado bien, incuestionablemente, la infalibilidad del Papa, del Presidente, Del Ministro, la infalibilidad del cuñado o la primera dama, ese tonito imperial. ¿Despotismo ilustrado? Casi casi: "por el pueblo pero sin el pueblo".&lt;br /&gt;A veces esa soberbia es más elegante, otras veces más explosiva. ¿Cuántos de nosotros hemos tenido que aguantar calladitos una pachotada como la del ministro de salud diciendo que hay que darle gracias a dios por la pega que uno tiene, que hay una cola de tres cuadras de gente que haría lo mismo que uno y por menos plata?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aburre la cosita, en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no dejo de pensar en todas estas cosas mientras decido cómo votar este domingo. No voy a inducir a nada, por no violar la ley. Pero, si vamos a tener un gobierno tan de derecha en su fondo y en su forma, casi creo que de repente es mejor que la derecha gobierne car'e palo y no con el disfraz de oveja de ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contra su soberbia, opongo mi pequeña rabia, y la raya en el voto en el lugar políticamente incorrecto, en esta vuelta y en la otra. Total, igual el chancho está re mal pelado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113416545632687581?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113416545632687581/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113416545632687581&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113416545632687581'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113416545632687581'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/12/la-soberbia.html' title='la soberbia'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113399614246854435</id><published>2005-12-07T14:30:00.000-08:00</published><updated>2005-12-07T14:55:42.500-08:00</updated><title type='text'>Otra vez la muerte es joven</title><content type='html'>Otra vez la muerte es joven, pero diciembre no es más caníbal que el resto de los meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se sabe si es la prisa, el descuido, algún sueño que llevó un camión por el camino de la matanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las carreteras entonces se alargan por la patria y llevan a todos los, llevan a la casa, al hospital, llevan a ningún lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los areneros de debajo del puente se hicieron visibles por un momento. Corriendo a prestar su tierna ayuda, mientras los nuestros se morían sin remedio. Para los heridos aún no es tan tarde, doctores, policías, paramédicos, bomberos, salvando, salvando, salvando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, el dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor siempre se queda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio entonces.&lt;br /&gt; (Descansen en paz: Luis Raúl Muñoz Olivera; Juan Esteban Lira Retamal; Ricardo Modesto Burgos Reyes; Jean David Vega Muñoz y Mario Segundo Pino Reyes).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113399614246854435?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113399614246854435/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113399614246854435&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113399614246854435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113399614246854435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/12/otra-vez-la-muerte-es-joven.html' title='Otra vez la muerte es joven'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113330041172176280</id><published>2005-11-29T13:37:00.000-08:00</published><updated>2005-11-29T13:40:11.736-08:00</updated><title type='text'>Maihue</title><content type='html'>Entonces sucede que de pronto el cansancio acumulado, y este año que se niega a morir y todo eso hacen que le saque el cuerpo a temas que debieran ser urgentes. Pero, en fin, no se puede huir, el cuerpo, el alma piden un poco de palabras, que no sé si sirve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me refiero al hundimiento de la lancha en el lago Maihue. Esto suena tanto a Antuco, quizás por eso duele más. Es otra vez el dolor de los pobres, la devastación de los humildes, la pasada a llevar artera de la imprevisión criminal, la desidia oficial, la explicación mamona, que encuentra como cómplice al mal tiempo, claro, otra vez el mal tiempo, y entonces uno tiene que pensar que todo este tiempo es un mal tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por allí me resuenan las cosas que se dicen en las radios. Algún subsecretario explicando que la lancha no se dio porque la gente de allá decidió que debían ser otras las prioridades en inversión social. No sé. Supongo que es cómo si le preguntasen a la gente si hay que invertir en grifos o en leche para los niños. Obviamente se va a preferir lo inmediato, que es la leche. Por último, los incendios atacan menos seguido que el hambre. Pero, cuando llega la catástrofe, lo que uno piensa no es que en realidad habría que haber preferido el grifo (o la lancha nueva, en este caso). Lo interesante es entender que el estado, el bendito estado, debiera tener la capacidad de cubrir tanto lo urgente como lo medianamente urgente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, la gente entierra a sus muertos (los que lograron aparecer), mientras hacia nuestra patria viene en viaje un submarino nuevo, y en alguna parte ensamblan aviones de combate, y los jerarcas de la macro macro macro economía alaban el “superavit estructural” y otras boludeces que no sacarán a flote ningún cadáver. En alguna parte de esta ciudad, hoy mismo alguien inaugura una súper carretera urbana, otro gran pastel de concreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insisto: esto huele a Antuco. A los chicos les faltaron uniformes de montaña, les faltaron radios satelitales, les faltó una jefatura que supiera hacer lo mínimo: su pega.&lt;br /&gt;Estos, los muertos del lago Maihue, son también en su mayoría niños, jóvenes, jugándose la vida por algo tan mínimo como un futuro mejor, allá, al otro lado de las aguas, en el internado. “La educación como factor de ascenso social”, palabras con las que se hacen gárgaras ahora que hay campaña. Suena bonito. Pero mientras eso se hace realidad (y el país se arma y blinda con cachivaches medio pasados de moda), los chicos y las chicas tienen que literalmente jugarse el pellejo para llegar a dar las pruebas de fin de año. Todo bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maihue, Antuco, lugares dejados de la mano de no sé quién. Es una especie de recordatorio de que parece que basta una ventolera primaveral para hacer naufragar las esperanzas de “la gente”. Digo “gente”, por que la palabra “pueblo” está demasiado devaluada y en desuso. Luego inventarán algún otro sustantivo más desabrido aún, para que los invisibles de la patria se vean menos aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la misma maniobra que hacen las nuevas carreteras santiaguinas, que se hunden en pasos bajo nivel cuando pasan por sectores más pobres. ¿O estoy llevando el asunto demasiado lejos? Puede ser. El dolor nubla la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Hasta acá, han aparecido seis de los nuestros. Faltan once. Y aunque aparezcan, no dejarán de faltarnos. Nos faltarán por siempre Jessica, Nury, María, Angélica, Telma y Clotilde, aparecidas y reconocidas. Nos faltarán por siempre Juan, Samuel, Adolfo, Fresia, Sandra, Patricia, Miguel, Marcelo, David, Luis y César, aún sin aparecer, tragados por las aguas.&lt;br /&gt; No los olvidemos. Como no olvidaremos nunca a Antuco, ahora que tenemos el nombre del nuevo comandante en jefe, y al actual le deseamos, ingenuamente, que se hunda en su propio olvido. Yo, por lo menos, no me pienso olvidar de Silverio, el último conscripto en aparecer. Maihue entra a la memoria triste de Chile.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113330041172176280?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113330041172176280/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113330041172176280&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113330041172176280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113330041172176280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/11/maihue.html' title='Maihue'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113278130454224246</id><published>2005-11-23T13:27:00.000-08:00</published><updated>2005-11-23T13:28:24.566-08:00</updated><title type='text'>Gonzalo Muñoz, una muerte temprana, un olvido que se acaba</title><content type='html'>Valparaíso, en su intrincada red de cerros, quebradas y calles sin vértigo, esconde historias y tragedias que la memoria colectiva a veces no quiere o no puede registrar.&lt;br /&gt;Pero la porfía del dolor a veces es más fuerte, y pese a la neblina mediática que cubre todo, hay voces y rostros que se asoman y gritan su presencia.&lt;br /&gt;Hace ya veinte años, en plena dictadura, un muchacho de diecinueve años fue asesinado en la Cárcel del Puerto. Fue un martes 19 de noviembre, año 1985. Su nombre: Gonzalo Muñoz Aravena.&lt;br /&gt;Conocido por sus amigos como Shaggy, Gonzalo había sido detenido nueve meses antes, como tantos jóvenes de aquella época, que decidieron dar la pelea contra la dictadura que aún hoy nos pena.&lt;br /&gt;Como era de rigor en esos tiempos oscuros, Shaggy pasó por el horroroso trance de la tortura, el aislamiento y la prisión más rigurosa. Pese a estar encarcelado, Gonzalo y sus compañeros de presidio no dejaron de dar la pelea. De hecho, en ese noviembre doloroso, realizaron una huelga de hambre de más de 15 días, destinada a lograr que se reconociera su calidad de prisionero político. Hasta la fecha de su muerte, los presos políticos eran mantenidos junto al resto de la población penal, lo cual, como lo demostró la muerte de Shaggy, era una manera más de empeorar sus condiciones de reclusión.&lt;br /&gt;Al  otro día de finalizada la huelga de hambre, Gonzalo fue asesinado en un confuso incidente con reos comunes. En ese momento se sospechó de la participación de elementos mandados por la CNI en el homicidio, pero la justicia hizo su habitual trabajo sucio, imponiendo el habitual manto de impunidad.&lt;br /&gt;A veinte años de este crimen, un grupo de sus amigos y compañeros de entonces se niegan a permitir que la amnesia colectiva siga haciendo su trabajo en la mente de este Chile “ganador”. Por eso, realizaron durante este año una serie de actividades, las que culminaron este sábado 19 de noviembre, con un gran acto artístico y cultural, lugar de martirio de Gonzalo.&lt;br /&gt;Con un marco impresionante de público, en uno de los actos más concurridos de los realizados en la Ex Cárcel de Valparaíso, el evento convocó a cerca de 3.000 personas. En un marco de gran respeto y emotividad, la familia de Gonzalo, que partieron al exilio tras el asesinato, volvió a Chile para estar presente en la ceremonia. La entreda al evento consistió en la entrega de un libro. Los textos reunidos quedan para enriquecer la biblioteca del centro cultural de la Ex Cárcel porteña.&lt;br /&gt;El acto sirvió también para recordar a otros jóvenes porteños muertos en su lucha por la dictadura. Si bien Gonzalo murió siendo militante de las Juventudes Comunistas, los organizadores y el público tuvieron la madurez para realizar este recuerdo sin banderas ni distinciones entre los distintos grupos políticos. La lista de caídos incluye a militantes de partidos de izquierda como el PC, el MIR, el FPMR y el PS.&lt;br /&gt;Participaron artistas como la Bandalismo, Patricio Manns, Schwenke y Nilo, Luis Lebert, el grupo Gorrión, Sonora de Llegar y Entropía, entre otros.&lt;br /&gt;Los convocantes al acto se reunieron con el nombre de Colectivo 19 de Noviembre. Está la idea de continuar con otros homenajes a victimas porteñas de la dictadura, entendiendo que la memoria es parte de la justicia para estos muertos que se niegan a ser olvidados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113278130454224246?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113278130454224246/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113278130454224246&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113278130454224246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113278130454224246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/11/gonzalo-muoz-una-muerte-temprana-un.html' title='Gonzalo Muñoz, una muerte temprana, un olvido que se acaba'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113219882164898878</id><published>2005-11-16T19:39:00.000-08:00</published><updated>2005-11-16T19:40:21.660-08:00</updated><title type='text'>La felicidad según Felipe Lamarca</title><content type='html'>Felipe Lamarca dijo, a las 0:20 del 17 de noviembre de 2005 en “Última mirada” de Chilevisión:&lt;br /&gt;“uno es feliz hasta que llega alguien que tiene algo mejor y entonces uno deja de ser feliz”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113219882164898878?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113219882164898878/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113219882164898878&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113219882164898878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113219882164898878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/11/la-felicidad-segn-felipe-lamarca.html' title='La felicidad según Felipe Lamarca'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113209039010720424</id><published>2005-11-15T13:32:00.000-08:00</published><updated>2005-11-15T13:33:10.123-08:00</updated><title type='text'>viene el miedo y nos despierta con su encuesta</title><content type='html'>viene el miedo y nos despierta con su encuesta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿son señales para creer o para no creer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿la realidad es esto o moriremos de algún otro calor&lt;br /&gt;en un infierno ordenadito?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿viene y viene y viene el lobo&lt;br /&gt;o hace rato que está instalado&lt;br /&gt;administrando el gallinero?&lt;br /&gt;¿cuánto falta para fin de mes?&lt;br /&gt;¿por qué siempre falta para fin de mes?&lt;br /&gt;¿por qué el fin de mes no es más que el inicio de otro mes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿y la encuesta en que nos desmejora el fin de mes?&lt;br /&gt;¿cómo han sido los fines de mes hasta antes de esto o algo así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿y la memoria qué es?&lt;br /&gt;¿sabes cuánta cosa has olvidado&lt;br /&gt;como basura en el camino hacia una playa donde no puedes entrar?&lt;br /&gt;¿y qué cresta es la memoria?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿recordamos lo que soñamos antenoche?&lt;br /&gt;¿antenoche recordamos soñar?&lt;br /&gt;¿soñar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿la basura esta repleta de promesas?&lt;br /&gt;¿dónde van los papeles perdidos?&lt;br /&gt;¿o vienen todos para acá?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿soñando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿es miedo o es miedo?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113209039010720424?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113209039010720424/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113209039010720424&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113209039010720424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113209039010720424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/11/viene-el-miedo-y-nos-despierta-con-su.html' title='viene el miedo y nos despierta con su encuesta'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113174379926404083</id><published>2005-11-11T13:16:00.000-08:00</published><updated>2005-11-11T13:16:39.293-08:00</updated><title type='text'>Peinando la muñeca</title><content type='html'>En un viaje que ya me toma años, no dejo de dar vueltas por Santiago. Sigo la misma ruta obstinada que va de la casa al trabajo en subida y en bajada, de un sitio a otro, en un río humano que apenas se roza, apenas se mira, apenas se oye.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo hago mi parte en ese mutuo ignorarse, y me blindo con audífonos, con libros, con cuadernos. He visto inviernos crudamente asesinados por primaveras displicentes. He visto avenidas casi bombardeadas. He visto gente en todas las veredas, en plazas; gente esperando frente al semáforo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He visto mi rostro adormecido reflejándose en vitrinas que pasan y se pierden, mientras mi viaje se alarga y se retuerce sobre sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bien. Hay cosas insignificantes que no dejan de asombrarme. Una de esas, quizás la más persistente, es la cantidad de personas que he visto y sigo viendo hablando solas en la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas alturas mi observación se ha hecho más aguda, con lo cual descarto de partida a unos cuantos que dan una impresión engañosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero los que van con fonos, tarareando despreocupados mientras avanzan. La música de sus oídos egoístas justifica su don de lenguas. Esa melodía no solo mueve sus labios; también caminan al ritmo que les dicte el audio. Oír es entonces parte del andar, del ir y perderse por la esquina esa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego están los que hablan por celular usando el “manos libres”. Son parientes de los anteriores. Un aparato los conecta con otro plano de la realidad, alguna voz que les susurra cifras, datos, direcciones o simples pelambres. Un oído fraterno y bien sintonizado para desahogar las penas de hoy, para aclarar la duda que hace lento el transitar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los de la radio y los del celular los delata el cable. Una vez descubierto, pierdo todo interés en ellos. Sólo quedan los que pura y simplemente van por la vida peinando la muñeca, su muñeca, hablándole sin mucho disimulo, contando historias largas por un par de cuadras, con la mirada fija en el siguiente paso y el próximo verbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expresión es útil: “peinar la muñeca”. No sé de dónde viene, pero considero que se ajusta bien a eso de hablar de todo con nadie. La muñeca en cuestión irá escondida en el bolsillo del caballero, en la cartera de la dama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay día en que no descubra por lo menos a uno de estos, hablando solo en el abandono de la muchedumbre. Trato de imaginar qué dicen, a quién se dirigen, qué piden o prometen en su cuchicheo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me imagino que unos cuantos rezarán largas confesiones al dios de turno en su cabeza. Así, van por la ciudad acompañados de una voz y un oído eterno e interno que les hace andar seguros, como llevados de la mano mientras le cuentan al papá las cosas del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado estarán  los que van inmersos en sus propios asuntos, obligados a repasar en voz baja el devenir de sus atados y sus números. Sacan cuentas y más cuentas, tratando de que algo en la billetera les cuadre. O van por ahí suponiendo que si no hubiese un nefasto ayer, hoy no estarían deletreando pedazos de vida, tratando de recomponer un rompecabezas al que ya le faltan varias piezas.&lt;br /&gt; A veces coincido con alguno de estos, en una cercanía casi viciosa. Por ejemplo, el ascensor. Allí, cobijado en el ronroneo electromecánico del sube y baja, el susurro obseso del peinador de muñeca se impone a todo lo demás. No hay palabras: apenas son retazos de sonido humano, un discurso desgajado y tierno que otro entenderá. Luego, las puertas se abren y el murmurador se baja. Entonces quedo solo en el elevador. Allí en frente está mi rostro adormecido en el espejo. Me miro fijamente a los ojos, comienzo a hablar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113174379926404083?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113174379926404083/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113174379926404083&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113174379926404083'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113174379926404083'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/11/peinando-la-mueca.html' title='Peinando la muñeca'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113157292375962709</id><published>2005-11-09T12:51:00.000-08:00</published><updated>2005-11-09T14:28:52.906-08:00</updated><title type='text'>Lo que arde en Francia</title><content type='html'>En las pantallas y en las fotos de prensa uno se puede encandilar con esta llamarada que ya dura más de dos semanas. Primero los suburbios de París, luego otras ciudades francesas, y ahora, poco a poco, la chispa cruza las fronteras.&lt;br /&gt;Y claro, si uno se deja llevar por las apariencias, piensa que lo que arde son autos, buses y edificios públicos.&lt;br /&gt;Pero crece la certeza de que esos vehículos incinerados son la superficie del incendio, y que la base del fuego es otra que no se ve tan fácilmente.&lt;br /&gt;En el primer plano de las imágenes noticiosas, se distinguen a los cuerpos policiales de la república francesa haciendo lo que pueden por parar esta devastación. O los bomberos rociando con sus impotentes líquidos la llamarada.&lt;br /&gt;Inicialmente, para los distraídos, esto traía un aire a mayo del 68, la emblemática revolución estudiantil que se volvió un referente para las rebeldías de todo el planeta. Claro, en esa insurrección también ardían autos, y habían policías enfrentando a jóvenes furiosos. Pero, a diferencia de este fragor de ahora, en el 68 habían liderazgos, grupos y grupúsculos con quienes negociar, a quienes amedrentar, tentar o comprar. Y claro, al final, después de tanta bulla, los estudiantes volvieron a sus clases, los obreros a sus fábricas, y volvió la calma al reino. Y esa misma generación rebelde se hizo cargo del país, del mundo, y a la larga, adquirió los mismos modos de los poderosos a quienes combatieron en su juventud. Tal parece que ahora, irónicamente, la vida les pasa la cuenta. La ceguera del poder, el mal de altura, los mantiene adormecidos y felices, hasta que una pedrada o una molotov los despierta, y allí están, tratando de entender, escondidos tras sus doctorados en ciencias políticas y sus policías.&lt;br /&gt;Ellos también creen que lo que arde son camionetas y autobuses. Pero allá atrás, en un segundo plano, unas sombras confusas y agitadas, corren de aquí para allá, arrojan cosas, avivan la combustión que no hace más que crecer. Esas sombras, hasta ahora invisibles, son los hijos, son los nietos de los inmigrantes que pueblan los suburbios de ese bienestar. Son tan europeos como los policías que los reprimen, con la diferencia que ellos, los jóvenes, son los que comen las sobras del banquete de la prosperidad. Los ninguneados, los escondidos bajo la alfombra, los que no salen en la foto turística. Una autoridad estatal los trató de "basura" hace unos días, como apagando el incendio con bencina. Así se hace, así aprendió esta generación de ex-rebeldes a gobernar. Y ahora que los invisibles se volvieron evidentes, ¿qué hacer?.&lt;br /&gt;¿No será demasiado tarde para darse cuenta? ¿Serán estos los pies de barro de una sociedad que se jacta de su bienestar, mientras allí abajo, en los sótanos, la marginalidad afila sus cuchillos?&lt;br /&gt;Quién sabe si esto es una mera explosión, si da para revolución o sólo es una tormenta pasajera que se pasará con una poca de sangre. A diferencia del 68, aquí no hay más liderazgo ni guía que la propia rabia, que sale a la calle y quema lo primero que encuentra. El tiempo corre a favor del desconcierto. No se crea que la civilizada Francia no es capaz de sacar de debajo de la manga un As sangriento que ahogue la revuelta. Hay que recordar que fueron militares franceses los que asesoraron en temas de contrainsurgencia a los gringos de la Escuela de las Américas, enseñando todo lo que aprendieron en Indochina y Argelia.&lt;br /&gt;Nada está definido aún. Sólo va quedando claro que la civilización es, a veces, nada más que una máscara que esconde lo peor. Allí abajo resuenan los tambores de la revuelta, los corcoveos de la ira y el desconsuelo.&lt;br /&gt;Esto con Francia. Nosotros por acá, bien gracias, disfrutando de nuestro crecimiento económico. No se crea que estas cosas nos pasarán alguna vez acá. No en vano, somos los ingleses de Sudamérica, no los franceses. ¿O somos otra cosa?&lt;br /&gt; (música sugerida: Casa Babylon, Mano Negra)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113157292375962709?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113157292375962709/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113157292375962709&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113157292375962709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113157292375962709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/11/lo-que-arde-en-francia.html' title='Lo que arde en Francia'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113139031753234452</id><published>2005-11-07T11:04:00.000-08:00</published><updated>2005-11-07T11:05:17.550-08:00</updated><title type='text'>Se me cayó el caset</title><content type='html'>Hace rato que se dice que la era del caset llegó a su fin. Pero, ¿por qué los sistemas de audio caseros siguen teniendo casetera? ¿Por qué sigo viendo por todas partes gente con pérsonal estéreo reproduciendo cintas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como a dos cuadras de mi casa, justo en un espacio perdido y sin tiempo dentro de una gasolinera, instalaron una carpa en la que venden ofertas de audio y video. Una liquidación de campaña, con una variada oferta de toda clase de sonidos.&lt;br /&gt;Haciendo el cuento corto, no pude evitar hundirme en la góndola de los quinientos pesos, donde nadé en una marea de cintas. Desde cantos religiosos ortodoxos hasta una casi histórica grabación de Diva se me venían en olas sonoras. Un buen montón de nombres chantas, actos fallidos de la canción pop interplanetaria, rebalsaban la canasta. Al final de la exploración, me quedé con un par de ejemplares de buen blues. Por luca me hice de un Howlin`Wolf notable (London Sessions), y un registro de 1935 de Blind Boy Fuller. Joyas.&lt;br /&gt;Y bien entonces. El tema es la obsolescencia. Escribo esto mientras la nobleza del caset despliega su equipaje acústico. No soy de los que cree que todo tiempo pasado fue mejor, y menos en cuanto a tecnología. Pero el cuento es cómo uno se deja llevar por la vorágine de la novedad y da por cerradas etapas que aún viven y respiran. El caset tiene su montón de imperfecciones, pero es claro que todos tenemos por allí registros imprescindibles que en una de esas no nos atrevemos a tocar de nuevo por miedo a aparecer como obsoletos, Confiamos en que el CD suena mejor, o que el DVD trae más cosas y toda esa parafernalia que cada cierto tiempo nos venden.&lt;br /&gt;El avance tecnológico, su oferta y su demanda, provocan una ventolera que lleva y trae verdades que duran lo que dura un comercial. Uno, como simple peatón, trata de que tener registros, documentos, en definitiva, busca la posibilidad de repetir una y otra vez la experiencia, la sensación, el raspado del momento.&lt;br /&gt;Y a la hora del balance, la fidelidad de lo que sale por los parlantes no es lo más importante. Los desafío a ir y tomar alguna de las viejas grabaciones, algún pirateo de la radio, la copia trucha de ese disco inmortal en una cinta que aún se resiste a morir, y ver si el sentimiento original no se revive en cada vuelta del caset.&lt;br /&gt;Quizás el mayor problema sea cómo se comporta el mercado con respecto a esto. Es decir, se inventan y se inventan formatos, desde los cilindros de cera de Edison hasta las memorias flash de hoy, y se registran y se registran datos. Y el mercado, suavemente mecido por las generaciones que pasan y pasan, deja abandonados los formatos, las maneras y los materiales en los que se graba.&lt;br /&gt;Con el caset tenemos suerte: aún quedan cientos de miles de aparatos para escucharlos, pero con los vinilos ya es difícil. Y cosas más raras ya están declaradamente en extinción: cintas de carrete abierto, cartridges de audio, laser disc, betamax y otros bichos raros esperan en archivos secretos la máquina que venga a redimirlos.&lt;br /&gt;Aún nos falta reinventar los grandes registros que han durado cientos de años, y no me refiero sólo al sonido, sino que a la información en su estado más básico y poderoso, que sigue siendo el texto. Una piedra grabada hace miles de años, una estela funeraria en metal o en cerámica, aún pueden ser examinadas. Un libro impreso en 1945 se puede leer sin dificultades abrumadoras. ¿Puedes escuchar un disco de la misma edad?&lt;br /&gt;La duda está planteada, pero más bien a nivel de sociedad, de especie humana casi. Estamos empeñados en almacenar, pero eso lo hacemos para una posteridad cada vez más ilusoria. Quién sabe si en diez años más podremos leer los archivos que hoy grabamos en el computador. Ya hay casos de datos que quedaron obsoletos al estar en formatos y soportes que ya no están en uso. Entonces, con cada evolución hay que volver a transcribir todo y rapidito, esperando que la próxima vuelta nos pille preparados.&lt;br /&gt;Mientras eso pasa, yo me paro a dar vuelta la cinta. Acaba de sonar el tema “Built for comfort”, y allá, en el lado B, me espera “Who´s been talking”. En la pantalla del Macintosh del 91 me espera este texto para que lo termine. Aún tenemos casetera, ciudadanos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113139031753234452?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113139031753234452/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113139031753234452&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113139031753234452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113139031753234452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/11/se-me-cay-el-caset.html' title='Se me cayó el caset'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113114058431046047</id><published>2005-11-04T13:42:00.000-08:00</published><updated>2005-11-04T13:52:50.843-08:00</updated><title type='text'>Transantiago es para mejor...</title><content type='html'>Viene el tiempo y traga a los señores pasajeros que no saben dormirse de pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tampoco puedo hacerlo. Agarrado a un fierro demasiado alto para mi tamaño de chileno, me tambaleo y trato de leer el libro fome que insisto en terminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me di una semana para acostumbrarme a esta micro ultramoderna que pasa tarde mal y nunca, hermanos míos. ¿Será ese el límite de mi paciencia medio anarca?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quién sabe. Pienso en el comercial en el que dos personas con caricaturesca voz de pobrecitos, (léase “flaites”), alaban las virtudes de los nuevos buses. Claro: así percibe la publicidad al usuario de micro promedio, como un personaje tipo “Cuatro dientes”, el miserable graciosito y con aguante. Eso seremos entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la tele hay otro comercial: dos abuelitas que ven pasar un bus en el paradero, lo encuentran tan cómodo y moderno, pero no se suben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En serio, traté de creer en esto, tenía esperanzas en mejorar el maldito viaje en micro, pero hasta aquí, no pasa nada. De nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me imagino a los expertos estudiando en imágenes satelitales todo el asunto, los recorridos, las frecuencias. Veo luminosas cifras y estadísticas que les explican este mundo y el otro. ¿Habrán andado alguna vez en micro como para darse una pequeña idea de cómo va el asunto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. El triste usuario de la micro sigue siendo el triste usuario de la micro, ahora más moderna. A los abuelitos les cuesta menos subir a las máquinas, pero una vez arriba es mucho más difícil encontrar asientos. Las ventanas son pequeñas, no entra viento suficiente, y no hay cortinas. Y de verdad que son muy altos para el promedio de estatura nuestra. Cuesta garrarse. Todos estos detallitos (mínimos para el entendimiento de cualquier subsecretario o estadista que se precie de tal), son parte de lo que se conoce como “ergonomía”. Estos busecitos funcionarán muy bien en Rótterdam o en Paris, con viajes más cortos y redes integradas, y gente más alta. Acá nos falta para el medio kilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El metro no está en el plan, por ejemplo. Entonces, cuando es tarde, y la frecuencia de las micros ya se ha ido a la cresta, no hay un tren que te acerque a la micro que si te sirve y que pasa hasta tarde. Le pregunté a un “conductor” (ex “chofer”), por el tiempo de espera de la bendita micro. “No más de 45 minutos en la noche” me respondió. Y ya me he visto esperando desde las once de la noche hasta un cuarto para las doce. Es delicioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son muy avanzados, pero, ¿se preocupo alguien de adaptarlos a la realidad? Pienso en esas casas básicas en las cuales la gente se las arregla para meter una tele de 52 pulgadas. Estamos así, y los vecinos miran con envidia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la vereda, las micros se ven magníficas. Pero, el que sea valiente, que se mande un viaje, por ejemplo, en la 231, desde el hospital Dipreca hasta Maipú en hora punta. Y que no pueda agarrar asiento. Y que sea verano. A ver si son tan valientes.&lt;br /&gt; Disculpen por la acidez, pero es lo que hay nomás. Sospecho que otra vez el emperador está en pelota. Pero no se preocupen. Acá no pasa nada. Es como ese personaje de la tele que, ante las desgracias que le pasaban, se limitaba a decir “no importa, es para mejor”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113114058431046047?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113114058431046047/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113114058431046047&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113114058431046047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113114058431046047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/11/transantiago-es-para-mejor.html' title='Transantiago es para mejor...'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-113097046168914016</id><published>2005-11-02T14:26:00.000-08:00</published><updated>2005-11-02T14:27:41.706-08:00</updated><title type='text'>Mecánica Popular</title><content type='html'>Desperdigada en galpones de hojalata y anchas veredas lodosas por la lluvia antepenúltima, la mecánica mantiene al mundo en marcha.  Buses, camiones, autos y motos, todo el flujo de los tránsitos, tus viajes de ida y vuelta, pasan algún día  por sitios así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mecánica es tan importante que a nadie le interesa. No la percibes hasta que no ves tu auto botando una columna de vapor a un costado de la calle, mientras los demás pasan por tu lado y miran con pena. Alguno insinúa un consejo gritado a la pasada (“es el bulbo”, o “revise la bobina”, o “módulo de encendido”) en fin, cosas así, tan llenas de “sabiduría pop” que casi te enternecen. Cuando la cosa anda otra vez sales en busca de la mecánica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta mañana me paseo entre la bruma y los árboles decrépitamente firmes en su verdor gris. Fachadas continuas de casas que te hablan de terremotos. Aceras amplias para cobijar el juego de niños que a esta hora no se ven: estarán en sus colegios húmedos, esperando que la campana de la tarde los libere. Sus abuelas salen a comprar el pan y cosas para el almuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las calles son las mismas de su juventud y de la mía. Nadie reparó los hoyos. Nadie cerró boliches ni kioscos. Nadie logró espantar a los queltehues que nos sobrevuelan pidiendo sol.  El cambio más visible es la cantidad de talleres mecánicos. No sé si será por los arriendos  baratos o quizás por las veredas anchas que acogen a estos vehículos achacosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué acá por recomendación de un taxista que dijo, mirándome a los ojos por el retrovisor: “el tío Monchito le puede arreglar su problema”. Me indicó someramente la dirección, y en un par de días me vi recorriendo estos alrededores hasta dar con él como a la quinta vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Media cuadra de necesitados alargó mi espera por este gurú. Pese a eso, el tiempo se hizo corto conversando e intercambiando experiencias con los otros averiados que, como yo, buscaban la salvación para sus tarros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así supe casi todo de Monchito. Su edad de oro fue en pleno boom de los Lada. Especializado en dicho auto, se hizo de fama y experiencia reparando las panas más increíbles de estos bichos ucranianos. Su nombre es conocido entre taxistas, ya que en son muchos los que han venido acá a ser beneficiados por su arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que ese tiempo se termina y que los coreanos y japoneses la llevan, Monchito se ha tenido que adaptar, recibiendo toda clase de coches. Esta mañana somos dos Lada contra media docena de autos de otras marcas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Monchito se acerca al enfermo sin apuro. Mira, escucha profundamente cada ruido que sale del motor. No está dispuesto a soltar sus secretos. Su sereno silencio no admite mucho comentario. Con un atornillador y una llave de corona se pasea dando pequeños toques que hacen volver la máquina a una inestable normalidad. Busca algo en un tarro repleto de indescifrables piezas metálicas que juegan algún papel en este orden universal que se me escapa. Nada le distrae: ni mis nerviosas preguntas, ni mi torpe fumar, ni el estrepitoso Velvet Revolver que sale desde el fondo del taller.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá, sus ayudantes más jóvenes parecen pasarlo mejor que nadie. Entre risas, desbaratan un furgón escolar que no deja de dar humo. Monchito ni pestañea, y este mundo se resigna y deja hacer a los que saben. Los demás que esperemos y sepamos tener serenidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un rato casi largo, Monchito susurra su diagnóstico. Hay de todo: chicleres de alta, algo con las válvulas, cables de bujías y, como no, un cambio de catalítico. El costo final no es tan alto como esperaba. Parto a comprar repuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trepo al auto, que ahora corcovea menos y no da vapor en cada semáforo. Subo el volumen de la radio para que canten juntos el Motor, el Alma y la Sangre y cruzo Santiago por la Alameda de allá para acá, juntando partes de este puzzle que Monchito armará mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces algo se salva. Cuando las piezas calcen, saldré con mis amadas a dar un paseo por estas carreteras obscenamente nuevas, donde otros ángeles dementes buscarán su norte en autos más caros. Nosotros cantaremos la canción del viaje, la melodía esa que nos tranquiliza, mientras la máquina sanada por Monchito hace lo suyo, llevándonos de sueño en sueño.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-113097046168914016?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/113097046168914016/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=113097046168914016&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113097046168914016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/113097046168914016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/11/mecnica-popular.html' title='Mecánica Popular'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112854789241344870</id><published>2005-10-05T14:30:00.000-07:00</published><updated>2005-10-05T14:31:32.423-07:00</updated><title type='text'>Mi No</title><content type='html'>La noche de mi propio No la viví trabajando. En ese tiempo mi pega era cargar camiones para la Empresa de Correos, que es la encargada de transportar el material electoral. Debido a eso, nos citaron para que la noche misma del 5 de octubre estuviésemos “acuartelados” a la espera del fin del plebiscito, para ir a retirar los votos y las actas a los lugares de votación. La citación, totalmente fuera del horario normal de trabajo, fue hecha a la rápida y sin mucha ceremonia por el Cabeza de Lata, jefe directo, en su habitual estilo entre ladrado y susurrado. Yo le discutí un poco, alegando la ilegalidad, pero en la noche igual estuve presente, después de cruzar una ciudad nerviosa y vigilada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a la agitación nocturna, nuestra salida se fue demorando. En la Clasificadora de Correos de calle Exposición, lugar de partida, las horas se hicieron largas. Mientras algunos jugaban a la pichanga entre los camiones estacionados, otros escuchaban radio esperando el resultado. Cuando en un despacho noticioso el general Mathei reconoció el triunfo de la oposición, hubo una leve celebración. Luego, el peloteo continuó como si nada. Ganaron los pionetas por diez a siete contra los operarios del segundo piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a que fue una noche de agitación por el jolgorio callejero, no salimos sino como a las cinco de la mañana del día 6 a cumplir nuestra misión. Lo hicimos escoltados por furgones de carabineros. Adormilados, nos desperdigamos por la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer lugar de votación fue el de la FISA. Allí, los conscriptos de la Fuerza Aérea que nos abrieron el portón para ingresar nos preguntaron quién había ganado. Cuando lo supieron, hubo una especie de festejo contenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo una ruta ilógica y discontinua, poco a poco el camión se fue llenando de sacos. La mañana transcurrió rápido. Como a las diez andábamos por Pudahuel, donde aún humeaban los restos de la celebración. Un policía, asándose con su chaleco antibalas, me metía conversación y me convidaba de su sándwich. Era una de esas conversaciones políticas entre gente del montón, llenas de lugares comunes y buenas intenciones. El paco no veía mayor cambio en su futuro. “Hay que trabajar igual”, decía, mientras abrazaba su Uzi reluciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cómo, después de mucho rato, llegamos a San Bernardo, culminando una vuelta enorme y demente. Allí el camión ya no daba para más. Metimos carga hasta en la cabina. La comisaría de allá se puso con un furgón grande, que también llenamos con sacas. Al no haber espacio para los pionetas (como yo), iniciamos el viaje de regreso a Santiago conmigo en un radiopatrullas. Destino: el correo 21, en Moneda con Bandera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con balizas y sirenas encendidas, a toda velocidad por la Norte Sur, ingresamos al centro. Con el viento en la cara, recordaba otros viajes en vehículos policiales, más incómodos que este. Con los pacos no parábamos de echar la talla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos al correo por San Diego. La muchedumbre estaba desperdigada, celebrando la derrota del SI. Se oía el eco de consignas, cantos y explosiones de aplausos. Una especie de alegre despelote trataba de apoderarse de las calles por donde pasábamos, ya a menor velocidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo seguía asomado a la ventana, chascón, sudoroso y con cara de carrete. Alguna gente, al verme en el radiopatrulla, gritaba al pasar “suéltenlo, suéltenlo” y los pacos y yo nos reíamos por la equivocación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La caravana se detuvo frente a la oficina 21, haciendo cola detrás de otras decenas de camiones. Mientras esperábamos el turno para descargar, las manifestaciones se acercaban a nuestra zona. Yo me quedé un rato en el radiopatrullas, solo, mirando el entorno agitado. Los pacos se bajaron y se alinearon tratando de mantener una isla de orden en esta vereda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez vi el piso del vehículo, donde había, en perfecto desorden, un pequeño arsenal policial. Granadas de mano, proyectiles lacrimógenos, cargadores y una escopeta recortada se peleaban el espacio con mis pies cansados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la calle, se acerca uno de los pacos, agitado, y me dice “pásame unas granadas”. Yo tomo al azar un par de los cilindros grises y se los alcanzo por la ventanilla abierta. El tipo lo toma y se larga una carrera al encuentro de la muchedumbre. Con un gesto rutinario y certero, le quita el seguro, espera un par de segundos y arroja el explosivo contra la masa. Luego, el rutinario humo verde disuelve por un tiempo la multitud, que se aleja del lugar sin dar mucha pelea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi jornada de trabajo terminó como a las cuatro de la tarde. Suficientemente aporreado por la pega, me despido afectuoso de cada uno de los pacos, que emiten un olor picante y lloroso. Ellos también están cansados. Compartimos las mismas ojeras y el sudor en el cuello. Yo me retiro a mi casa, ellos están acuartelados, así que su función siguió por mucho rato más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro día, ya descansado, me presenté en la clasificadora a hablar con el Cabeza de Lata. Repetí más menos el mismo discurso de un par de días atrás, le hable de ilegalidades y otras fantasías. Renuncié a la pega en un par de minutos. Parece que se lo esperaban, porque me despacharon luego y sin dolor. Nos dimos la mano, luego salí contento por Exposición rumbo al Persa Estación Central, con un delgado sobre con plata. Ya era siete de octubre. Hacía calor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112854789241344870?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112854789241344870/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112854789241344870&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112854789241344870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112854789241344870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/10/mi-no.html' title='Mi No'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112846698612909983</id><published>2005-10-04T16:01:00.000-07:00</published><updated>2005-10-04T16:03:06.140-07:00</updated><title type='text'>Otro niño</title><content type='html'>El niño muerto que encontraron entre los matorrales de Las Condes ahora yace entre el desordenado tráfico de las noticias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su cuerpecito estuvo un rato botado en una bolsa plástica, a vista y paciencia de un montón de gente que no se atrevió a mirarlo y comprobar que él era el muerto nuestro de cada día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los predestinados al hallazgo, aseadores del lugar, hombres ellos, no se atrevieron a mover nada. Llamaron a una mujer, que si se atrevió a mirar de frente al niño muerto. Ella abrió la bolsa y movió el pequeño pie del difunto. Luego avisaron a la policía, luego lo demás se vino sólo. Ahora el niño yace en las noticias de todos los canales y las radios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junto a él, en los titulares, se pavonean otros ilustres personajes, de mayor o menor renombre. Hay unos soldados que vendían las armas que estaban a su cuidado. Hay un millonario que necesita la santa protección de nuestro estado. Hay unos futbolistas en estado de shock, esperando su destino en un lugar muy caluroso que no es el infierno. La casualidad reúne a todos estos con el infante asesinado. No hubo un nombre que lo alcanzara. Apenas esta fama de crónica roja, luego el Instituto Médico Legal, luego un pase a comerciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo encontraron entre los matorrales y quizás la expresión no le hace justicia a un lindo parque que de momento se salva de ser arrasado por los pasos del progreso. En otras tierras, en otro lugar de la ciudad, hay parque y arboledas que han sido arrasadas para que las carreteras fluyan plenamente libres. Entre los despojos, mientras las máquinas excavadoras hacen su tarea, los niños que no han sido asesinados en la cuna o en el vientre o en la vereda, juegan libres entre los montones de tierra que más tarde se convertirán en pavimento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A este niño lo encontraron en un barrio elegante. No fueron los vecinos los que se dolieron ante su cadáver. Los barrenderos, la señora que barre las hojas en el prado, ellos fueron. Mañana seguirán paleando hojas y sutil basura en ese mismo parque, esperando que no se les aparezca otro pequeño cuerpo por ahí, entre el supermercado y la embajada. Seguramente la municipalidad no autorizará animita alguna.&lt;br /&gt; El niño muerto se disuelve entre las demás noticias, las últimas exclusivas, las más candentes revelaciones. El millonario, con su seco nombre, durará más tiempo. Los soldados, algo menos. Del niño ya casi no queda memoria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112846698612909983?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112846698612909983/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112846698612909983&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112846698612909983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112846698612909983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/10/otro-nio.html' title='Otro niño'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112724979965384448</id><published>2005-09-20T13:55:00.000-07:00</published><updated>2005-09-20T13:56:39.666-07:00</updated><title type='text'>Todos en las avenidas de septiembre</title><content type='html'>Y todos en las avenidas de septiembre corren montados en la locura que antecede las fiestas. Estos son los muertos/vivos, los que mañana serán un dato en el noticiero. Apurados por llegar a su velorio zigzaguean entre las micros demorosas. Estos son los días de la patria. La luz del sol se puso repentinamente tibia. Queremos creer que esto es primavera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amantes salen de su sombra y se acarician sin pudor en los escaños que las municipalidades instalaron en las veredas. Es un día que lo inflama todo. En las oficinas se bebe y se celebra y eso es algo así como la patria. Oficinistas de mirar vidrioso se abrazan y mean en los paraderos de las avenidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la iglesia frente ala cual siempre paso se realiza otro funeral magnífico. Los choferes de la carroza y de los autos de los deudos conversan serenamente mientras el mediodía los derrite. Aún no es hora de subir al difunto a su vehículo final. Y les juro que si miran con atención entre los adoquines, aún quedan algunos de los granos de maíz que hace ya varios días le arrojaron a un general gritándole “¡cobarde!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La celebración se expande por las calles como un río que se sale de su cauce. Pero el jolgorio no se ve. Se siente pero no es visible. Sólo es notoria toda esta gente apurada, como si huir a toda prisa fuese parte de la fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que lo pienso, siempre he visto maíz botado en las anchas alamedas, pequeños granos de maíz revueltos con vidrios rotos de foco y parabrisas. ¿Serán los despojos de otros festejos que se niegan a la retirada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los feriados que vienen hacen fila en un calendario que se deshoja sin pena. Los que pasaron dejan sus despojos por las veredas que caminamos, las aceras calientes que nos llevan a otro trasnochar, algún amor fugaz que huye justamente contra toda luz y sol de acá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aprovechemos este sol. Quizás mañana llueva.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112724979965384448?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112724979965384448/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112724979965384448&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112724979965384448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112724979965384448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/09/todos-en-las-avenidas-de-septiembre.html' title='Todos en las avenidas de septiembre'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112629564172452678</id><published>2005-09-09T12:51:00.000-07:00</published><updated>2005-09-09T12:54:01.740-07:00</updated><title type='text'>Welcome to the Jungle</title><content type='html'>Cuando un trámite de rutina se transforma súbitamente en un desbande selvático de niñas, todo comienza mal. Cuando esto sucede en uno de los mejores colegios municipalizados de Chile, con muy buen Simce, la cosa se ve peor. Y si, más encima, ese colegio pertenece a una municipalidad rica y dirigida por un militar retirado, de esos que veneran el orden, la cosa ya se pone demasiado espesa.&lt;br /&gt;Me refiero a lo que sucedió hace unos días en el Liceo Carmela Carvajal, de Providencia. Fui a acompañar a mi hija a rendir su examen de admisión para séptimo básico. Soy parte del ni tan selecto grupo de gentes que quieren para sus retoños una educación de excelencia pero no tienen las monedas para hacerlo en un liceo pagado. Entonces, la opción de un colegio como el Carmela se asoma interesante pero difícil. Siendo uno de los mejores diez colegios municipalizados del país, la demanda es grande. No, no es grande: es muy grande. Y la oferta es pequeña: cerca de 200 cupos para unas cuatro mil postulantes.&lt;br /&gt;Y bien: el día señalado para rendir la prueba de admisión, el colegio no fue capaz de generar un eficiente flujo de la información como para que las niñas supiesen en cuál sala les correspondía presentarse. Para obtener ese dato, debían entrar a un pequeño patio donde cuatro precarias pizarras mostraban el listado de nombres. Sin presencia de adultos visibles que ordenaran el cuento (llámense profesores, inspectores o auxiliares), el trámite se transformó en segundos en un casi desbande. Las chicas debían entrar por una estrecha puerta, casi peleando unas contra las otras para hacerlo. Luego, se formaba otro tumulto para ver las listas. Imagínense miles de niñas haciendo esto.&lt;br /&gt;Mientras, madres, padres y apoderados veíamos este desorden desde el otro lado de la reja. Claro, uno como padre puede ver de manera más sensible lo que pasa con su hija, pero creo que objetivamente eso era un despelote. Afortunadamente no hubo problemas mayores que lamentar, pero en realidad las condiciones para un desastre estaban más que dadas. Miles de chicas desorientadas y apretujadas, luchando por un puesto, sin nadie que orientara ni tratara de poner un mínimo orden.&lt;br /&gt;Con ese caos de niñas frente a mis ojos no pude dejar de imaginarme por dónde entraba la excelencia en un proceso así de negligente. Se supone que el Carmela Carvajal busca ser el primer colegio municipalizado de Chile, superando al Instituto Nacional. Pero creo que hay trampa si esa excelencia no se manifiesta en lo básico que es generar un proceso de admisión que fluya sin contratiempos y sin poner en riesgo la integridad física de las postulantes. A menos que me digan que, en un proceso darwiniano de selección natural, la batalla de empujones de ese día sea el primer filtro natural para que entren las más aptas, desechando a las que no son capaces de sobrevivir en esta selva. Pueden creer que exagero, pero con lo que vi ese día, me bastó para hacerme una impresión, e imaginar lo que hubiese ocurrido si, por ejemplo, justo en ese momento hubiese temblado.&lt;br /&gt;Y todo eso multiplíquenlo por dos, ya que esa misma confusión se produjo a la salida.&lt;br /&gt;Y el punto no pasa por la masividad de la concurrencia. NO es así ya que otros colegios con demanda similar son capaces de ordenarse de tal forma que no se provocan estos tumultos. No es que no se haga cola, pero esta fluye. Y hay información clara y oportuna, no a última hora. Y hay gente encargada que te orienta, no como en este Liceo, donde lo menos que hay es interés por la gente que quiere ser parte de su comunidad. Me refiero, por ejemplo, a como se da el mismo proceso en el Liceo 1 y en el Instituto Nacional. Estos tienen similar demanda, pero a la hora del examen la cosa no se transforma en una batalla en la cual los alumnos parecen un enjambre de espermatozoides peleando por su oportunidad. Siendo muy extremo, me atrevo a decir que ni siquiera se trata de respeto. Es un poco de sentido común, es querer evitarse problemas, es vivir la excelencia todo el día y no sólo a la hora del Simce.&lt;br /&gt;Me cabe la duda de si en definitiva esto no es síntoma de una institución que actúa como una moledora de carne con materia prima humana. Claro, sigo exagerando a lo mejor, no me gustó ver a mi hija en un momento complicado. Exagero tanto que ya no sé si quiero que entre ahí. Me da mala espina.&lt;br /&gt;Esto lo escribo por puro desahogo. No me interesa hacer una especie de carta abierta a nadie. Que el alcalde Labbé haga lo que quiera. Yo no tengo ni una gana de que mi niña baile al ritmo que esa gente ponga. Seguramente los responsables del Liceo Carmela Carvajal están muy tranquilos y satisfechos por que los resultados académicos los avalan, eso es otro cuento. Lo mismo sus apoderados y, en una de esa, las alumnas. Pero no debieran dejar de estar atentos a que, si cada año la cosa funciona así, tienen mucha suerte de que nadie salga lesionado.&lt;br /&gt;Para terminar, no puedo evitar ponerle banda sonora a esto. Estoy entre “welcome to the jungle” y “another brick in the wall, part 2”. Auspicia, Ilustre Municipalidad de Providencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112629564172452678?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112629564172452678/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112629564172452678&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112629564172452678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112629564172452678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/09/welcome-to-jungle.html' title='Welcome to the Jungle'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112596457942326830</id><published>2005-09-05T16:53:00.000-07:00</published><updated>2005-09-05T16:56:19.423-07:00</updated><title type='text'>Salida &amp; Salvación</title><content type='html'>&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El Pastor Alberto le&lt;br /&gt;pregunta al radioescucha&lt;br /&gt;cuál es su petición&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este responde “una&lt;br /&gt;camioneta” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Oremos juntos”&lt;br /&gt;ordena el clérigo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No deje de venirse&lt;br /&gt;al templo a recibir unción divina”&lt;br /&gt;“De lo contrario la oración&lt;br /&gt;no tiene efecto”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La Sultana insiste:&lt;br /&gt;todos tus problemas tienen solución&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un costado de su consulta&lt;br /&gt;vende lápices y golosinas y&lt;br /&gt;saca fotocopias (cada una 25 pesos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces si estás de suerte&lt;br /&gt;la ves tomar solcito desde su&lt;br /&gt;segundo piso en Alameda conPlacilla&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112596457942326830?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112596457942326830/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112596457942326830&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112596457942326830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112596457942326830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/09/salida-salvacin.html' title='Salida &amp; Salvación'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112596394755693261</id><published>2005-09-05T16:43:00.000-07:00</published><updated>2005-09-05T16:45:47.560-07:00</updated><title type='text'>Atención al cliente</title><content type='html'>Uno a uno los llamados&lt;br /&gt;por altoparlante&lt;br /&gt;desgranan la fila de espera&lt;br /&gt;y se enfrentan al destino con su&lt;br /&gt;papelería vital bien aferrada&lt;br /&gt;ante la implacable sonrisa de&lt;br /&gt;estas señoritas&lt;br /&gt;cada una en su box deperdición&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112596394755693261?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112596394755693261/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112596394755693261&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112596394755693261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112596394755693261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/09/atencin-al-cliente.html' title='Atención al cliente'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112561220728217404</id><published>2005-09-01T14:59:00.000-07:00</published><updated>2005-09-01T15:03:27.290-07:00</updated><title type='text'>Un pobre general</title><content type='html'>Un pobre general medio gagá se agarra a los despojos oxidados de una guerra que no combatió. Pareciera que los viejos soldados chilenos andan faltos de héroes. Quizás por eso viene este señor a remover las cenizas de una guerra atroz (disculpen por la redundancia entre “guerra” y “atroz”)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo recuerdo. Tenía 17 años cuando Galtieri, ebrio de poder y ebrio de ebriedad, ordenó ocupar las Malvinas. Unos días antes, gigantescas protestas populares habían llenado la Plaza de Mayo. Después del asalto a las islas, la multitud aclamó en el mismo lugar al borrachín que antes era abucheado. De estas volteretas está llena la historia delmundo en todo caso, no es exclusividad de los argentinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, cuando hablamos de “los argentinos”, uno cae en la vulgar generalización, la flojera mental que evita entender las cosas con más matices. La misma que podría llegar a entender que los dichos del tal Mattei representan a todo Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás cuesta entender de buenas a primeras que la guerra es una mierda de principio a fin, y que las suelen combatir, ganar y/o perder (que es todo lo mismo), los desfavorecidos, los pobres, los excluidos. Cuesta entender que las tropas (victoriosas o en derrota) somos nosotros, nuestros hijos, nuestros hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien dijo que en una guerra se mata un montón de gente que no se conoce entre sí, obedeciendo ordenes de un grupito que si se conoce y son amigos. Claro, los generales de uno y otro lado se espiaban mutuamente para conquistas de territorios baldíos, pero no dudaban en ser amiguitos en la Operación Cóndor, intercambiando información destinada a desaparecer compatriotas por todo el continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los años me he hecho de muchos y muy buenos amigos argentinos, a quienes no dudo en calificar de hermanos. Uno de ellos, el famoso Prato, me comentó su asombro y estupor de aquellos días. Tuvo el mismo sentimiento al ver cómo la dictadura zafaba de un problema, (las protestas) con uno peor (la guerra). Cuando Prato me contó eso, no pude dejar de sentir que por un momento las fronteras se borraban, que a ambos lados de la valla había y hay sentimientos similares, hay gentes que nos podemos conectar en un sentido común, que a lo mejor es más del corazón que de la cabeza, no sé. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que hay de todo. Como dije, como todos sabemos, un general endurecido en guerras contra su propio pueblo se viste con las vestiduras sanguinolentas de una guerra que otros combatieron, a falta de mejor gloria. Ese, aunque haya nacido a este lado de la cordillera, no es de los nuestros, no es de los míos. Prato si, Prato y su gente claro que si.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112561220728217404?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112561220728217404/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112561220728217404&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112561220728217404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112561220728217404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/09/un-pobre-general.html' title='Un pobre general'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112535901071359253</id><published>2005-08-29T16:40:00.000-07:00</published><updated>2005-08-29T16:43:30.720-07:00</updated><title type='text'>Memoria</title><content type='html'>Buscamos memoria pero ¿para qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿para alejarnos de alguno de estos fantasmas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿para re encender los fuegos de la revolución?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿para vivir tranquilos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿para saldar la Deuda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿para quitarle la pausa a una música que se detuvo hace unos quince años?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112535901071359253?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112535901071359253/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112535901071359253&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112535901071359253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112535901071359253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/08/memoria.html' title='Memoria'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112535824346918000</id><published>2005-08-29T15:31:00.000-07:00</published><updated>2005-08-29T16:30:43.486-07:00</updated><title type='text'>Velorio de general</title><content type='html'>Andar en micro a veces da ciertos privilegios de observación. Se atraviesa la ciudad por su columna vertebral, que a veces es un alameda, a veces 11 de septiembre o cosas peores aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el vehículo es más alto, permite gozar de otra perspectiva de las cosas que pasan. Entonces, cuando algo pasa allá afuera, sólo es cosa de pararse un poco del asiento y estirar el cuello para ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, muchos autos de lujo frente a una iglesia llaman la atención. El lugar está habitualmente vacío. A lo sumo, algunos paseantes toman el sol frente al templo cada día. Ahora no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la entrada del recinto santo, una carroza funeraria ostentosamente fúnebre espera por su pasajero. En las afueras, un público fundamentalmente masculino aguanta el transcurso de la ceremonia que se celebra adentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como dije, los autos a la espera son de lujo, o, por lo menos, caros. Ocupan no solo el frontis del santuario, sino que toda la cuadra. La mayoría son de tonos oscuros. Hombres con cara de guardaespaldas se pasean entre los vehículos. Muchos lucen un audífono casi discreto en la oreja, y se frotan, nerviosamente, un bulto que se les repite bajo el brazo izquierdo. Otros señores, de abrigos largos y grises, mientras hablan con rostro serio, no dejan de mirar hacia todos lados lentamente, como si quisieran ignorar a su interlocutor. Todos repiten el gesto, como esperando que algo pase, algo que ellos esperan no los pille desprevenidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, la iglesia es lo que se conoce como la Catedral Castrense. El difunto es un general retirado que falleció hace un día, víctima del cáncer. ¿Su nombre? No puedo recordarlo. Da lo mismo. Los detalles están en las noticias. Su historial, sus gestas y su proceso sin fin, que quedará en sobreseimiento definitivo por fallecimiento del inculpado. También están allí las condolencias de ministros, dignatarios varios, presidentes y personalidades de este lado de la tierra. Vayan y lean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo simplemente veo y anoto. Un velorio destacado. Autos a prueba de balas. Gente vigilando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi paso fugaz no vi nadie llorando. Sería por el temple del militar, la personalidad endurecida por el rigor de la vida de cuartel, qué se yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la micro se alejó, sentí un leve alivio al dejar de estar en observación por los graves deudos de las afueras del templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después llovió de nuevo en la ciudad, luego vino una breve agua nieve y todos sintieron un escalofrío. Mientras, las noticias informaron de la incineración de los restos del alto oficial, en un cementerio de por ahí. Luego, se hizo de noche.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112535824346918000?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112535824346918000/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112535824346918000&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112535824346918000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112535824346918000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/08/velorio-de-general.html' title='Velorio de general'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112535039174357117</id><published>2005-08-29T14:18:00.000-07:00</published><updated>2005-08-29T14:19:51.796-07:00</updated><title type='text'>Piano Bar</title><content type='html'>El Pájaro me lo copió en un caset infame, en pleno otoño del 85. Yo, que estaba cómodo metido en Yes y Emerson, me resistí, pero luego el punzante golpe de la batería me agarró.&lt;br /&gt;Nada me habría salvado de la influencia de Charly García en ese año, el punto más alto de esa epidemia que algunos expertos aún llaman “rock latino”.&lt;br /&gt;Eran tiempos duros de política callejera, paros, protestas y muertos por docenas mes a mes. Yo era uno más en ese circo color sangre amiga, y me costaba sentir en las venas un deseo de jarana que corría junto a la llamada de la lucha.&lt;br /&gt;Insisto: época agria, sufrida y difícil. Muchos creían que esa banda de sonido debiera haber sido marcial, de combate, como un “Venceremos revisited”.&lt;br /&gt;Me hundo en el recuerdo, y mi pie se empeña en marcar el toque de ese simple rockanrol, mientras García grita que “no es sólo una cuestión de elecciones”.&lt;br /&gt;(Cuando me pidieron que escribiera sobre un disco que marcó mi vida, puesto a seleccionar, quedaron tres finalistas en mi corazón: el de García más “Canción del Sur” de Los Jaivas y “Discipline” de King Crimson. Los otros dos son mejores discos, productos más elaborados, qué se yo, la cosa fina. Pero el pulso que me marca es el de este Piano Bar).&lt;br /&gt;En el momento en que Charly García me comenzó a llegar, supe que algo cambiaba en mi gusto y un poco en mi alma. La gravedad, esa seriedad fatal que marcaba a la juventud en lucha, se me comenzó a resquebrajar.&lt;br /&gt;La pelea siguió como si nada, pero ahora sabíamos que al final, en plena noche, la fiesta era posible, aunque mañana te apagaran la luz definitivamente. Sospecho que “Piano Bar” ha resistido bien el tiempo. Disco eficiente, poderoso y al hueso, casi sin metáforas (ni musicales ni literarias). Crudo y simple. Feliz y descarado. Cinismo pop destinado a gente que necesita con urgencia seguir viva y despierta&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112535039174357117?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112535039174357117/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112535039174357117&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112535039174357117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112535039174357117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/08/piano-bar.html' title='Piano Bar'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112492133743162124</id><published>2005-08-24T14:59:00.000-07:00</published><updated>2005-08-24T15:08:57.436-07:00</updated><title type='text'>Escribo en la micro</title><content type='html'>Escribo en la micro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos tan apretados que el movimiento de mi mano sobre la libreta hace que moleste sin querer con el codo a mi vecino de viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A cada rato él me lanza miradas enojosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, ya sé que molesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se preocupe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la próxima me bajo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112492133743162124?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112492133743162124/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112492133743162124&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112492133743162124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112492133743162124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/08/escribo-en-la-micro.html' title='Escribo en la micro'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112492040321998599</id><published>2005-08-24T14:47:00.000-07:00</published><updated>2005-08-24T14:53:23.226-07:00</updated><title type='text'>Por fin, la animita</title><content type='html'>Y ahora, cuando ya han pasado varios días desde ese triste mediodía de la doble muerte, madre e hija tienen su recién inaugurada animita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medio camino entre un AutoMAc y un gimansio-fitness center-club o algo así, la precariedad de sus velas nos inquieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es una zona de ventoleras y neblinas crueles. Entonces no sé si mañana por la noche esas lucecitas nos iluminarán el camino de regreso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112492040321998599?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112492040321998599/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112492040321998599&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112492040321998599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112492040321998599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/08/por-fin-la-animita.html' title='Por fin, la animita'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112491777840576140</id><published>2005-08-24T14:09:00.000-07:00</published><updated>2005-08-24T14:09:38.420-07:00</updated><title type='text'>A un metro de acá</title><content type='html'>No somos más que animales de otro sueño pero el metro, religiosamente, con su paso cada tres minutos nos despierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ventolera de su llegada despeina a todos los desesperados que queremos que nos lleve desde aquí hacia otro sol menos manchado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las alamedas arriba de nosotros retumban como banda sonora atonal de la película que las cámaras de vigilancia filman todo el santo día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crecimos así, de estación en estación. Aburridos de oír la corrosiva música ambiental de andenes y vagones, nos fuimos comprando cada uno su par de fonos para así taponearnos las orejas y acarrear nuestras burbujas por la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El metro de nuestra infancia creció, perforando y demoliendo avenidas y barrios para transportar más gente. El trazado de las líneas se desfiguró. La antigua cruz deforme de las líneas 1 y 2 mutó en lo que ahora se parece más a una red en el plano de Santiago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este tren pasó también a formar parte de los mitos nacionales. Junto a la bandera y el himno patrio más lindos, nuestro ferrocarril urbano supuestamente se anotó en los rankings mundiales como el más limpio y mejor cuidado por los usuarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esta leyenda se sumaba otra. En dictadura el metro era uno de los espacios públicos más vigilados, como buen juguete de tirano. Entonces circulaba la versión de que en su música insípida ponían mensajes subliminales destinados a inducirnos a no botar papeles, a no rayar y a portarse de lo más bien. En fin, por las buenas o por las malas nos convencieron de que el metro hay que cuidarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los tiempos cambian, y después de todo ese respeto a muros, pisos y ventanas que nos enseñaron, ahora es la misma empresa la que ensucia sus territorios. Claro, esta vez no se trata de estampar un tag o una consigna política o algún mensaje fálico. Es sólo publicidad, monedas negocios varios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La publicidad envuelve entero cada tren, escondiendo bajo su color autoadhesivo y omnipotente toda posibilidad de no recibir el mensaje, a menos que cierres los ojos. A tus pies un logotipo te saluda. A través de la ventana otra pieza gráfica te oculta a medias los rostros de los otros pasajeros. Allí arriba en el techo tampoco hay escapatoria. El eslogan está en la tierra, el cielo y en todo lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como enormes culebras en arriendo, los vagones salen desde el túnel hacia la estación, camuflados para la Guerra de las Colas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué mensaje subliminal podemos suponer ahora saliendo por los parlantes? ¿Las teles en los andenes nos dirán algo más turbio de lo que creemos ver?&lt;br /&gt; Se acaban las pilas de mi discman. Luego entra el ruido externo por las esponjas de los auriculares. No quiero ser tan mal pensado, ni creer que alguien insiste en lavarnos el cerebro. Pero igual una idea extraña se apodera de mi mente. Apenas pueda me compro un plumón y dejo mi marca en este tren, alguna vez inmaculado. Stop.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112491777840576140?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112491777840576140/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112491777840576140&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112491777840576140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112491777840576140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/08/un-metro-de-ac.html' title='A un metro de acá'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112483639870930881</id><published>2005-08-23T15:32:00.000-07:00</published><updated>2005-08-23T15:33:18.720-07:00</updated><title type='text'>Una noticia que eleva el espíritu</title><content type='html'>Por ahí se dice que la mejor forma de enfrentar las crisis es tomarlas como oportunidades. Algo así es lo que sucede entre una página web porno y tropas norteamericanas que combaten en Irak.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como buena parte de estos portales eróticos, este sitio tiene áreas de libre acceso para promoción y otras páginas con contenido más explícito a las que sólo se puede acceder pagando. Pero, y allí está la novedad, los administradores hacen la siguiente oferta: “"si usted es soldado americano en Iraq, Afganistán, u otro teatro de guerra y desea obtener acceso libre al sitio, puede publicar fotografías que usted y sus compañeros han hecho durante su servicio".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fácil y gratuito, para el relajo de los estresados guerreros del norte que combaten por la libertad en las llanuras iraquíes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sitio web de la oferta ya cuenta con dos secciones donde los soldados gringos publican sus joyitas en fotografía y video. En una de ellas se publican tomas de las tropas, así como algo de “humor de guerra”. La otra, con una advertencia acerca de la crudeza de las imágenes, muestra sin pudor una galería del horror de la guerra, con un largo etcétera de mutilaciones, cuerpos quemados y partes de restos humanos. Niños, mujeres y hombres destrozados, seguramente anotados como “daños colaterales” componen esta muestra del “american way of life”. Todo ello decorado con comentarios de sana jovialidad, terrorífica y patriotera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentan los que han visitado el sitio porno, que el llamado ha sido un éxito. Los soldados imperiales se aplican en su tarea para colaborar con el portal y obtener acceso ilimitado al contenido más duro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de esto, quedan unas ganas de cantar una canción del estilo que se usan en las campañas humanitarias mediáticas: “we are the world”, o algo así, con hartas barras y estrellas para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenemos referencias sobre la cantidad de visitas que reciben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo por ahí el link del sitio en cuestión, pero me niego a darlo. Ni siquiera lo he visitado. Con saber que existe, me basta y me sobra para sentir que mi espíritu se eleva a las alturas inmensas de la grandeza humana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112483639870930881?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112483639870930881/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112483639870930881&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112483639870930881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112483639870930881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/08/una-noticia-que-eleva-el-espritu.html' title='Una noticia que eleva el espíritu'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112441420224013033</id><published>2005-08-18T18:15:00.000-07:00</published><updated>2005-08-18T18:16:42.246-07:00</updated><title type='text'>Todo legal</title><content type='html'>Todo legal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer&lt;br /&gt;Cerca de las doce de un día de estos, las noticias avisan que en la avenida donde vivo una madre y su hija fueron muertas por una micro. Como tantas, suena a noticia repetida. Sólo cambia el escenario.&lt;br /&gt;Los locutores, aparte de lamentar la tragedia, hablan largos minutos del taco que se armó en el lugar del accidente.&lt;br /&gt;Ese sitio queda en el camino que debo tomar después de almuerzo. La congestión no me afecta, ya que todo sucedió en la pista contraria a la que uso. Llego en minutos hasta allá.&lt;br /&gt;La micro malhechora aún está detenida en la calle. Sus luces de emergencia aún parpadean, como tartamudeando una explicación para el apuro del chofer que la lanzó a embestir a las víctimas de hoy.&lt;br /&gt;Ellas yacen en el pavimento, perfectamente separadas, cada una bajo su plástico azul. Un bulto grande, y varios metros más allá, otro más pequeño. Policías y funcionarios de diversa especie se pasean en los alrededores. Algún camarógrafo se sube a una camioneta y se va.&lt;br /&gt;Conozco ese paradero. Suele haber congestión allí, y cuesta un mundo llegar al cruce donde se produjo el atropello. Entonces, no es raro que los conductores aceleren cuando ven por fin la vía libre, tratando de recuperar el tiempo perdido, mientras su luz verde, demasiado breve, se transforma en roja y los peatones terminan de cruzar a la carrera, o acaban como esta madre y su hija, que caminaban apuradas al colegio.&lt;br /&gt;Claro, a la esquina no le falta nada: semáforo funcionando, pasos y líneas bien marcadas. Hasta el pavimento es nuevo. Todo en orden, todo legal. En la tarde, seguirán pasando los vehículos, con sus ansiosos pilotos deseando acelerar de una maldita vez cuando la ruta se despeje.&lt;br /&gt;En algún momento del futuro, esta avenida será parte del plan Transantiago. No sabemos si la obra final contemplará un espacio para animitas. Lo más seguro es que no sea así.&lt;br /&gt;Mientras, decenas de curiosos esperan algo que no alcanzo a ver llegar. Mi propio bus me lleva rumbo a la Alameda. Alcanzo a divisar unas señoras que se abrazan sollozando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy (primera parte)&lt;br /&gt;Un ministro anuncia en conferencia de prensa algo que sucedió hace unos días. Se trata de un indulto, dice. El presidente dejó en libertad a un señor, ex militar, convicto por asesinar al dirigente sindical Tucapel Jiménez, hace demasiados años ya.&lt;br /&gt;Luego, más tarde, llega otro ministro a corregir lo dicho antes. No era indulto, si no que conmutación de pena. Está todo conforme a la ley, nos dicen. El tipo había cumplido la mayoría de su condena, y por buen comportamiento y otras cosas, le cabe el derecho a conmutarle el saldo de su pena. Vale.&lt;br /&gt;Tucapel era un tipo bueno, un tipo pacífico, nos recuerda su hijo dolorido, mientras se lamenta de la libertad del asesino. Uno lo escucha hablar, entre rabioso y sufriente, y siente la fuerza de un dolor que resucita desde la profundidad.&lt;br /&gt;Para muchos, pareciera que el núcleo del asunto está en la diferencia entre “indulto” y “conmutación”. Sería bueno que el primero en hacer el anuncio lo hubiera tenido claro. Queda la sensación de las cosas que se hacen con las patas y a la rápida.  Para que quede claro, una vez más, que así no más es cómo nos funcionan las instituciones.&lt;br /&gt;Prefiero creer que después de la muerte no hay nada, que la víctima no sabe de las andanzas y libertades de los asesinos. Quiero convencerme de que estas preocupaciones solo son asunto de los vivos, y que los muertos se limitan a yacer y descansar.&lt;br /&gt;¿Quién firmará la condonación del saldo de nuestra propia pena?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy (coda bailable)&lt;br /&gt;En otro acto ajustado a derecho, la Tesorería General de la República condonó el 40% de los intereses de la multa a pagar por los culpables en el caso Chispas.&lt;br /&gt;Estos tipos, no conformes con haberse quedado con las empresas a las que llegaron como simples administradores (empleados públicos, para más goce), luego las vendieron a Endesa España. Como corresponde, fue a espaldas de la mayoría de los accionistas, haciendo uso de información privilegiada. En la pasada se forraron en plata. El candidato Piñera, en su momento fue a alegar a tierras españolas, y en compensación, también recibió su par de millones, o algo más.&lt;br /&gt;Se informa que, aún así, la multa a pagar por los señores es la más grande jamás cobrada en Chile por un delito económico. Uno de los abogados defensores sigue alegando la injusticia de todo esto. Lo calificó de “monstruoso”.&lt;br /&gt;Para que aprendan: uno de los condenados, Don Yurazcek, está dando en estos días una conferencia, para aprendices de empresarios o algo así. Tomen lápiz y papel. Aprovechen la lección.&lt;br /&gt;Uno de los ejecutivos condenados falleció este año, traspasando el castigo a sus herederos. Esperemos que la condonación de intereses mitigue en algo el dolor de los deudos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112441420224013033?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112441420224013033/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112441420224013033&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112441420224013033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112441420224013033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/08/todo-legal.html' title='Todo legal'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112267466522501655</id><published>2005-07-29T15:03:00.000-07:00</published><updated>2005-08-29T17:50:25.346-07:00</updated><title type='text'>Patrones de izquierda, The Clinic y mi paranoia</title><content type='html'>Hace unos años tuve el sueño de hacer una revista propia. El proyecto, como tantos otros, no funcionó por falta de monedas. Por allí quedaron unas cuantas maquetas dispersas en discos duros y disquetes, juntando polvo informático.&lt;br /&gt;La revista se debiera haber llamado “Paranoia”, y creo que no hubiese sido tan mala, aunque tampoco tan buena. En fin. Mañas de uno.&lt;br /&gt;En esos mismos tiempos comenzaba a tomar vuelo el periódico The Clinic, que entre desparpajos e irreverencias varias se anunciaba, igual que hoy, como “la voz del pueblo”. Y justamente comenzaba a publicar una serie de reportajes que trataban el tema del empleo en Chile.&lt;br /&gt;Ese punto me llamó la atención, ya que me ha tocado tener varios patrones de izquierda. La experiencia con todos ellos ha sido más mala que buena.&lt;br /&gt;Le escribí un mail al señor Patricio Fernández Chadwick contándole mi vivencia, en cuanto a que el jefe izquierdozo suele no ser muy bueno para pagar cotizaciones previsionales, suele pasar por alto formalidades burguesas como el contrato a sus trabajadores, suele no pagar los mejores sueldos, en fin, un largo etcétera de malas costumbres. A cambio de eso, al patrón izquierdozo lo puedes tutear, te puedes vestir como quieras, hay algún relajo con los horarios, cosas así. Claro que eso al final te pierde: en algún momento le crees el cuento, pero a la hora de los quibo, el patrón izquierdista se porta igual o peor que el de derecha. De hecho, con el derechista no hay nada que esperar, entonces uno no se topa con las propias expectativas.&lt;br /&gt;En fin, todo eso le conté a Patricio Fernández, pensando sobre todo en que su diario se promociona como preocupado de estos temas. Mi apelación a él iba en el sentido de esperar que The Clinic como empresa fuese la excepción a esta regla, y que allí si las relaciones con los trabajadores se llevasen por un buen camino, es decir, por el lado de lo mínimo: cumplir la ley.&lt;br /&gt;Yo lo hice ingenuamente, sin creer ni pensar nada a favor o en contra, sólo una simple y modesta preocupación en abstracto. Un poco para ver si “la voz del pueblo” se portaba a la altura de su slogan. Supongo que incluso como lector y comprador de su medio tenía algún derecho a saber “cómo andamos por casa”. Y bien: parece que la cosa no era tan simplecita.&lt;br /&gt;La respuesta de Fernández fue instantánea y dura. Prefiero ponerla tal cual llegó, a ver si me ahorro explicaciones:&lt;br /&gt;“Creo que sus quejas y reflexiones están pintadas para un voletín de nombre «Paranoia». Están, por lo demás, repletas de prejuicios y rezongos propios de la raza menos interesante de Chile. Como sea, agradecemos que se de la molestia de escribirnos tan largo resongo, especialmente al darnos cuenta de que no le resulta fácil, pues su falta de habilidad e ingenio saltan a la vista.&lt;br /&gt;atteThe Clinic”&lt;br /&gt;(Las faltas de ortografía las dejé tal cual venían, de puro vaca que soy)&lt;br /&gt;Resulta interesante la alusión a la raza, viniendo de alguien progresista.&lt;br /&gt;No entendí nada. Supongo que toqué su punto sensible sin querer, no entiendo bien. Comentando con un amigo periodista, me dijo que a lo mejor Fernández sintió que yo le adjudicaba a él algún tipo de conducta extraña, incluso el mismo amigo me preguntó si yo tenía antecedentes o información de algo. Reconocí que no, era una pura intuición, o una proyección, no sé, la mala vibra que me brota sola.&lt;br /&gt;Un tiempo después, reventó el pequeño cahuín de Enrique Symms y sus dramas con The Clinic, en que el argentino alegó por platas, bajos sueldos y todo eso. Me imagino que hay que poner, como en las malas películas: “cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia.”&lt;br /&gt;Me había olvidado del asunto, hasta hace un par de noches, en que apareció Patricio Fernández en la tele, comparándose modestamente con Vicente Huidobro, en cuanto a la rebeldía, la noble cuna o algo así. Soy gil, no entendí nada.&lt;br /&gt;Raya para la suma y silencio.&lt;br /&gt;Un abrazo a todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112267466522501655?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112267466522501655/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112267466522501655&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112267466522501655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112267466522501655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/07/patrones-de-izquierda-clinic-y-mi.html' title='Patrones de izquierda, The Clinic y mi paranoia'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112232467692608954</id><published>2005-07-25T13:50:00.000-07:00</published><updated>2005-07-25T13:51:16.936-07:00</updated><title type='text'>Jean Charles y el miedo asesino</title><content type='html'>La policía y los ejércitos en todo el mundo buscan al enemigo, al delincuente, al antisocial. Así se ganan la vida. Es lo mismo en el mundo entero. Son parte de esa gran industria planetaria que genera, administra, distribuye, compra y vende miedo. Vengo y te asusto, luego te vendo armas, guardias, blindajes, remedios que te alivien ese susto que corre por tus venas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ojo, la policía también tiene miedo. El miedo es su arma más peligrosa. Consideren esto: una ciudad aterrada por un par de atentados espantosos: Londres luce una bruma de pólvora y detonación. Los ciudadanos exigen, con la justa razón de su sangre derramada, que se les de seguridad. La policía se desbanda por las calles con las sofisticadas maquinarias de su miedo encendidas. Cámaras, satélites, miras láser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan un par de semanas. Los culpables no aparecen, sólo hay unas fotos borrosas, alguna intuición, datos dispersos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, un mal viernes, alguien con cara de sospechoso sale de su casa. Los agentes lo siguen sin mucho sigilo. Nacido en Latinoamérica, donde ser perseguido es más bien común, el hombre podría habérselo tomado con más calma. Pero no. varios años en la metrópoli fueron suficientes para convencerlo de que nadie es culpable hasta que se pruebe lo contrario, o algo así. Después de un par de horas de seguimiento, justo en una estación de metro, el miedo de los perseguidores se desata y le ordenan al hombre que se detenga. Pero él también carga su propio miedo, el que le ordena huir sin dar explicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este punto aparecen varias versiones. Una, la de la policía, dice que el tipo corrió sin hacer caso de la orden de detenerse. En Londres eso se paga con la vida. Por otra parte, hay testigos que afirman que los agentes lo balearon cuando lo tenían controlado y en el suelo. El resultado es el mismo: cinco tiros después, Jean Charles Menendez está muerto. ¿Es un lamentable error o es lo que tenía que suceder?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si fuese sólo una equivocación, seguramente se haría todo para que no volviese a suceder. Las autoridades afirman que la política a seguir será la misma: en la duda, balazo en la cabeza. Hace unas semanas, el terrorismo asesinó a cincuenta inocentes. Ahora, la policía aumenta la cuenta en uno más. Unos van por el bien, otros por el mal. Escoja, mi reina Isabel, es coja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jean Charles llevaba tres años en Inglaterra, buscando una vida mejor.  Ese país se metió en una guerra, y esa guerra estiró sus tentáculos de vuelta, como fiera descontrolada, y ahora lanza sus zarpazos en la capital de un imperio disperso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esta misma hora, la policía en alguna favela le dispara a un niño asustado, con razón o sin ella. Lo mismo pasa en Buenos Aires, en Yemén y en Haití. El ejército de alguna patria arrasa con su impecable artillería alguna aldea, un pueblo de nombre impronunciable, y de innegable valor táctico. Ninguno de esos es noticia. Jean Charles tuvo la dudosa suerte de ser muerto en un lugar principal, con derecho a su minuto en las noticias de las nueve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repito, el resultado es el mismo: tiros en la cabeza. Esta guerra de ahora, guerra contra el terrorismo, es la misma guerra de siempre. Mueren inocentes. Sientan miedo. Vendan miedo. Compren miedo. ¿Se han dado cuenta que en muchas partes cada vez más el ejército parece policía y la policía parece ejército?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A uno que vivió en dictadura, todo este cuento le suena tan conocido. Demasiado. Quizás por eso el corazón se me estremece con cada dato, cada referencia que de a poco se va teniendo de este caso. Agentes que se hacen los valientes disparándole a sus propios fantasmas, que al final resultan ser niños que iban a comprar el pan, algún cura rezando en el desamparo de su casa de madera en la periferia, algún noctámbulo asustado por el despliegue de un operativo policial. La historia repetida. Todos estos, nuestros muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué haremos con este miedo? ¿Qué haremos? Nos iremos a dormir. Más de alguno rezará antes de hacerlo. Otros simplemente apagaremos la tele. Miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noticia de último minuto: no fueron cinco tiros: fueron ocho, siete de ellos en la cabeza, uno en la espalda. Y se supone que Jean Charles habría corrido asustado ya que su permiso de residencia estaría caducado. Excelente razón para morir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112232467692608954?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112232467692608954/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112232467692608954&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112232467692608954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112232467692608954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/07/jean-charles-y-el-miedo-asesino.html' title='Jean Charles y el miedo asesino'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112120638102613267</id><published>2005-07-12T15:11:00.000-07:00</published><updated>2005-07-12T15:13:01.043-07:00</updated><title type='text'>La Piedra de la Locura, Deicide y la luna</title><content type='html'>Y aquí vamos otra vez, buena parte de los medios a la carga contra el rockanrrol. Era demasiado claro: se viene el recital de Deicide, y el facilismo farandulero de cierta prensa, (la más notoria, la inmensa mayoría), se hace cargo del tema siguiendo rigurosamente la expresión que dice “cuando el dedo señala la luna, el idiota mira el dedo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro: hay que hacerlo. Vámonos por el camino más trillado. O sea, si estos tipos le cantan al demonio, tienen tatuadas a fuego unas cuantas cruces invertidas, cultivan lo oscuro y una insoportable estridencia Que No Es Del Gusto De La Mayoría (ni del señor editor de turno, ni de algunos pastores por ahí), deben ser Representantes Del Mal. Simple. Lo demás es lo de siempre: meterse a Google, copia y pega y publicar.  El idiota mira el dedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, los platos rotos de los desmanes en el recital de Marco Antonio Solis, los pagó la producción del recital de Anthrax. ¿Alguien se puso a hacer sesudos análisis de las letras del cantante mexicano para explicar porqué estas simpáticas dueñas de casa se transformaron en una horda incontrolable? Claro, sería una estupidez hacerlo, tan estúpido como buscar una relación cierta entre las letras de las canciones de Deicide y el horrible crimen de Rodrigo Orias en la Catedral de Santiago. No puede ser. Tiene que haber otra explicación, más cierta, más certera, menos obvia que suponer que una cosa lleva a la otra. Ese es trabajo de siquiatras, médicos y otros científicos. Y, que yo sepa, hasta acá nadie de ellos ha dicho que Orias hizo lo que hizo a causa del último CD de Dark Funeral, otro grupo favorito del asesino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, porque si la cosa fuese así de fácil, habríamos descubierto la piedra de la locura, y la solución a los males de la sociedad estaría al alcance de la mano. Lo que un señor canta en un disco o en un escenario, viene otro señor y lo hace automáticamente. No hay voluntad. No hay filtro posible. No hay patologías ni enfermedades ni causas sociales de la delincuencia, no hay nada de nada. Belcebú mueve los hilos Es cosa entonces de preparar un Index de obras prohibidas, perseguir a sus creadores, cada cierto tiempo quemar a unos cuantos en la hoguera, lo demás es cuento conocido, ¿o no?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es interesante, en todo caso, destacar que justamente buena parte de la imaginería desplegada por grupos de “rock satánico” se nutre de los horrores perpetrados por la Inquisición y los Calvinistas contra la disidencia religiosa pagana. Quema de brujas, potros de tortura, oscuros interrogadores encapuchados, toda una estética oscura a favor da la verdad más luminosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la tele, un experto en sectas habla de la presencia del mal, como gran argumento para prohibir la actuación de grupos como Deicide. No sé si reír o llorar. Claro que hay un mal verdadero presente en esta sociedad, pero no son precisamente los grupos de rock satánico sus principales promotores. ¿O no han salido a dar un a vuelta por el centro a ver la cantidad de niños y niñas que se venden por un completo y una bebida? ¿O no han visto el veneno que respiramos? ¿De quién es la demoníaca idea de trasladar un glaciar milenario para extraer oro de un valle? ¿O instalar una industria contaminante en un santuario de la naturaleza? ¿O talar miles de árboles en una ciudad hiper contaminada para construir más carreteras? ¿O comprar aviones de guerra y naves de combate mientras las viviendas sociales se deshacen con la lluvia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deicide le cantan a Satanás, ellos si que deben ser re malos. Los demás, todos respetables. De hecho, gracias a que existen tipos que hacen el chiste de ser satánicos, los demás podemos seguir cómodos en nuestra respetabilidad de la medianía de la tabla. Violencia intra-familiar, abusos de menores, pensiones de alimentos impagas, jubilados vendiendo parchecuritas en las micros, arreglines millonarios por doquier, hospitales públicos abarrotados, todo bien. Disparen contra el estridente guitarrista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué música escuchará Alvaro Corvalán, el Guatón Romo, Spiniak o el sicópata de Alto Hospicio? ¿Los dueños del proyecto Pascua Lama se habrán inspirado en algún cantante oscuro de por ahí? Es importante saberlo, es súper trascendente. Así podremos ir poco a poco desprendiéndonos de los males que nos aquejan, siguiendo la vieja receta talibán, o la del Santo Oficio, más cercana a nuestra idiosincrasia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierden el tiempo, todos pierden el tiempo penosamente, como lo pierdo yo escribiendo esta diatriba. Se trata de tolerancia y aceptación, y en el camino pierdo mi propia tolerancia y me vuelvo contra todos estos ciegos voluntarios que suponen que todos somos tan giles como ellos. Mejor apago el computador, la tele. Pongo alguna buena música, que no envenene el alma, y me siento a meditar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por los parlantes suena el Moto Perpetuo de Paganini, pero, esperen un poco, ¿no lo acusaban de satánico a él en su momento? Fuera entonces. Mejor escucho la obertura de la ópera “Tristan e Isolda”. Bien, pero, ¿no fue Wagner una inspiración para los nazis? Estamos rodeados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mejor me voy a la pega. Subo a la micro. El micrero, para variar, maneja como un consumado criminal, usando su máquina como un arma contra los otros móviles de la ciudad. Por los parlantes retumba la languidez de Los Nocheros, que le quieren comer el corazón a alguien. Feliz viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El idiota sigue mirando el dedo. Y la luna, allá arriba, en una de esas es la piedra de nuestra locura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112120638102613267?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112120638102613267/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112120638102613267&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112120638102613267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112120638102613267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/07/la-piedra-de-la-locura-deicide-y-la.html' title='La Piedra de la Locura, Deicide y la luna'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-112067849018801469</id><published>2005-07-06T12:33:00.000-07:00</published><updated>2005-07-06T12:34:50.193-07:00</updated><title type='text'>EL HOMBRE Y SU AUTO *</title><content type='html'>Vivo en una avenida demasiado transitada. Aparte de las ventajas e inconvenientes de esta ubicación, en general es una buena oportunidad para observar las reacciones y comportamientos de la gente y de mi mismo en la vida cotidiana fuera de casa, en la plena calle, donde operan otros filtros sociales, quizás donde la persona se muestra con más transparencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta grande avenida, las veredas son anchas, por lo que se prestan para que los autos se estacionen en ellas, más allá de que esté autorizado o no. Más encima, frente a la casa hay un edificio de oficinas y un banco. Esto atrae a una gran cantidad de gente que llega a hacer sus trámites, cargados de apuro y preocupación. El problema para mi es el siguiente: pese que en el portón de entrada puse un gran letrero que anuncia la entrada y salida de vehículos, es frecuente que la pasada se encuentre obstruida por algún coche estacionado, sin considerar el dicho anuncio. Por el tamaño del cartel, yo supuse que este iba a ser a prueba de cegatones y piticiegos varios, pero por lo visto no es suficiente. Cada mañana no falta la inevitable camioneta, el furgón d reparto o el auto del año cómodamente estacionado y tapando la salida de mi propio y modesto coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como dije, la calle es un espacio donde uno se muestra tal cual es en lo profundo, liberado de trabas que un ambiente más íntimo y normado impone. En mi caso, lo primero que me aflora cada vez que veo alguien instalado frente a mi portón es una ira ciega que lucho por controlar. Después de todo, no es grato agarrarse a garabatos todos los días con mis conciudadanos por un asunto de estacionamiento. Lo cual no quita que, cada cierto tiempo, bajo la guardia y me lanzo a discutir a voz en cuello con alguno de los conductores que me obstruyen la entrada o la salida. Por lo menos una vez a la semana me toca este ritual de la pelea. Pero podrían ser más, muchas más veces. Sólo depende de mi que esto sea o no sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, es una ocasión inmejorable de observar las costumbres callejeras de mis compatriotas motorizados. Aún no me dejo de asombrar del desparpajo y la desconsideración que se apodera de la gente cuando está al volante de su auto y anda en algún trámite supuestamente urgente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay algunas constantes que he podido constatar en esta lucha sin fin. Por ejemplo, suelen ser los conductores de vehículos caros los que menos miran para el lado. No son pocas las veces en que, desde un vehículo despampanante, se baja el ser más picante que se pueda imaginar. Y tomen la palabra “picante” en el peor sentido, con la mayor carga de resentimiento clasista y racista. Piensen un rato en mi rabia, (con la rabia me afloran todos los prejuicios chilenitos) y luego repitan la palabra ”picante”. O sea, no creo que de un auto ostentoso tenga que bajarse necesariamente un lord inglés o un artista de Hollywood, pero, ¿por qué tantas veces tiene que confirmarse mi mala leche y el dueño tiene que ser un tipo cargado a las gargantillas de oro, las zapatillas más caras, la actitud canchera, esa agresividad como aprendida en el tablón de algún estadio? No sé, serán las capas aspiracionales, las que soñaron con tener este auto, las que vendieron su alma y la de su familia por el bendecido carro, no lo entiendo, y me da lata y pena que así sea. Sólo constato lo que veo, y mi ofuscación me nubla el juicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como dije, enfrentado a la situación, suelo enfurecerme más de la cuenta. Por consideración a mi mujer y a mi hija, que sufren estos incidentes, he tratado de bajar las revoluciones de mi enojo y las más de las veces, dejo pasar el suceso con paciencia y sin armar escándalo. Eso es casi casi siempre, y cada vez menos.  Pero han habido un par de peleas “históricas” con esta gente. Podría contar unas cuantas, pero la que mejor recuerdo, a estas alturas con risa, es una de hace como un año. Yo venía llegando y no pude entrar mi vehículo (un Lada del 97, detalle importante en esta gesta), por culpa de uno de estos seres. Tuve que estacionarme a junto a él en plena calle, a la espera de que al lindo se le frunciera venir a retirar su coche. Estó sucedió como a la media hora. Yo tenía que entrar el auto e irme a la pega, por que no soy tan gil como para ir a trabajar en auto, teniendo una micro directa y una hora de trayecto, donde aprovecho de leer y escribir los bocetos de estos textos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien. Había que esperar al santo señor a que volviese de su trasdendente trámite bancario. Cuando se dignó a aparecer, yo estaba esperándolo ya con mucha rabia acumulada.  A estas alturas, me acompañaba mi padre en el trance. Mientras yo abría el portón para entrar mi vehículo, él se entretenía increpando al sujeto, que se defendía con torpes balbuceos. Luego me uní al reto. No usamos groserías, pero eramos bastante pesados. En un momento, mi papá va y le dice: “se nota que usted no tiene educación”. El sujeto se ríe desde atrás de sus lentes rayban o algo así, enfundado en su linda chaqueta de cuero. Nos mira con sorna y contesta, ahora con voz más segura: “¿cómo que no tengo educación? Miren el auto que tengo, en cambio ustedes…” dijo, apuntando con desdén a mi movil ruso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras se trepaba a la poderosa bestia mecánica, orgulloso de su declaración de principios, nosotros bajamos los filtros y le soltamos unas cuantas chuchadas, muertos de la risa. Las palabras “pelotudo” y “gil” fueron pronucniadas un par de veces, mientras el tipo se perdía por la avenida, rumbo al centro de Santiago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por pura desviación republicana, como creyendo que eso sirve de algo, mi padre siempre en estos casos anota la patente del vehículo. Incluso ese día (después lo supe), se dio el trabajo de fotografiar el auto mal estacionado. Yo, en cambio, más descreído, soy partidario de la acción directa. Hoy, pasado un largo tiempo desde el evento, me encontré con la dicha fotografía. De hecho, por eso me recordé de todo este lindo asunto. A manera de pequeña funa, les entrego los datos del movil: un Peugeot 307, gris plateado, patente VE 67 77. Si lo ven por ahí, ya saben, lo maneja un señor con educación, por lo menos la suficiente como para tener semejante auto. No sé si esa máquina es mucha o poca cosa, él sabrá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, si me ven a mi en mi Lada blanco, sientan pena de mi triste situación. No se me burlen, guarden un respetuoso silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque es más probable que me vean en la micro, leyendo o anotando cosas en mis desvencijadas libretas. No duden en interrumpir y saludarme. No soy tan hosco como parezco. Un abrazo a todos y miren a ambos lados antes de cruzar la calle. Estos educados manejan muy rápido y sin mirar a los costados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;--------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;* El título de este torpe texto es una copia vil del libro “El hombre y su arma”, del general vietnamita Vo Nguyen Giap, vencedor de la guerra de Vietnam. No tiene ninguna relación con el contenido de mi escrito, pero valga la aclaración. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-112067849018801469?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/112067849018801469/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=112067849018801469&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112067849018801469'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/112067849018801469'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/07/el-hombre-y-su-auto.html' title='EL HOMBRE Y SU AUTO *'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111965794463565684</id><published>2005-06-24T17:05:00.000-07:00</published><updated>2005-06-24T17:05:44.636-07:00</updated><title type='text'>Chicas chicas chicas</title><content type='html'>Chicas chicas chicas&lt;br /&gt;La dura tío son tan chiquititas que no me creo sus carnes sueltas&lt;br /&gt;Salieron al tiro como tres botellas de pisco se fueron los celulares&lt;br /&gt;Nos volvieron a pisar por unas moneas&lt;br /&gt;No me pongai sobrenombres conchetumadre&lt;br /&gt;Perfecto perfecto perfecto&lt;br /&gt;Jenniffer la Rossana no sé con quién se va a ir&lt;br /&gt;La dura tío&lt;br /&gt;Vos soi chileno vos soi brasileño somo todos tan abandonados la dura la dura&lt;br /&gt;Pintá de payasita&lt;br /&gt;Vestía de warrior&lt;br /&gt;Se toma un café tras otro en vasito de plumavit&lt;br /&gt;¿Estai casao?&lt;br /&gt;Permiso compadrito&lt;br /&gt;Cagué&lt;br /&gt;Cagamos&lt;br /&gt;La dura tío&lt;br /&gt;Nos vamos mejor&lt;br /&gt;La gente llenó la micro y se acabaron todos todos todos los problemas&lt;br /&gt;Nosotras dos somos tortilleras&lt;br /&gt;Bájate bájate bájate&lt;br /&gt;Saluda con la bocina a todas las camboyanas&lt;br /&gt;No te la puedes perder ahora estirada como tigresa flaite y flacuchenta sobre el ancho borde en frente del señor chofer&lt;br /&gt;Permiso permiso y sonrisa blanca estaban a nivel&lt;br /&gt;Carolina discotec lo voy a hacer&lt;br /&gt;No se haga tarde&lt;br /&gt;Sweet dreams are made of this&lt;br /&gt;No se puede buscar la maña&lt;br /&gt;Se los llevó el asado de otro dios&lt;br /&gt;Le baila su jip jop con los enormes fonos puestos en el mate&lt;br /&gt;¿Quién pidió qué pares?&lt;br /&gt;Segunda noche de carrete&lt;br /&gt;Explícame bien&lt;br /&gt;Se estira la princesita&lt;br /&gt;Se pinta el hoyo se pinta el hoyo gritan y se ríen pero ella grita más fuerte y esto es el silencio muñeca tío la dura por Pajaritos ya nos vamos a llevar&lt;br /&gt;Conviden un bidón de sangre&lt;br /&gt;No me creerían&lt;br /&gt;Aquí vi tu amante&lt;br /&gt;Sácate la pintura al tiro&lt;br /&gt;La mirada extraña y el timbre que suena&lt;br /&gt;Mañana será mañana&lt;br /&gt;Se para la tigresa flaite&lt;br /&gt;Viene y se pone detrasito y abraza al señor chofer y se convierte en una experiencia literaria casi poética&lt;br /&gt;Dónde te vai&lt;br /&gt;Qué onda&lt;br /&gt;Qué qué qué las calles ni se piensan&lt;br /&gt;Están vacías&lt;br /&gt;Chimpun chimpun&lt;br /&gt;Todas son almas tecno-tribal-electrónicas&lt;br /&gt;Eso es una fuga y un OS7&lt;br /&gt;La perra levante su cola su sombrita su basurero&lt;br /&gt;Se corre la tigresa para atras dónde las otras&lt;br /&gt;Hace rato se sacaba la pintura con saliva y confort mirándose en el retrovisor que ni muestra lo que fue&lt;br /&gt;Denantes era payasita&lt;br /&gt;Ahora es a secas cabrachica y sigue de uniforme warrior&lt;br /&gt;This is the rhythm of the night&lt;br /&gt;Entonces viene y se vienen todas p´aelante la de buzo de colegio y piercing en el labio inferior tendrá diez años tendrá nueve tendrá cada vez menos la mirada limpia&lt;br /&gt;La de peto negro le dicen teletubi y ella se enoja cuando lo hacen dice no se metan en mi vida&lt;br /&gt;La de buzo verde o celeste everlast mula podría ser mayor que todas&lt;br /&gt;Podría pero no quiere&lt;br /&gt;Va y se chupa el dedo y fuma y le da unos besos calentones a un cabrode jockey rojo no más de once tiene este give all your love&lt;br /&gt;Es la estridencia y un olor a quemado nos despierta la dura tío tío&lt;br /&gt;Lleve a los góticos estos&lt;br /&gt;No tienen moneas&lt;br /&gt;No hay niuna micro así que se van a tener que ir a patita dice el señor chofer ja ja ja quedaron locos los locos&lt;br /&gt;Asqueroso dice  la teletubi y le tira no sé qué cosa a no sé quién&lt;br /&gt;La dura tío la de buzo como de colegio todavía no se saca la pintura y aún está de payasita&lt;br /&gt;Nadie tiene frío aquí&lt;br /&gt;Nadie se calla&lt;br /&gt;Nadie se duerme&lt;br /&gt;Y vamos a la plaza de Maipú&lt;br /&gt;Gracias mi guacha mi hermana&lt;br /&gt;La teletubi se estira donde mismo se estiraba la tigresa flaite pero la teletubi no es tigresa y la tigresa abraza al señor chofer mientras alguien le habla del patas negras y se ríen se ríen todas&lt;br /&gt;Me río también&lt;br /&gt;Esta es tu noche d ecarrete y la transitamos para todo el mundo vía internet dice la radio&lt;br /&gt;Wena papi wena papi aplausos por la maniobra casi chocamos pero pasamos raspando&lt;br /&gt;La teletubi casi llora un poco la tigresa flaite abraza más al supremo piloto&lt;br /&gt;En esta micro no hay ni un cristo pegado con moco ni un estiquer de la virgencita&lt;br /&gt;Qué vamos a hacer cómo rezarle a alguien&lt;br /&gt;La dura tío&lt;br /&gt;El camino es demasiado largo y ahora se empiezan a dormir los locos&lt;br /&gt;La de buzo colegial tiene las manos verdes y otro piercing en la nariz y ella también se transforma repentinamente en experiencia litararia&lt;br /&gt;Sonido único voz dramática la noche esdrújula american idiot american idiot american idiot estos son Los Angeles Santiago y la Villa San Luis ahora todos cantan en inglés&lt;br /&gt;La dura tío todos cantan en inglés desafinado y perfecto los dormidos las despintadas los molestosos los engomados y el señor chofer&lt;br /&gt;La tigresa flaite canta canta canta pobre del weón que no se cante el coro&lt;br /&gt;American idiot american idiot american idiot la dura tío&lt;br /&gt;Son las cuatro y dos minutos me bajo sobre corriendo la tigresa y su corte se pierden más allá por la avenida demasiado luminosa esta&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111965794463565684?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111965794463565684/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111965794463565684&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965794463565684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965794463565684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/chicas-chicas-chicas.html' title='Chicas chicas chicas'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111965790654805154</id><published>2005-06-24T17:04:00.000-07:00</published><updated>2005-06-24T17:05:06.550-07:00</updated><title type='text'>“Señor”, le dije</title><content type='html'>“Señor”, le dije, ”usted tiene que irse a descansar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la noche cualquiera, otra madrugada infame, apenas las dos de una mañana en la que otra vez estuvimos a punto de morir o algo peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzamos la ciudad haciéndole el quite a las infinitas llagas con que el progreso la hiere, para esplendor y gloria del que cortará la cinta en su inauguración. El futuro está allí, brilloso, iluminado con sus luces de neón privatizado y su asfalto recien seco. Carreteras, puentes, trencitos urbanos, colectores milagrosos que tragarán lluvias que ni piensan llegar. El futuro está allí, pero el presente es un enorme hoyo que nos cerca como en guerra, con máquinas de ojos luminosos que destrozan el cansado pavimento de nuestras infancias. El presente es de estos viejos que con sus cascos amarillos palean silenciosos en la oscuridad, o perforan hacia abajo rogando que esta vez el plano este mejor hecho, para así no echarse otra matriz de agua potable. El presente es de estos insomnes bandereros que levantan un cartel redondo y verde donde  dice “siga”, mientras el tránsito se desordena solo y se encabrita, buscando algún camino que se abra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El futuro es la gloria de una supercarretera que sabrá llevar a su destino a todos los obreros, a todas las vendedoras de tienda y supermercado, a todos los ascensoristas bien terneados y mal pagados, a los contadores, a estas colegialas aburridas de estudiar. El futuro es el peaje que marcará la ida y el regreso de la casa a la pega, o vice versa, que al final resultan ser lo mismo: recintos, recintos, sólo eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El presente está allí, frente a mis ojos. Como dije, son las dos de una madrugada devastadora. El chofer del radiotaxi que me lleva de vuelta a casa se ha quedado dormido mientras conducía. Por alguna razón que me supera, yo desperté en el momento justo para alcanzar a advertirle. Él fue y frenó de golpe, frente a una barrera de metal pintada de color naranja reflectante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suelto un gran suspiro de alivio. “Por ahora no me toca”, me dije. Seguramente lo mismo pensó el obrero que, tras la barrera, nos miraba, con su gesto de espanto congelado aún: las manos adelante, como tratando de detener él por su cuenta el movil que se le venía encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el chofer del taxi trata de volver a su marcha normal, le digo eso de que debe descansar. Él me responde con un par de palabras masculladas que apenas alcanzo a entender, y que no me interesan demasiado. Sólo quiero llegar luego a casa, a ver si me salvo un par de días más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras le hablo cosas sin sentido, por la pura necesidad de mantener despierto al tipo, sigo examinando la devastación de las calles. Ahora ya no estoy tan seguro de si el futuro está allí o acá, o si el presente es apenas una estúpida linea de conos reflectantes que separan el si del no, el frío del calor, el llegué del nunca fuiste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conductor, nervioso, se pasa la mano por la cara varias veces, y mantiene baja la velocidad del movil. A ambos lados de la zigzagueante ruta, la vida sigue su curso implacable. Algunos pubs y botillerías iluminan la noche sedienta. Un carrito de completos es el exito total de este trasnoche, rodeado de vehículos con sus puertas abiertas y las radios funcionando a todo dar. La gente se ve tan contenta mientras come que casi le pido que nos detengamos a comer algo de su felicidad con palta, mayonesa y ketchup.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los temas de conversación se me agotan, llegamos a destino. Firmo rápidamente el vale, le deseo la mejor de las suertes y abro la reja. En esta calle todo está tranquilo. El futuro aún no nos taladra el piso ni nos revienta la matriz. El presente es, entonces, lo de más allá: la cama tibia, tu piel dormida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111965790654805154?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111965790654805154/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111965790654805154&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965790654805154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965790654805154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/seor-le-dije.html' title='“Señor”, le dije'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111965785150577667</id><published>2005-06-24T17:03:00.000-07:00</published><updated>2005-06-24T17:04:11.510-07:00</updated><title type='text'>Entonces otra vez es sábado</title><content type='html'>Entonces otra vez es sábado y son las seis y media de la mañana. Le gané al sueño y fui capaz de despertar temprano para que el radiotaxi me trajese hasta acá, a tiempo de entrar a la pega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este día está de más, pienso. Mi trabajo consiste en controlar a los escolares que usan el metro, pedirles el carnet junto a los torniquetes, pasearme por la mesanina, conversar con los guardias, mirar los autos que se pierden por la carretera rumbo al sur. Y digo que este día está de más por que los sábados casi no pasan escolares por aquí. Y aun en la semana tampoco son muchos los que viajan en el tren subterráneo. En fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el guardia nocturno me abre las rejas de la estación, nos saludamos brevemente. Yo entro rapidito a la sala de colación para tomar el té de rigor. Hace fío y aún no se decide a salir el sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El guardia me sigue y me acompaña en mi desayuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche se sintió un ruido p´al lao de la carretera - me comenta -. Como que algo se le cayó de un camión, parece. Yo traté de ver pero no se nota bien –agregó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De primera no lo pesqué mucho. Es que después de una noche solitaria en la estación, estos gallos tienen puras ganas de hablar. Es que de repente cuentan unas historias aburridas y agrandadas de cosas que se ven o se pretenden ver en las tinieblas de andenes y túneles, y ya no me impresionan tanto.  No me vengan con más apariciones ni con minas que se ofrecen a calentar el trasnoche. Por lo menos hoy no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O nunca tanto en realidad, ya que apenas el guardia de la noche se retiró, y el sol alumbró también, me asomé a mirar por la baranda hacia la pista norte de la carretera. Ya estabamos presentes todos los del turno: el chico Ríos, jefe de estación. Julito Candia, boletero eterno. El señor Bahamondes, guardia serio y formal, que recién tomaba su turno por primera vez en Rondizzoni, y el otro Julito, el cabro del aseo, un chico musculoso y entusiasta que venía del sur a gozar de esta vida santiaguina. De hecho, él me acompañó a mirar de que se trataba lo que había en la carretera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mis ojos miopes se trataba de una larga mancha negra desprendida de unos sacos rosados destrozados junto a la mínima vereda a un costado de la pista. Como estaba justo después de una curva, los autos apenitas le alcanzaban a hacer el quite. El aseador tenía mejor vista y era más decidido. Primero colgó medio cuerpo sobre el pavimento para mirar mejor y después de un par de segundos de examen, dictaminó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Son choritos. Un par de sacos de choritos están desparramados allí abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas alturas, Candia estaba junto a nosotros cachando todo el mote.  Candia, el más despierto de toda la estación. En realidad el más despierto de la línea dos, diría yo. En realidad, demasiado despierto, para los gustos funcionarios del chico Ríos. Siempre andaba en movidas extrañas, no del todo malas, pero tampoco tan santas. Organizaba salidas, tomateras varias, vituperios. Armaba negocios insólitos de la nada, apostaba a las carreras con datos medio fijos, medio mulas. En fin. Un gran tipo. Un imprescindible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Candia escuchó la palabra “choritos” se le iluminó el rostro. Lo pensó un par de segundos y luego, palmoteando mi hombro me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Y que está esperando, don Pablo, para ir hacia allá con el joven Julio a traer algunos choritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo quise pensarlo un poco más, pero en que lo hacía, Candia ya estaba moviendo las piezas para que su propuesta funcionara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, convenció al jefe Ríos para que fuésemos a cumplir la misión. Ríos no era difícil de engrupir, sólo que alargaba un poco el trámite para que no dijesen después que no mandaba en la estación. Como siempre, cedió al engatusamiento de Candia y fuimos autorizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, Candia apareció con unas bolsas de basura para que recogiéramos los choritos. Mientras salíamos de la estación rumbo a la carretera a “mariscar”, Candia se sonreía desde su puesto en la boletería.  Mi lugar junto a los torniquetes lo ocupó el guardia Bahamondes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, fuimos con el joven Julio hacia la autopista. Pese al poco tránsito, no fue tan fácil la operación. Hubo que caminar un par de cuadras hasta poder llegar al acceso por donde bajar hacia el asfalto,  esquivando los vehículos y rogando que a ningún otro camión se le cayese nada sobre nuestras cabezas, por ejemplo, otro par de sacos de choritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez abajo, vimos que eran demasiados para las dos bolsas miserables de basura que llevábamos. Estos eran del tipo “maltón”, más grande que el chorito normal. Buena parte de la carga yacía molida sobre la primera pista, pero en la delgada vereda había suficiente para nuestra captura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hicimos lo más rápido que se pudo y llenamos las dos bolsas para salir luego corriendo de vuelta a la estación, dejando una buena cantidad para los otros “mariscadores” del barrio, que ya llegaban con palas y carretillas a recoger su parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos de vuelta, nos metimos al tiro  a la sala de colación para examinar el botín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Candia dejó en la boletería al jefe Ríos y, relamiéndose ante el cargamento marino, nos contó brevemente el resto de su plan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Mire don Pablo. En este rato conseguí los fondos suficientes para que compremos algunas cositas que acompañen la ingesta de estos frutos del mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(A Candia le encantaba hablar a ratos con una ampulosidad medio fingida que en realidad le salía del alma. Yo lo disfrutaba, y él también).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         ¿Cómo de qué estamos hablando, Julito?, le pregunté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         A ver. Debiéramos adquirir algunos limoncitos para aderezar el plato. Lo otro es algunas marraquetas, que no le vendrían mal. Y tercero, lo más importante, estos bichitos piden a gritos ser consumidos con algún vino no demasiado malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Ya, dije, y que opina el jefe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Déjemelo a mi, ya lo tengo a medio andar en el asunto. Está llamando a las otras estaciones para que avisen si anda por allí algún supervisor. No se preocupe. Está todo bajo control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visto así, sonaba todo bien. Los sábados son días muertos, y con mayor razón en Rondizzoni, donde no pasa  nada de nada. Qué se iba a perder con intentar salvar el día bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Falta algo importante, don Pablito, agregó Candia. No tenemos en este recinto instrumentos de cocina, léase cuchillos, azafates, ensaladeras o cosas similares. Allí entra usted otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         ¿Mas o menos cómo entro yo? , le pregunté haciéndome el leso, ya que sabía a dónde apuntaba. Apuntaba a la casa de mi tía Nelly , que vive a un par de cuadras de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tía Nelly. De hecho, ella fue una de las razones para elegir esta estación como punto de trabajo. Ella es la tía que a nadie debiera faltarle, ya que está siempre dispuesta a la ayuda al pariente en dificultades, como si ella no las tuviese. Siempre receptiva, siempre sonriente y generosa, ni se arrugó cuando llegué y le conté en resumen lo sucedido y la petición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los veinte minutos yo estaba de vuelta en la estación, cargado de palanganas, cuchillos de cocina, vasos, platos, y una cantidad absurda de limones que ella misma sacó de su árbol, lo que nos ahorró parte de la compra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué, mandamos al joven Julio a comprar un par de cajas de vino blanco y harto pan. El jefe Ríos seguía en la boletería, dando miradas medio preocupadas hacia nosotros, en la sala de colación. Su  risita nerviosa nos contagiaba de su tensa alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el guardia cuidaba afuera, nosotros con Candia comenzamos a abrir los choritos y a llenar los recipientes con su jugosa carne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, ninguno de nosotros tenía mucha idea de cómo prepararlos, pero daba lo mismo. Con lo que había bastaba. La tía Nelly había agregado entre las cosas que mandó unas cuantas cebollas y perejil. El conjunto prometía harto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego volvió el chico del aseo y con él, los tres avanzamos más rápido en el desconchamiento de mariscos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, dos bolsas de basura de choritos maltones eran mucho para cinco, así que no los abrimos todos, sino que dejamos una buena dosis para repartirnos y llevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estuvo todo listo, comenzamos a comer como pudimos: nos hacíamos una especie de sanguches de choritos en marraqueta bien crujiente, con harto limón y cebolla, regado con el vinito blanco y alguna gaseosa para los hipócritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no podíamos desaparecer todos del puesto de trabajo, nos íbamos turnando para entrar a comer nuestra parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vino suave a esa hora del día no hace mal si se está tranquilo y en buena compañía. Mientras otros hacían su turno de ingestión en la sala, yo me paraba afuera a mirar los vehículos que iban de aquí para allá, como llevándose el invierno hacia el sur. Los pocos pasajeros que entraban a la estación no notaban nada extraño. La cosa funcionaba de lo más normal. Quizás alguno habrá notado que los funcionarios estábamos esa mañana algo más risueños, pero si no se acercaban lo suficiente como para sentir nuestro aliento medio marítimo, medio etílico, nada se notaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más contento era Bahamondes, que decía a cada rato que nunca lo habían recibido de mejor forma al tomar el turno en una estación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven Julio también se mataba de la risa, y no podía creer la cantidad de choritos que le tocaría llevarse para la casa, además de los que comió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminó el turno, ya muy pasado el mediodía, habíamos vuelto a la normalidad, salvo el olor a mariscos que inundaba la sala de colación. Cada uno se llevó su buen par de kilos de choritos. En todo caso, a  mi tía le guardamos por lo menos el doble, por favor concedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esto han pasado unos quince años. Ya no trabajo en el metro. A Candia me lo encuentro cada cierto tiempo en algunas estaciones. Él sigue allí, armándose su vida y sus movidas, dispuesto morirse de la risa y a apostarse lo que tenga en el bolsillo por el minuto subsiguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Bahamondes también me lo encontré hartas veces en la línea uno. Nunca dejó de recordar la mariscada en que nos conocimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jefe Ríos creo que jubiló a los pocos años. Andará por allí con su risita nerviosa. Hasta el último día en que trabajó en Rondizzoni, no dejó de darle la pasada gratis a  mi tía Nelly.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al joven Julio no lo vi más. Ojalá siga igual de sano y fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo estoy aquí, bien, bien. He trabajado en hartas otras cosas: pegas buenas, pegas malas, pegas más o menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás lo que más recuerdo son los minutos después de la comilona. Estamos junto a Candia, apoyados en la baranda mirando el día pasar por la carretera, mientras él fuma su cigarro, y yo disfruto de mi saciedad. Repaso en mi mente el pequeño banquete que nos acabamos de dar y, sin mirar a mi compañero, le digo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         ¿No será mucho, Julito?&lt;br /&gt; Y él, tomando una larga y profunda bocanada de su pucho, sólo se sonríe y no dice nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111965785150577667?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111965785150577667/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111965785150577667&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965785150577667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965785150577667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/entonces-otra-vez-es-sbado.html' title='Entonces otra vez es sábado'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111965777499509006</id><published>2005-06-24T17:02:00.000-07:00</published><updated>2005-06-24T17:02:55.000-07:00</updated><title type='text'>Zappa on the road</title><content type='html'>Frank Zappa se me apareció el fin de semana antepasado, pero no a la manera en que se aparece, según muchos, Elvis, prometiendo sanación y salvación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto es así. Estaba en una infinito taco en Avenida La Florida, escuchando cualquier cosa en la radio, cuando me fijé que el auto de adelante tenía un lindo autoadhesivo con la mirada desafiante del bigotón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dio una tremenda envidia no tener algo parecido en el mío, aunque en realidad no soy amigo de pegar cosas en mi vehículo. Aún así, sentí celos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Di por hecho que los pasajeros de ese auto oían en ese momento a Zappa, y lamenté no andar trayendo nada de él como para sacarme un poco los balazos. En realidad, era extraño, ya que frecuentemente cargo algo del maestro para oírlo. Decidí entonces escribir esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zappa es un personaje con una obra tan interesante y tan amplia que no es necesario esperar a una efeméride (cumpleaños o fallecimiento) como para escribir acerca de él, o para ponerse a escucharlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de la música, su influencia es grande y poderosa, ya que se él fue en vida un personaje trasgresor, provocador y letalmente inteligente, que no dudó en ironizar y poner en entredicho las abundantes contradicciones y absurdos de la sociedad contemporánea. Alguna vez se le calificó como “el más grande grano en la limpia piel americana”, y estaba feliz de serlo. Por ejemplo, en la década de los ochenta, se le pudo ver asumiendo la defensa de la libertad de expresión, cuando se planteó, a nivel del Congreso norteamericano, el tema de censurar las letras de los discos de rock. Frank Zappa asumió la vocería de los rockeros en las sesiones donde se analizó el tema, y descargo su implacable sátira sobre los represores. Incluso, más adelante, utilizó grabaciones de dichos debates en algunos de sus discos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Musicalmente, Zappa siempre quiso estar “en algún lugar” entre lo  popular y la llamada música docta. De tal manera, aceptaba influencias que iban desde el blues y el R&amp;B, hasta compositores de la talla de Varese, Stravinski y Boulez. Con esté último incluso grabó un disco (The Perfect Stranger). Trabajó intensamente por elevar el nivel de la ejecución propia y de sus músicos, exigiendo lo mejor de cada uno y privilegiando a aquellos de mejor desempeño profesional y técnico, siempre con una tremenda dosis de sentido del humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya que hablamos de humor, es quizás uno de los puntos más destacados en su creación. Por una parte, era capaz de reírse de sus colegas músicos y rockeros sin ningún desparpajo. La lista de los que sufrieron sus burlas comienza por los mismísimos Beatles y alcanza a figuras como Johnny Cash, Bob Dylan, Led Zeppelín, Maurice Ravel y hasta Stravinski. Por otro lado, su humor también se expresaba en lo musical, siendo capaz de experimentar haciendo versiones de sus propias composiciones o de temas ajenos. Un solo ejemplo: en el álbum “Make a Jazz Noise here”, en un solo y alocado tema se recrea a sí mismo y cita, de un golpe, a Wagner, Bizet y Tchaikoski, sin perder la potencia, la garra y la chispa. Otro de los muchos momentos notables es cuando, en el disco The Yellow Shark, incita a la interprete de oboe a tocar un Didgeridoo, (instrumento autóctono australiano), con el artefacto metido en un balde con agua y rodeado por un cinturón de micrófonos, mientras Frank salía de la sala para reírse a gusto de los resultados. El producto de la prueba salió en el disco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente, en este apretado resumen se quedan afuera muchos y muy importantes aspectos de su obra.  Es que es muy difícil poder en poco espacio dar cuenta del total de su producción. Van, entonces, las disculpas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, si la idea es lograr que Zappa se les aparezca a todos, recomiendo que sea en audífonos o parlantes. Es difícil jugarme por un disco en especial para oír. Son más de cincuenta, y hay tal variedad que es difícil decir “este es el definitivo”. Quizás un buen intento es con el disco en vivo The Best Band You Never Heard In Your Life, de abril de 1991 donde hay un poco de todo lo mencionado antes: mucha música, humor y acidez crítica. Especialmente notable es la versión ska de &lt;a href="http://globalia.net/donlope/zappa/letras/#Stairway"&gt;Stairway To Heaven&lt;/a&gt;, con el solo final de guitarra ejecutado con precisión matemática por la sección de vientos. Allí se le aparece a uno Frank Zappa en pleno, de pie, muy iluminado por los focos, muriendo de la risa mientras el público grita y aplaude a rabiar, pidiendo otra, otra mas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BIS (de lectura optativa)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos citas de Zappa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como dijimos antes, él quiso ubicar su creación musical entre la música popular y la docta. Aquí va un botón de muestra:&lt;br /&gt;“La instrumentación de la banda de rock and roll ideal de los Mothers es dos piccolos, dos flautas, dos flautas bajas, dos oboes, un corno inglés, tres fagots, un contrafagot, cuatro clarinetes (con el cuarto doblando el clarinete alto), clarinete bajo, clarinete contrabajo, saxofones soprano, alto, tenor, barítono y bajo, cuatro trompetas, cuatro cornos franceses, tres trombones, un trombón bajo, una tuba, una tuba contrabajo, dos arpas, dos teclistas tocando piano, piano eléctrico, clavicémbalo eléctrico, clavicordio eléctrico, órgano Hammond, celeste, y piano bajo, diez primeros violines, diez segundos violines, ocho violas, seis celos, cuatro contrabajos, cuatro percusionistas tocando cuatro timpani, carillones, gongs, tambores, bombos, cajas, palos de madera rugido de león, vibráfonos, xilófonos y marimba, tres guitarras eléctricas, una guitarra eléctrica de 12 cuerdas, contrabajo eléctrico y bajo eléctrico y dos baterías, además de vocalistas que toquen panderetas. Y no seré feliz hasta que la tenga.” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A propósito de el proceso contra las letras obscenas en discos de rock:&lt;br /&gt;1. No hay evidencia científica concluyente que apoye la pretensión de que la exposición a ningún tipo de música dé lugar a que el oyente cometa un crimen o condene su alma al infierno.2. La masturbación no es ilegal. Si no es ilegal hacerlo, ¿por qué debería ser ilegal cantar sobre ello? 3. No hay evidencia médica de que las manos peludas, las verrugas, o la ceguera estén asociadas con la masturbación o la estimulación vaginal, ni ha sido probado que escuchar referencias sobre cualquiera de los dos temas automáticamente convierta al oyente en un riesgo social. 4. El cumplimiento de una legislación anti-masturbatoria sería costoso y gastaría mucho tiempo. 5. No hay suficiente espacio en la cárcel para meter a todos los niños que lo hacen.(Declaración de FZ ante el Comité de Comercio, septiembre de 1985)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111965777499509006?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111965777499509006/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111965777499509006&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965777499509006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965777499509006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/zappa-on-road.html' title='Zappa on the road'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111965770863090528</id><published>2005-06-24T17:01:00.000-07:00</published><updated>2005-06-24T17:01:48.630-07:00</updated><title type='text'>Todos apurados</title><content type='html'>Estos niños a los que su futuro podrido los puso pestilentes y sucios mientras tratan de venderse hasta el último de sus sticker de Walt Disney: todos apurados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que vamos diez minutos tarde rumbo a la pega y al pagar en la micro temblorosa se nos caen las monedas y ellas ruedan bajo los asientos y entonces los demás pasajeros nos miran con algo así como la pena: todos apurados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las seis chicas de correcto uniforme corporativo que estiran a carcajadas sus cuarenta y cinco minutos de colación y que toman helados baratitos en la sombra de su esquina, a pasos del sitio donde se lo trabajan todo calladitas: todas apuradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pareja que avanza implacable y de la mano entre los ambulantes de la vereda. Él le discute a un celular casi invisible. Ella aprieta su cartera como si se le quisiera escapar. Me mira por un segundo, y su mirada me atraviesa: todos apurados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un auto de color negro y brillos de lata cara cruza justo en el límite entre la luz amarilla y la verde, el conductor nos mira a todos con ojos que centellean también caros mientras corremos para evitar su prisa de dieciocho millones de pesos: todos apurados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muchedumbre que se empuja y forcejea para subir del metro para bajar del metro para cruzar de un lado al otro la avenida como ejércitos que se embisten que se funden que se disgregan en el apure de su trámite: la vida: todos apurados.&lt;br /&gt; Todos apurados y hay sirenas y hay balizas y ambulancias y bomberos que desgarran trabajosamente el taco hasta llegar a sus objetivo, apurados y en prisa dolorosa: entonces te pones los fonos y te escuchas las noticias: hay seis de los nuestros que cayeron y están muertos en medio del despacho de este mediodía, dices, hablan de latones y hierros retorcidos, seis de los nuestros, sus nombres se esparcen por las ciudades que componen La Ciudad, y llora algún niño en medio de su propio futuro, y llegamos atrasados a la pega y sigue esta devastación, siguen las chicas lamiendo sus helados baratos y a quién le importan sus carcajadas, si esto no es una guerra entonces cómo caen así seis de los nuestros, y la pareja llega de la mano a su destino o se separan en el camino y saben que ayer cayó otro de los nuestros antes que los seis de hoy y un auto de color negro se estaciona a un par de cuadras de otra muerte y el conductor se baja y no mira a nadie y entra al edificio y mientras los nuestros caen desde las alturas las alturas las alturas las muchedumbres se apretujan en sus trenes en sus micros quieren llegar temprano a casa quieren encender sus teles para ver los nombres de estos seis de estos siete de estos cien que caen desde las alturas todos apurados, todos tan apurados: Daniel Rodríguez, Nelson Nahuel, Roberto Silva, Luis Morales, Leopoldo Mofré, Cristián Ramos, Juan Reinoso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111965770863090528?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111965770863090528/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111965770863090528&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965770863090528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965770863090528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/todos-apurados.html' title='Todos apurados'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111965756093319737</id><published>2005-06-24T16:59:00.000-07:00</published><updated>2005-06-24T16:59:20.936-07:00</updated><title type='text'>Chupar</title><content type='html'>Definiciones&lt;br /&gt;Mi diccionario dice de este verbo: absorber; succionar.&lt;br /&gt;La tierra se chupa la lluvia. La guagua chupa la teta.  O uno se chupa cuando la timidez lo vence, o queda chupado después de una enfermedad grave.&lt;br /&gt;Pero está el chupar  “a secas”, el mero chupar sin complemento ni apellido. Cuando se habla de chupar así, no es necesario agregar nada, ya sabemos de que se trata.&lt;br /&gt;Se chupa el vino, el pisco, la cerveza. Chupar a secas es empaparse por dentro de alcohol, en sus distintas formas. Chupar es chupar copete.&lt;br /&gt;No hay equívocos a la hora de chupar. Cuando alguien es “bueno para chupar”, no se apunta a ningún otro tipo de succión. Y si ese fuera el caso, se debe explicitar: chupapicos, chupamedias, chupacabras, chupados: son todos otros animales dentro una fauna donde los buenos para chupar son los reyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los inicios&lt;br /&gt;¿Cuándo se empieza a chupar? Hay estadísticas recientes al respecto, las que indican que la edad de iniciación chupatera anda alrededor de los 13 años. La adolescencia, entonces, parece ser la edad chupadora por excelencia, pero no en exclusiva. Generalmente, el bueno para chupar lo es para toda la vida. El imaginario colectivo atribuye a este hábito muchos casos de larga vida. De estos profesionales se encarga la ciencia médica, o grupos variados de autoayuda. Es decir, se preocupan de que dejen de chupar, lo que, en una mayoría de los casos, es imposible. Perseveran los chupadores en su empeño.&lt;br /&gt;Tengo unos vagos recuerdos de mis chupadas tempranas, en los que se mezcla mis chupadas de leche con una manga de curados tomando a destajo. El cuadro es el siguiente: por pura maña yo tomé leche en mamadera hasta cerca de los diez años de edad. Decir mamadera es mucho: en realidad se trataba de esas botellas de cerveza chicas, color verde o café, a las cuales se les ensartaba un chupete largo como un condón. En ese tiempo mi padre administraba la botillería de mi abuelo. Llegando yo del colegio, tipo seis de la tarde, pasaba al local, que más que botillería, operaba como clandestino donde los curagüillas iban a tratar de matar, infructuosamente, su sed.&lt;br /&gt;Mi padre tenía mi leche lista en la botella cervecera, me la entregaba, y yo me iba hacia la bodega, donde me sentaba en una caja de vino, en ese tiempo eran de madera, y frente ponía otra, a manera de mesa. Como no podía dejar de leer algo mientras tragaba, él me entregaba una revista, generalmente una “Cosquillas” o “Viejo Verde”. Así chupaba yo mi leche en botella de cerveza, admirando a las contundentes hembras retratadas en blanco y negro, bajo la atenta mirada de las arañas y los ratones de la bodega de la botillería, rodeado de garrafas y chuicas. Chupar (leche, en ese caso), era la vida. De chupadas posteriores, de momento mejor no hablar. El chupar nubla la memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La metachupada&lt;br /&gt;Chupar es más que succionar o absorver. Chupar siempre es más. Chupar es sobrevivir a una sed infinita, minuciosa, la sequía de la garganta que nunca gritó lo que debía, ni lloró ni rió. Chupar es salir a buscar los ríos de agua viva y despreciarlos por tibios o suaves;  o mejor aún, milagrosamente mutarlos en el vino de la eterna noche. El primer milagro de Cristo fue convertir el agua en vino. Lo hizo a pedido de su madre, doña María. No es poca cosa. Que siga la fiesta, de eso se trataba. Si el vino se acaba, dónde vamos a parar. No puede ser, Señor. Que siga la chupatera.&lt;br /&gt;Chupar es mucho más que tragar. “Juntemonos a chupar” es la formula sacramental pronunciada para buscar la salvación del mal minuto, la mala hora, el año malo. Afuera llueve y llueve, sin piedad. La tierra se chupa la lluvia. Adentro, bajo techo, el vino desde su lecho de vidrio combate todo el frío, dibuja la sonrisa en la cara de los celebrantes que celebran cualquier cosa.&lt;br /&gt;Afuera llueve y llueve. La  procesión de cabros incesantemenente pasa rumbo a la botillería de turno, por la chela, por la caja de luca, por la de pisco, grapa o ron barato. Llueve y llueve pero, ¿quién detendrá la caravana de los chupadores? Las autoridades celebran con generosos brindis sus ingeniosas campañas contra el vicio de los otros. La industria del copete paga religiosamente los impuestos. No dejemos que el wiski extranjero avasalle al pisquito criollo. Salud. Salud. La salud es importante. Brindo por eso.&lt;br /&gt;“Bebed: esta es mi sangre”, dijo el borracho bajo la lluvia después de recibir su púñalada. Alguien, luego, más tarde, cuando la ambulancia se retire, se chupara la sangre y su vino barato. El sacerdote alzará la copa entonces en la misa del difunto. Salud, y en la tierra, paz a los hombres borrachos.&lt;br /&gt;Hay tantos chistes de curados. Un buen chiste es la palabra misma. El que se embriaga esta “curado”, o sea, se sana de algún mal, el mal supremo: la sobriedad. Hay tanto chiste, pero ser curado no es un chiste.&lt;br /&gt;¿Y la suerte del curado? Supera largamente las siete vidas del gato. Sólo le compite la suerte del tonto. Entre estas dos fortunas, la humanidad se mantiene en pie, apenas, tambaleante, pero sin caer, quizás ayudada por un poste, una pared, o, lo mejor, en otro curado igual o peor. “Está fuerte el viento”, comentan con envidia los que no han chupado aún. A todos les llegará su hora. La enfermedad se acabará. Saldrán a chupar, a chupar con ganas, a chupar con rabia, a chupar con el buen empeño del que carga la sed más densa.&lt;br /&gt;Saldrán a chupar, y al amanecer, cuando ni el reloj sepa qué chucha de hora es, por fin y para siempre, estarán curados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111965756093319737?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111965756093319737/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111965756093319737&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965756093319737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965756093319737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/chupar_24.html' title='Chupar'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111965749977844626</id><published>2005-06-24T16:58:00.000-07:00</published><updated>2005-06-24T16:58:19.780-07:00</updated><title type='text'>¿Hay alguien allí afuera?</title><content type='html'>Hace unos días tuve una larga charla con un tipo de mi pega. Se trataba de los rayados en los muros de la ciudad. El sujeto, a quien llamaré René, me decía que, aparte del daño que hacen a los vecinos, lo que más le molestaba era la falta de mensaje, el no decir nada, la falta de comunicación, creo que esa fue la expresión. “Mira, René, puede ser, pero hasta donde yo sé, no se trata de que no se comuniquen con sus rayados. Lo que pasa es que esas marcas son señales para una tribu restringida, y como ni tu ni yo somos sus destinatarios, por supuesto que el mensaje no nos llega”. En fin, discutimos largo rato. El tipo se encerró cada vez más en que rayar las murallas con extraños signos era nada más que una conducta antisocial, destructora del orden, atentatoria contra la propiedad y, en fin, un cúmulo de juicios de acero contra los rayadores.&lt;br /&gt;Bueno, la discusión aún no se cierra, supongo que hoy continuará. Lo que me preocupa de esta conversación es la cerrazón mental de mi compañero. Se trata de un tipo que admite haber rayado muros en su juventud, pero lo hace desde una posición de superioridad, ya que en aquellos tiempos uno lo hacía “por un ideal”, “teníamos las cosas claras” y así, por ese tono. Le recuerdo que en esos tiempos, los rayados ya eran vistos como actos de vandalismo y hasta terrorismo, así que, más allá de los mensajes que se dejaran pintados, el tema es similar.&lt;br /&gt;Me habló de que los jóvenes de ahora carecen de un fin sublime y de un sentido de país, como si esas cosas nacieran de la nada. No sé, el tema da para mucho. Grosso modo yo distingo dos posturas, la de comprender y la de encasillar. Él prefiere encasillar: los que rayan son unos delincuentes, que escupen en la calle, machetean tus monedas y hasta quieren “violar a tu mujer y a tu hija”, (textual). Él no ve ni el origen ni la solución, ni le interesa.&lt;br /&gt;Curiosamente, con mi compañero de trabajo vivimos relativamente cerca, así que tenemos una visión de barrio similar. No es pobreza dura, puede ser una especie de clase media baja, casas de subsidio, mucho empleado particular, vendedores de tienda, pequeños comerciantes, trabajadores independientes.  Lo que se llama “gente de esfuerzo”. Pues bien, mucha de esa gente de esfuerzo está trabajando sus doce, sus catorce horas al día. Lo hacen para mantener su “estatus”, lo que implica, en hartos casos, un auto, televisores gigantes, equipos de sonido, tevecable y un largo etcétera de consumo y hasta de ostentación. Los conozco. Luego, se atrasan en las cuotas del colegio, regatean si hay que pagar por un libro que sus hijos tienen que leer; de hecho, automáticamente prefieren la fotocopia al original, sin siquiera enterarse que en muchos casos la diferencia de precio es mínima.&lt;br /&gt;Mientras esta buena gente se lo trabaja todo, sus hijos están por allí dando vueltas. Lo digo con primerísimo conocimiento de causa. Vivo a pasos de la botillería que los abastece, DESDE LA MAÑANA de la cerveza más barata, del pisco más horrendo, del vino más bigoteado.&lt;br /&gt;Sus padres no son gente mala, sólo hacen la elección equivocada. Están financiando aparatos que les quedan grandes en sus casas de cuatrocientas uefes, mientras sus hijos tienen el vocabulario justo para machetear cada santa noche a la salida del boliche: “tío, una monea”.&lt;br /&gt;Todo este ambiente incuba muchas cosas, incluso delincuencia. Pero lo que más incuba es el sinsentido, la dispersión, la marginalidad que mi compañero acusa en los que rayan su muralla. El sinsentido de estar financiando una vida banal, mientras la casa se derrumba. Se incuba infelicidad.&lt;br /&gt;Bueno, empecé con el tema de los rayados. Primero, a mi también me carga que rayen mi muralla, no se ve tan linda. Pero tampoco se trata de que los que lo hacen sean todos unos bandidos. Si uno se toma el tiempo de ver un poco más allá, se da cuenta que hay mucho graffitti de calidad, que hay detrás una buena mano, que a ratos se acerca al arte. Generalmente, uno puede conversar con muchos de esos cabros y saber de qué se trata el asunto. Piden permiso para ocupar tu muro, y mantienen el mural. Por supuesto, si tu visión se limita a mirar detrás del vidrio lamentando el vandalismo ambiente, no vas a entender nada.&lt;br /&gt;Hasta donde yo sé, esas marcas en los muros se llaman “tag”, y son algo así como la “firma” de determinados grupos o individuos. Si miras con detalle, te das cuenta que son letras, muy estilizadas. Es decir, los tipos están inventando tipografías. La idea, supongo, es dejar una especie de marca territorial. Yo no entiendo nada la mayoría de las veces.  Lo que si entiendo es que por afuera de mi casa pasan unos chicos que están diciendo “hey, cachen, estoy aquí, pasé por tu vereda. Pasamos. Existimos”. No sé si a René le interesa. No sé si a los padres de los chicos les interesa. ¿A alguien por allí le importa? ¿Hay alguien afuera de aquí?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111965749977844626?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111965749977844626/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111965749977844626&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965749977844626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965749977844626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/hay-alguien-all-afuera.html' title='¿Hay alguien allí afuera?'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111965743218555761</id><published>2005-06-24T16:55:00.001-07:00</published><updated>2005-06-24T16:57:12.186-07:00</updated><title type='text'>Viernes</title><content type='html'>Hubo una película que se llamó “gracias a dios por fin es viernes”, o algo así. Un clásico de los filmes bailables de los setenta. Cantaba Donna Summer, entre otros. Se apoyaba en la idea de el mentado día como solución a los problemas de la semana, el inicio del descanso y todo eso. Definitiamente, cada vez me compro menos esa ilusión.&lt;br /&gt;A mi entender, el viernes es una especie de resumidero de la semana, al cual van a dar los problemas y embrollos que los otros días no son capaces de resolver.&lt;br /&gt;Si, con el viernes la semana se acaba, pero, ¿qué ha pasado antes?&lt;br /&gt;Trato de recordar cuántos cheques sin fondo que he recibido llevaban este día como fecha. Y, para el caso, da lo mismo que ahora hayan bancos que cierren a las cuatro de la tarde. Si no hay plata depositada, da lo mismo. Nos espera un fin de semana más largo a causa de los bolsillos vacíos.&lt;br /&gt;Los plazos fatales también se aglomeran en los viernes del calendario, dejándote claro que es ahora o nunca. La pega se debe entregar ahora ya, y falta la mitad de todo. El lunes es muy tarde, ya no sirve, pasó la vieja en motoneta y ni la viste. Se acabó. Te cierran la ventanilla. No hay quien reciba tu sobre. Al llamar por teléfono, te dan tono de fax. O contesta la voz despistada del guardia que te dice: “acá se fueron todos a las cuatro, llame la próxima semana”.&lt;br /&gt;Claro que a veces tienes suerte, y te amplían el plazo “hasta el lunes a primera hora”. Que bueno. Buenísimo. Eso quiere decir que habrá pega para todo el fin de semana. Ni trasnoche de sábado ni levantarse el domingo a mediodía: te esperan para el lunes a las nueve, asi que a moverla, negro, a moverla.&lt;br /&gt;Por eso mi cara desmejora el viernes. Me agobia el ritmo que toma la humanidad ese día, creyendo ingenuamente que es la salvación. El viernes siempre tiene una trampa. Aunque los plazos no se cumplan ese día, me parece nefasto por la esperanza engañosa que encierran. ¿O se creen que porque es fin de semana la comedia no se reiniciará el próximo lunes?&lt;br /&gt;El viernes es una bomba cazabobos. El tipo de bobos que corre y apresura todo para tratar de huir antes de la pega, y luego correr hacia los bares a buscar de lo que no hay: esperanza.&lt;br /&gt;En la Biblia se estableció al trabajo como un castigo divino. El viernes marca la pausa entre los latigazos. A la semana siguiente, seguiremos remando.&lt;br /&gt;No en vano, Jesucristo fue crucificado un viernes, al caer la tarde. Seguramente sus verdugos estaban atareados, tenían muchas cruces por plantar y condenados para clavar. Quizás después de terminar su pega, se fueron en busca del carrete imposible de Jerusalem. Luego tembló y hubo una tormenta: todos p´a la casa. Más encima, para el domingo el criminal había resucitado.&lt;br /&gt;Divino viernes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111965743218555761?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111965743218555761/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111965743218555761&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965743218555761'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965743218555761'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/viernes.html' title='Viernes'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111965733509052371</id><published>2005-06-24T16:55:00.000-07:00</published><updated>2005-06-24T16:55:35.093-07:00</updated><title type='text'>Pérsonal Estéreo</title><content type='html'>Paisaje sonoro es lo que oigo y también es lo que veo. Es la suma de mis sensaciones cuando estoy con los fonos enchufados en la oreja.Todo se lo debo a Akio Morita (de Sony) que en 1979 inventó el walkman, para acompañar los viajes de su hija al colegio. Al menos eso dice el mito empresarial. Quizás la realidad sea distinta, pero en esencia la historia puede ser cierta, por lo menos en sus efectos. Basta ver las micros repletas en la mañana, la cantidad de pasajeros conectados a su propia esfera de música, sobrellevando el karma de los kilómetros de taco mañanero. ¿Sería posible de aguantar sin el pérsonal estéreo? Lo dudo. (Ojo: tal cual: personal con acento en la E).Sospecho que, de alguna manera, desde un principio el aparatito fue algo más que otro invento novedoso. Primero, para los que no podíamos comprarlo era una especie de "objeto del deseo", presentado como novedad en noticieros y revistas de actualidad.Recuerdo una especie de mito mediático que no he podido confirmar. Año del señor de 1982. Guerra de las Malvinas. Circulaba la información de que las implacables tropas Gurkhas avanzaban por la campiña malvinense premunidos de sendos "walkman", aislados de toda sensación que no fuese su propio estruendo guerrero y rockero, inmunes al dolor propio y al ajeno. Quizás de allí venga la animadversión hacia el personal de buena cantidad de gente, que nos mira a los "enchufados" como seres hijos de la alineación. Demás está decir que la culpa del instinto asesino (y también de la enajenación) no viene del invento de Morita. Hay que ir atrás, muy atrás, cosa que de momento no haré. Como siempre, se culpa al mensajero.En fin. Los años pasaron y por gracia del mercado abierto a oriente, el pérsonal se transformó en objeto cotidiano y, en muchos casos, de primera necesidad.Vuelvo a los viajes a través del atochamiento cotidiano. De verdad creo que buena parte de los sufrientes pasajeros soportan la tortura de dos horas diarias gracias a los fonos que son el cordón de plata para mantenerse sanos y tranquilos. Por allí les entra el mundo que el estancamiento les niega, ya sean noticias, música buena y de la otra, copuchas, conversación insustancial, comerciales, fútbol. Sólo por citar algún momento vivido: seis cincuenta y cinco de la mañana, metro línea cinco, una especie de sobrevuelo sobre techos de casas e industrias. Vienes de vuelta del trabajo. En los oídos, "2 minutes to midnight", Iron Maiden. ¿Cansancio? Un poco, pero todo bien.Sí: a veces incomoda, a veces es inconveniente y hay que desconectarse. Pero en general ayuda y acompaña. Salva.No lo vivo como una enajenación. Prefiero entender que más bien se trata de poder armarse cada uno su propia "burbuja sonora", para respirar tranquilo en este cielo brumoso y hostil. A veces es como vivir una suerte de película, en la cual cada uno arma su propia banda sonora antes de salir, eligiendo discos o cintas que contengan los sonidos de tu vida, tu hora y tu minuto. Corto y me voy; subo el volumen de mi tarro y salgo a salvarme. Nos vemos, nos oímos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111965733509052371?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111965733509052371/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111965733509052371&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965733509052371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965733509052371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/prsonal-estreo.html' title='Pérsonal Estéreo'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111965730569609661</id><published>2005-06-24T16:53:00.001-07:00</published><updated>2005-06-24T16:55:05.700-07:00</updated><title type='text'>Mark Sandman, la cura del dolor</title><content type='html'>3 de julio de 1999. Noche de sábado, Giardini  del Principe en Palestrina, cerca de Roma. Morphine ocupa el escenario, en una más de las actuaciones de la extensa gira que marca su despegue hacia las ligas mayores. Después de una década instalados en un cómodo underground donde se han ganado una buen nombre que ahora empiezan a saborear, parece que lo están logrando. Y a su manera, que es lo mejor: sin concesiones, sin ser divos ni figuritas de un seudo vanguardismo. Sólo haciendo lo suyo, que ya es mucho.&lt;br /&gt;De pronto, en mitad del tema “Supersex”, sucede lo peor. El corazón del cantante, bajista, letrista y compositor Mark Sandman colapsa de improviso. La música se detiene. Algún médico presente hace intentos por revivirlo. En medio de la noche que siempre lo acogió, una ambulancia lleva a Sandman hacia el hospital de la localidad, en donde entra ya fallecido. Atrás quedan sus compañeros de banda (Billy Conway y Dana Colley), el resto del equipo, los amigos, miles de fanáticos, todos devastados, desgarrados de dolor.&lt;br /&gt;Pero no nos engañemos. La leyenda y la figura de Sandman no quedan en pie sólo por la mera anécdota de que le haya tocado morir “con las botas puestas” a los 47 años, ante su público y junto a sus hermanos de aventura. A cinco años de su partida, Sandman y Morphine siguen dando que hablar por lo que fueron capaces de armar en el mundo del rockanrol, sin hacer demasiadas concesiones y sin necesidad de construir un vanguardismo grandilocuente y hermético. La historia y el legado de Sandman es diferente.&lt;br /&gt;Él nunca fue muy amigo de hablar demasiado de sí mismo y de su vida. “Lo personal, personal” dijo en más de una ocasión a reporteros que llegaban para saber de dónde venía el sonido a la vez oscuro y accesible de Morphine. Sabemos que nació en 1952, en Boston, donde centró buena parte de su vida y su carrera musical. Sabemos también que, finalizados sus estudios de bachillerato, se largó a viajar un tiempo, buscando quizás experiencias y sabidurías mínimas que después nos haría saborear en sus canciones. Lo vemos a bordo de un barco pesquero en la costa atlántica de Estados Unidos; lo vemos leyendo compulsivamente a Auster, Kerouac, Bukowski y otros de similar ralea. Pero lo vemos más que nada en su interminable viaje a través de la noche. Manejando un taxi. Deambulando por bares, departamentos de amigos, escenarios ínfimos e intensos que supieron de su andar y su tocar, conociendo la música que crece a la orilla del camino, llámese blues, llámese jazz, llámese sonidos más lejanos, África, por ejemplo, todo ese canto trasnochado.&lt;br /&gt;El Sandman viajero supo que para cruzarse el mundo así, de punta a punta, hay que andarse liviano de equipaje. Y esa fue su consigna también en el “trip” musical que emprendió junto a  Dana y Billy. Llamémosle minimalismo, low rock o cualquier otro nombre. Mark no le hizo el quite a las etiquetas, pero tampoco les dio demasiada importancia. Lo básico era el objetivo final: tomarse el blues y el rock más concreto y directo para despojarlos de sus vestiduras, aún las más imprescindibles. Así, armar un sonido igual pero a la vez profundamente distinto. Y si el rock es bajo – guitarra - batería, ellos van y mueven las piezas de este juego:&lt;br /&gt;•      La guitarra, para afuera. Su lugar lo ocupan el saxo, íntimo, visceral, borrascoso. Mejor aún si son dos, soplados por una sola boca, Dana Colley, o si los distorsionamos con algún pedal. El resultado bien reemplaza a cualquier “guitar hero” prescindible.&lt;br /&gt;•      El bajo se queda, pero vuelto a la más pura raíz del pulso traído desde África. Que sea entonces de una cuerda, a lo sumo dos. Lo demás lo hará el empeño, las ganas, la inteligencia de los dedos sacando de allí sonidos que buscan el centro del alma y que lo encuentran. Si a eso le sumamos la insondable y sonámbula voz de Sandman, es casi suficiente.&lt;br /&gt;•      Casi, porque allí se mantiene la batería, imbatible, implacable, seca, sencilla, sin parafernalia barata ni accesorios que ensucien la expresión. Billy Conway es el hombre que llega hasta el final con el proyecto. Antes de él estuvo Jerome Deupree.&lt;br /&gt;•      Por último pero a la vez en el centro de todo, la palabra, la lírica: nada compleja, nada rebuscada, apenas la precisión del verbo cuidadosamente separado de palabrerías baratas. Historias simples de motel, de trasnoche, de viajes. Palabras duras y sencillas como la realidad, como el crepúsculo, como las lágrimas.&lt;br /&gt;Cuando tratemos de entender el tránsito del rock de fin de siglo hacia el siguiente, veremos que hay un antes y un después de Morphine. Su influencia aún está en desarrollo y no todo ha sido dicho. Su música, por intensa e inteligente, difícilmente pasa desapercibida. Y creo que hay también un antes y un después para uno como auditor. El rock no se oye igual después de haber saboreado la propuesta adictiva de esta banda de Boston. Buena parte de la escena indie y postrock navegan por las aguas que Morphine exploró en solitario en su momento. Su trabajo es una muestra de la mejor vanguardia, agazapada en el más sencillo rock. Casi como un veneno poderoso escondido en un elegante chocolate. Su efecto es lento pero implacable, (y deja buen sabor).&lt;br /&gt;Sandman no era Morphine, pero Morphine sin Sandman ya no pudo ser. Dana y Billy cerraron el capítulo con lo que quedó a medio terminar, sesiones, grabaciones, ideas en la atmósfera del estudio en casa del caído, flotando entre el piano de cola, la colección de bajos de dos y tres cuerdas y los teclados. Mark tenía tantos proyectos, sabía hacia donde iba el rumbo de la nave, quería probar diferentes texturas y timbres, pero la muerte cantó en otra tonalidad y hubo que seguirle el canto no más.&lt;br /&gt;Quedan las ganas de sus socios que se mantienen en el empeño con su banda Twinemen, que es otra tremenda historia y sonido, pero que no es Morphine. Y no lo puede ser, porque Sandman se embarcó en otro trip, demasiado largo, desde donde no nos llegan sus grabaciones.&lt;br /&gt;No se podía llamar de otra forma el disco final, un homenaje para el hermano ido: The Night, La Noche, la noche densa, tibia, invencible, necesaria. La noche llena de un blues más profundo que la tumba. La noche como todas las noches, como esta, como cualquiera, la noche como la del tres de julio de 1999, que se llevó a Mark Sandman sin que nadie pudiese dar con la cura para el dolor.&lt;br /&gt;Descansa en paz.  Descansemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DATO DURO:&lt;br /&gt;Antes de Morphine:&lt;br /&gt;Mark Sandman participó en bandas y proyectos como:&lt;br /&gt;Treat Her Right&lt;br /&gt;Hypnosonics&lt;br /&gt;Pale Brothers&lt;br /&gt;Supergroup, con Chris Ballew que posteriormente formó parte de Presidents of  the United States of America&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Morphine grabó los siguientes discos:&lt;br /&gt;-        Good (1992)&lt;br /&gt;-        Cure for pain (1993)&lt;br /&gt;-        Yes (1995)&lt;br /&gt;-        B-sides and otherwise (1997)&lt;br /&gt;-        Like swimming (1997)&lt;br /&gt;-        The night (2000)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de Morphine:&lt;br /&gt;Dana Colley y Billy Conway forman la banda Twinemen, junto a la vocalista Laurie Sargent.&lt;br /&gt;También se estableció la Mark Sandman Music Education Fund, para apoyar la educación musical en Boston.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111965730569609661?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111965730569609661/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111965730569609661&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965730569609661'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965730569609661'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/mark-sandman-la-cura-del-dolor.html' title='Mark Sandman, la cura del dolor'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111965722641948592</id><published>2005-06-24T16:53:00.000-07:00</published><updated>2005-06-24T16:53:46.426-07:00</updated><title type='text'>Fulano muerto, Fulano Vivo</title><content type='html'>Parece que hay un dios sordo que dispone que se mueran los fulanos. Es así, cada uno en su tempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya rondamos un año desde que el muchacho este, don Vivanco, detuvo su corazón y siguió durmiendo un sueño recoletano demasiado largo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se sabe, uno se muere de puro vivo nomás, y ese es el riesgo de vivirse la respiración a concho, el pulso a mil quinientas, la luz del sol hasta quemar las alas intentando alguna bella fuga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchen esto. Las flores del funeral dejaron de darnos ese olor, la comparsa trata aún de andar sus calles y sus noches. Los hermanos se reunieron otra vez después de la tribulación, y apiñaron sus recuerdos y los destilaron. El resultado es esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchen. Redondo como cualquier mandala, implica protección, quizás algo de sanación. Tiene un agujero al centro para que pase la luz, para que se acomode tu ojo mirón y juguetón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchen. Dice “Fulano vivo”. Y a mi me suena así, tema a tema:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Krikalev enciende el fuego de a poquito. Este canto se me hace azul y manantial, arábigo en su queja y en su sed. Este latido me respira y me transpira sin piedad. Y ya empiezo a llevar el pulso con el pie, cuando se puede, cuando hacerlo no implique tropezarse con la nota antepenúltima o con la de anteayer. Resignación.&lt;br /&gt;Fulano es el fulano despertando en el enredo de una plácida resaca. ¿Los años? ¿La muerte rondándonos? Quién puede saberlo. Sin complejos, suban el volumen, al final igual nos vamos a bailar. La ciudad aún respira y te cruzas cada calle sin temor, de tarareo en tarareo.&lt;br /&gt;Basura. La ciudad aun respira entonces su aire de basura, de camiones que pasan atronando al vuelo con gente acróbata colgada de unos fierros cómplices, fieles, sonoros. Es basura, simple y vital basura. Es basura nomás, no se enloquezcan así. Ya viene el otro vuelo.&lt;br /&gt;Arañas de Tribunal.  Estense calladitos. Algo suena por allá atrás. Es el pesado andar y deambular de las arañas. Seguramente tienen algo que decirnos, algo que entonarnos, pero prefieren dejarnos en el misterio de este susurrar agridulce. Seguramente la flauta avisa de algo, pero en el mareo de la melodía quedan pegadas las sonrisas. Vamos a repetirnos el plato. Vamos a esperar sabiendo que se espera nada. Vamos otra vez.&lt;br /&gt;Pinocho en Patolandia. Despertemos otra vez. Llega el fulano que nos cobra lo comido y lo bailado por los otros. Tu billetera solo da para resacas. Saltarín entonces, esto no parece miedo pero es. La trampa de ratones vuela de la mano deste saxo infame y bullanguero, la sonrisa estalla sin explicación, el choclo se desgrana por su propio peso y la historia es así de histérica. Lo entiendo. Lo acepto. Soy de acá, y acá se escuchan estas cosas. También merece repetir el tiro. Aplausos a granel.&lt;br /&gt;Todas las Ratas de todos los ríos del mundo.  Vale. Nos vamos como por un tubo, un caño húmedo y oscuro. El agua helada se dispersa en goteras amorosas y letales. Allá al final del túnel, donde brilla cierta luz, hay un señor acariciando su teclado.&lt;br /&gt;Lamentos. Se hace corto este subir-bajar. No es lamentable. No es aburrido. Si todo se llorara así... En fin. Póngale una más, o dos.&lt;br /&gt;Nena, no te vayas a Chimbarongo; no te vayas hoy, ándate mañana. Pero igual se van, se van, no hay mucho que hacer, sólo parar la oreja para saber por donde huyen, por qué mundos, cuáles destos barrios colorinches son la tierra de su ida. Igual se van, desgastadas por sus noches y sus días y sus noches, sincopando la gris nada que las sobrevuela. Aún resuena en su escuchar el ronroneo maltratado que dice “no te vayas no te vayas no te vayas”. Pero se van igual. Escúchenlos hacer. Y deshacer.&lt;br /&gt;Tango. Y saben qué. Al final las heridas si se aguantan. No bailamos otro tango más que el “tango del futuro”, y plagio así a algún profeta huido de esta tierra. Tango eléctrico y sangrado. Tango compulsivo, vandálico y vivaz. Tango del despecho de los demasiado viudos de aquí. Tango por si acaso, por que por los barrios los abuelitos aún sueñan con bailarse una rabiada de estas, y nosotros entonces ya vamos siendo los viejitos vivarachos que reconocemos en este Tango entonces la llamarada de nuestra devastación juvenil, tropas en cada callejón, oscuridad medio iluminada por la llama de otro calendario, Arlette y los suyos llamando a creer en no creer, lo que nunca ha sido poca fe. Tango ahora de mi propia sed. Van varios bises entonces.&lt;br /&gt;Suite Recoleta entonces, al vuelo. Nunca vuelvo a esa avenida sin tararear algo de esto. Pienso en papas fritas, cachureos ofrecidos a la voluntad del sol y los paseantes que rescatan del bolsillo sus monedas con el ángelito neo nazi. Ni dejo de pensar en los que allí se nacen y se viven. La niña de mis cuatro ojos nació allí, en la avenida chilenísima y repleta de amarillo. Recoleta es la avenida donde los sueños agitados de Santiago se estrellan contra el cristal grasiento de una shopería, mientras los cementerios se mantienen expectantes, a un paso, a dos, a tres. Larga vida a la tonada y al jazz fatal y a la bailada esta que Vivanco aún nos debe. Nos vemos allá. En ese patio no están todos callados.&lt;br /&gt;1989 (o esto no es bueno ni malo sino muy por el contrario). Que decirse. Clavados en ese año como mariposas en un insectario rasca y polvoriento, alguien nos salva la cara entonces. Y nos grita para despertar una vez más, de un sueño al otro, como quien se equivocó de micro y no atina con el recorrido. Saber obedecer es parte de algo que nunca entenderás, pero así es la chicha que te cura, ves, la fonda esta dispuesta de este modo. Los tonys estos no tienen ni medio sentido del humor. Tráiganme un león entonces, esos si que saben conversar.&lt;br /&gt;Sentimental blues. Así de simple entonces es. Oigan bien esto porque el plato no se repetirá jamás. Pongan todo su atención, sus sentidos, su alma y si mirar. No se repetirá más. Quizás esto lo haga más sentimental aún, y más blues también. Si uno mira para otro lado, se ve lo mismo entonces. Sueñen el volver si pueden. Reitere la dosis desde el mismísimo inicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Y entonces qué? ¿Fulano Muerto o Fulano Vivo? Todas las anteriores, me digo mientras guardo el disco en su funda de tres alas. Este pájaro se va a volar al cielo de otra Recoleta. Este pájaro nos va a manchar la primavera. Este pájaro nos va a embriagar. Vivo, muerto, vivo, vivo, así nos queda entonces resonando: Fulano Vivo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111965722641948592?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111965722641948592/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111965722641948592&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965722641948592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111965722641948592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/fulano-muerto-fulano-vivo_24.html' title='Fulano muerto, Fulano Vivo'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111946843681712858</id><published>2005-06-22T12:22:00.000-07:00</published><updated>2005-06-22T12:27:16.846-07:00</updated><title type='text'>El último soldado</title><content type='html'>¿Y qué decir? Ya nos ha pasado más de un mes desde el horror de Antuco. La sangre en el recuerdo de la patria sigue congelada, y se niega a regresar tibiecita a nuestras venas.&lt;br /&gt;Era el pleno mayo. Rogábamos entrecortados por la pronta aparición de nuestros chicos, con la esperanza viva, con la moribunda fe. Ellos fueron apareciendo de a goteras, demasiado lento, demasiado tarde, y tan muertos que esa muerte encandilante los hacía parecer más niños dentro de sus ataúdes.&lt;br /&gt;Los oficiales, cuál más, cuál menos, se vistieron de traje camuflado (esa notable vestimenta que busca hacer invisible a quien la ocupa entre el color de lo que está a su alrededor). El general en jefe llevó unas imágenes religiosas al lugar de la tragedia. Rezó, ordenó, coordinó, dio algunas conferencias y largas explicaciones que llegaban cada vez más tarde.&lt;br /&gt;Vino el viento blanco de las noticias, con sus hojas entintadas, con su fanfarria prime time, con su ráfaga de otros dolores y sorpresas. Se nos movió también el piso, en fin, es sólo un mes, un enorme y frío mes. Hubo tiempo de olvidar.&lt;br /&gt;Luego vino el viento blanco de las explicaciones, la investigación tan sigilosa que prefiere que los sobrevivientes no declaren, ya que sólo los acusados han sido oídos por el juez de turno. Se dice que es por no someter a los reclutas a nuevas tensiones, no están listos, aún no es tiempo. ¿Cuándo será tiempo de escuchar a estos pelados? Están listos para salvarse de la muerte más idiota, están listos para volver al regimiento congelados y ateridos, están listos para seguir preparando guerras improbables, están listos para que venga otro mayor a ordenar su marcha hacia la nada, pero no están listos para contar su parte en la tragedia ante el señor juez. El oficial a cargo, flaco, ojeroso, recién salido del hospital, seguramente aún dopado, pero nunca tanto como para no mentir, claro, él si que está listo para declarar. Los pelados no están listos, firmes en su cuartel, dignos y dispuestos en su entrenamiento, no están listos.&lt;br /&gt;Entonces vino el viento blanco otra vez y borró todas las señales, perdió a todos, desorientó a las madres, los hermanos, las pololas.&lt;br /&gt;Los soldaditos y el sargento, ya se sabe, resistieron hasta su final, demasiado dignos, demasiado obediente ante la estupidez marcial.  Y ya lo dije: fueron apareciendo tan de a poco que las lágrimas se congelaron.&lt;br /&gt;Ahora es junio entonces. Aún nos queda por encontrar el último soldado, nuestro último soldado. Las patrullas buscan en la silenciosa cordillera sin cámaras que les acompañen esta vez.&lt;br /&gt;Nuestro último soldado se llama Silverio. Su cuerpo de niño grande se niega a aparecer. Algunos ya hablan de la primavera. Para ese septiembre irreal seguramente quedará muy poca nieve, pero habrá entonces demasiado olvido sobre nuestras cabezas, soplarán otras ventoleras que nos perturbarán la visión, y ya ni sabremos cómo se llamó este chico que no quiere aparecer. Yo quiero que no se nos borre su nombre: Silverio, Silverio. Repítanselo. Él es nuestro último soldado.&lt;br /&gt;Repito: nuestro último soldado. Cuando su cuerpo vuelva de la nieve para recibir nuestras últimas honras, ya no quedará ningún soldado más. Sólo quedarán por allí unos cuantos oficiales dispuestos a recibir, según sea el caso, condecoraciones, castigos mínimos, una saludable dosis de olvido chilenito, entrevistas, resúmenes piadosos de su dilatada trayectoria, jubilaciones jubilosas, dignidad, honor y respeto.&lt;br /&gt;Ningún soldado. Sólo quedarán unos cuantos generales por ahí, coroneles, capitanes y mayores, expertos en el fino arte de olvidar que pasó lo que pasó. Quedará también el viento blanco, sepultando en su resuello la pena, el dolor, la gana de justicia.&lt;br /&gt;Quedarán también nuestros sobrevivientes, vueltos a su vida tan sencilla, salvados y nunca escuchados. Le contarán a sus hijos y a sus nietos del terror en que anduvieron y de cómo esa vez no era su vez. Y la mayoría de ellos ya no serán soldados. Serán apenas pueblo, gente, masa ciudadana. Madres o padres de un futuro con más lluvia y aguanieve.&lt;br /&gt;Cuando Silverio vuelva, será el último soldado. Los demás serán sólo un ejército minúsculo, medio cegado por el tiempo, incapaz de crecer desde la sangre de sus mártires, que, en todo caso, son muchísimo más nuestros que suyos.&lt;br /&gt;Cuando Silverio vuelva, tratemos por favor de recordar su nombre y su cara. Y cuando veamos la mirada, estratega y satisfecha, de los que fueron su general, su coronel, su capitán o su mayor, sobrepongamos los ojos niños de Silverio sobre esas caras demasiado vivas, demasiado duras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111946843681712858?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111946843681712858/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111946843681712858&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111946843681712858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111946843681712858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/el-ltimo-soldado.html' title='El último soldado'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111931532467823047</id><published>2005-06-20T17:54:00.000-07:00</published><updated>2005-06-20T17:55:24.683-07:00</updated><title type='text'>LETANÍA 5</title><content type='html'>Y cuál es el temor, me digo,&lt;br /&gt;y cuál es el temor, mientras me cruzo mi Santiago en micro bajo nubes sin piedad&lt;br /&gt;y las grises palomas picotean el cuerpo místico de Chile&lt;br /&gt;y los niños no se mueren de frío porque ya es La Primavera&lt;br /&gt;entonces y cuál es el temor me digo&lt;br /&gt;y los oficinistas se lo duermen todo en viaje hacia su centro malparido&lt;br /&gt;y golpean la cabeza contra el vidrio brasilero y se medio despiertan y pasan y pasan los difuntos recobrados y las chilenitas teñidas a la rápida apuran sus&lt;br /&gt;buenas piernas para llegar a la hora&lt;br /&gt;y si no he tomado más desayuno que harina tostada con agua y azúcar y una taza de café bien fuerte, entonces dime “y cuál es el temor” y a qué, si todo está tan luminoso y los negocios suben sus cortinas&lt;br /&gt;y el cielo azul degrada poco a poco en humo y la gente cruza a la carrera las calles de su vida recién pavimentada y carga ropa espantosa y manchas de su piel&lt;br /&gt;y hay que oírse cada noticia y saber seguir a flote&lt;br /&gt;y cuál es el temor del día claro y de la noche de anteayer&lt;br /&gt;señores, damas de mi devoción&lt;br /&gt;cuál es el temor si estamos listos para la otra la foto,&lt;br /&gt;el niño extraviado apareció, la luz creció desde la sombra&lt;br /&gt;y son las ocho y media mientras esta historia se escribe&lt;br /&gt;y Santiago sigue idéntico a sí mismo, cambiante&lt;br /&gt;a cada rato en una nueva risa, un nuevo humo de cigarros, nuevas las bocinas y los pasos de cebra y la tapa de la alcantarilla es un mandala,&lt;br /&gt;cuál es el temor si la vida está botada en monedas de diez  y sólo hay que juntarlas y cambiarlas por billetes de juguete para salir a volar o a perderse en una línea de metro por fin sin ninguno de sus suicidas&lt;br /&gt;y si los suicidas entonces me devuelven el saludo y vuelven a su vida normalita,&lt;br /&gt;dime, díganme, cuál es el temor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111931532467823047?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111931532467823047/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111931532467823047&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111931532467823047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111931532467823047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/letana-5.html' title='LETANÍA 5'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111905041005210217</id><published>2005-06-17T16:19:00.000-07:00</published><updated>2005-06-17T16:20:10.056-07:00</updated><title type='text'>Esta es la foto de la barricada</title><content type='html'>Esta es la foto de la barricada que armamos en un día nublado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay unas palmeras de fondo.&lt;br /&gt;Más atrás un montón de gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La barricada que fotografié el tres de julio del ochenticinco.&lt;br /&gt;¿No te acuerdas?  Yo si me acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo esa foto.&lt;br /&gt;Aquel día unos encapuchados me quisieron golpear por fotografiar la barricadas y a la gente tras ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les expliqué que yo había armado esa y otras barricadas.&lt;br /&gt;Les pedí calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de ellos me reconoció y no me pegaron.&lt;br /&gt;Así me quedé con esta y otras fotos.&lt;br /&gt;A algunos de los que salen en la foto o a los que pudieron salir los he visto en el incierto futuro que se armó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cantan en las micros.  O en ciertos escenarios.&lt;br /&gt;Mandan en oficinas. O son mandados en ellas&lt;br /&gt;a través de teléfonos, e-mail, memos y circulares.&lt;br /&gt;Cobran su sueldo por caja después de hacer una cola en la que se encuentran con gente conocida&lt;br /&gt;que andará por allí en otras, en tantas fotos como esta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A algunos los he visto en la TV&lt;br /&gt;dando consejos sobre Computación,&lt;br /&gt;o sobre Estética,&lt;br /&gt;o acerca del comportamiento que debemos tener cuando vamos al Estadio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A algunos los he visto diciendo cosas como “es inconcebible” o&lt;br /&gt;“esto es un montaje, no tengo nada que ver”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A algunos los he visto en persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos encontramos en la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos abrazamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos invitamos mutuamente a tomar café, cerveza, vino, tequila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intercambiamos tarjetas, números de celular, así, con un gesto amistoso, cercano, al despedirnos, uno en dirección San Pablo, el otro en Dirección Escuela Militar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los he visto en persona&lt;br /&gt;ellos dentro de un cajón&lt;br /&gt;a través de la ventana de vidrio nacional&lt;br /&gt;mientras yo sollozaba de pie, confundido,&lt;br /&gt;lo mismo que otra gente alrededor&lt;br /&gt;en una iglesia&lt;br /&gt;en una avenida, en el cementerio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El futuro no da lugar  para despedidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La barricada que fotografié un tres de julio del ochenticinco la tengo en mi escritorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se me cayó junto a unos papeles que buscaba&lt;br /&gt;porque quería imprimir unos poemas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos poemas hablan&lt;br /&gt;acerca de los derechos del consumidor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la impresora suelta las hojas&lt;br /&gt;miro la foto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si:&lt;br /&gt;había mucha gente&lt;br /&gt;borrosaalrededor de la barricada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111905041005210217?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111905041005210217/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111905041005210217&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111905041005210217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111905041005210217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/esta-es-la-foto-de-la-barricada.html' title='Esta es la foto de la barricada'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111897393478110019</id><published>2005-06-16T19:05:00.000-07:00</published><updated>2005-06-16T19:05:34.786-07:00</updated><title type='text'>La Normalidad</title><content type='html'>Ahí está, agazapada en algún lado de Santiago, la Normalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No piensa llover en la ciudad. Necesito el agua de los cielos. Mis sueños están resecándose en este indecente sol de un verano que no se sabe ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya vino el cambio de hora consabido. Los crepúsculos se nos tiñeron de otra cosa, no sé qué es, una especie de savia lenta que poco a poco invade las arterias, el caminar de mis gentes, los árboles moribundos junto a una carretera que penetra como una daga entre callejones incrédulos. Es Santiago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reflexiono estas cosas asomado por la ventana de un hospital cualquiera, que de casualidad es el hospital más importante del universo. La hora de visitas ha terminado, y los guardias de azul oscuro han desalojado a los parientes y amigos de los enfermos desde las salas comunes. Yo aprovecho de respirar un poco mientras los ascensores se desocupan un tanto del tráfico de visitantes en fuga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería una buena ocasión para fumar, pienso, y sumar mi humo a la bruma persistente de esta tierra encajonada. Pero claro, esto es un hospital, y no se fuma, está prohibido. Sólo cabe imaginarse la pequeña neblina gris azulosa saliendo de mi boca, el fulgor intrascendente iluminando algo la noche esta, que se crece. Nada. Nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hospital público es medio sombrío, tubos fluorescentes de potencia insuficiente nos salvan de la oscuridad con pocas ganas. Quizás si me mantengo en este rincón, así, escondido, pueda quedarme un rato más para volver a darle el último beso de hoy a la paciente amada que en su cama con número espera que otro sueño la haga descansar. Y aunque ya estoy callado, trato de que en este empeño mi silencio se haga más profundo. Mi respiración la pongo lenta  y de menor hondura. El latido de mi corazón resuena entonces como pasos, como golpes, como el simple latido de un corazón de niño asustado que espera en su escondite a que no lo pille ningún cuco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no hay caso. Seguramente mi idea de quedarme y mi rincón supuestamente invisible, ya son historia vieja para el vigilante de lentes cuadrados. Él se me acerca sigiloso, prudente y con respeto pero no menos inflexible, a pedir que me retire. La batalla fue perdida antes de comenzar; me rindo y bajo por las escaleras. Recibo como despedida casi cariñosa un roce de su mano en mi hombro, como queriendo dar consuelo dentro de la aflicción del cumplimiento del deber suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Son dos, son tres, son veinte, son cincuenta saltos de peldaño en peldaño y ya estoy afuera. Es tarde, y el hospital es una masa ocre y sombría, apenas iluminada por sus ventanales que se envejecen ante mis ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La opresión en mi pecho mientras avanzo hacia el cordón de luces de Providencia me habla de la normalidad perdida, de semanas entre miedos y esperanzas que se pelean furiosos el ámbito de mi respiración, de mi dormir, de mi querer. Yo sé que por allí, en alguna parte de mi tierra, la normalidad está viva y se mantiene, como esperándome con su taza de café caliente, su pan con queso, su conversación llana y tierna. Por eso voy y apuro el paso, para tratar de alcanzarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy sano, estoy a salvo de la fe pegajosa que alarga el miedo hacia la sombra de santurrones que no saben confortar estas almitas. Estoy sano y puedo salir del hospital impunemente, sin que me sigan para inyectarme, sin que me quieran cobrar procedimientos y exploraciones. Estoy sano, por lo menos por este minuto, y eso me basta para sentir que el mundo baila bajo mis pies. Trato de atrapar esa energía para el día siguiente, cuando haya que levantarse otra vez y tratar que los asuntos de la vida y de la muerte sigan la negociación sin recoger sus víctimas aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si. La normalidad está allá, en alguna parte. Si ahora lo quisiera, podría encender el cigarrillo imaginado hace minutos. Pero ¿para qué? ¿Tiene sentido hacerlo ahora que avanzo cada vez más rápido hacia mis asuntos, allá en el centro de la ciudad que imaginé y que recobré? Además, en realidad ni fumo, ni lo haré. Nubes, nubes, solo nubes que el soplo de mi aliento despeja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, siempre más tarde, paso otra vez por esta calle. Ya desocupado de mis trabajos, de vuelta a casa, manejo el Lada frente al hospital. Por los parlantes retumba un rockanrol amado. El edificio está ahora, si se puede, más oscuro que antes. Y cerrado con candados y barreras, como si quisieran impedir que nuevos enfermos no invitados se colaran en sus salas atestadas y ruidosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al pasar frente al recinto, no puedo evitar disparar una sonrisa hacia el piso tres, como quien dice “buenas, buenas noches”. Luego acelero, paso cuarta, subo el volumen y me pierdo hacia el sur de acá, donde la normalidad enciende su hoguera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111897393478110019?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111897393478110019/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111897393478110019&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111897393478110019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111897393478110019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/la-normalidad.html' title='La Normalidad'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111897388554091313</id><published>2005-06-16T19:01:00.000-07:00</published><updated>2005-06-16T19:04:45.543-07:00</updated><title type='text'>Música de Hospital</title><content type='html'>La música de hospital no es cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es música de supermercado, ascensor o el hall de una afp. La  música de hospital es música de espera, aguardar por horas largas, por días demorosos, semanas así de agrestes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música de hospital se desangra gota a gota y sin apuro. Parece monótona, pero está llena de matices, espesuras y timbres que retumban en los oídos. Por allí hay un pitido leve y persistente de alguna máquina que mantiene andando un pulmón, o que cuenta los latidos de alguien para restarlos al total final del corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá, un doctor en traje de cirugía verde le habla con voz apenas perceptible a un círculo de gentes de ojos brillosos. Trato de comprender lo que dice, pero no alcanzo a descifrar ni media sílaba. Parece que los que le rodean si lo hacen, y se reconfortan entre sí con palmaditas en la espada, mientras el médico se aleja tras la puerta que dice “no pasar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música del hospital es esto: el imparable zapatear de las auxiliares que nunca se detienen, y van de un lado al otro llevando y trayendo chatas, bandejas, bolsas de suero, carpetas con informes médicos. Y sus risitas, los saludos afectuosos, sus conversaciones le dan al paisaje sonoro un frágil vibrato de normalidad, en medio de esta sonata de la mala salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces viene algún enfermo no tan grave, arrastrando empeñosamente las patas por el pasillo desde el ala norte del edificio. Carga una caja de acrílico con el drenaje de su cuerpo, sangre pálida que borbotea de vez en cuando, el rasguido de sus pasos, la tos que lo estremece: música de hospital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El timbre del ascensor hace lo suyo: comunica todos estos mundos: el quinto piso donde operan, el cuarto donde se recuperan los recién intervenidos, el tercer piso de las salas comunes, el segundo de laboratorio, el primero de policlínico. Cada uno de los niveles con su altura y con su tempo, siempre y a veces casi bulliciosa, la música del hospital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un rato, mis pasos nerviosos en el pasillo son parte de esta música de hospital. Veintiocho pasos tiene el pasillo que camino y re camino, mientras espero, espero, espero. Mi familia, en los sillones de esta sala, conversa sin pausa, se inventa una normalidad nerviosa, mientras sus voces se unen a la textura de esta sinfonía extraña de la que somos parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ratos me pongo los fonos y subo el volumen al máximo, para que el hospital tenga en mí otra música y no este susurrar de sanos y enfermos. Entonces mi música de hospital se llama “cuándo vendrán” o ”heartbeat” o ”dangerous curves”. Un día de estos, a ustedes que leen estas cosas,  les haré escuchar esas canciones, a ver si toma otro sentido entonces el hospital y su música, desperdigados por el gran sanatorio que es el universo que habitamos. De momento quédense así, a la espera. Imagínen que están sentados junto a mi, mientras escucho mi propio sonido angelical, y a ustedes sólo les llega el chicharreo de mis fonos, y las bullas con eco de algún otro piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música de hospital es esto: alguien teclea fuerte en un computador, y ya es tan tarde, y en sus camas los enfermos tratan de dormir. Quieren silencio pero saben que no se puede tener: la música del hospital es infinita. Puede subir o bajar el volumen, puede ser más rápida o más lenta. Puede ser sólo un largo llanto contenido, o una explosión de risas prontamente acalladas. Puede ser el estruendo de los carros de metal saliendo del ascensor o apenas el rasposo tono de una respiración que se apaga de a poquito. Puede ser todo eso y el rumor de tu miedo también puede ser. Pero la música del hospital no para.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando sales del hospital, la sigues oyendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si te quieres dormir entonces, no quieras que se esfume. Trata de que parezca un arrullo. Apaga la luz. Cierra los ojos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111897388554091313?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111897388554091313/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111897388554091313&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111897388554091313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111897388554091313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/msica-de-hospital.html' title='Música de Hospital'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111897344881145366</id><published>2005-06-16T18:57:00.000-07:00</published><updated>2005-06-16T18:57:28.820-07:00</updated><title type='text'>la no política</title><content type='html'>Lo mío no es político en sentido de político es político en sentido de lo humano es político en el sentido de sentir y ser una ciudad parte de ella y el todo también lo mío no es político en ningún sentido dejo de ser político a la hora misma en que decidimos salvarnos de esta gran política que nos gobierna manipula mandonea alimenta y nos devasta lo mío no es político por que no nomás no me pidas más explicación ni compromiso ni discurso ni objetivo lo mío no es político por que yo no me paseo por los cerros a la caza de un formato de un objeto de un claro sentido mas que este sentido de la piel ven destapemos otra chela démonos un abrazo eterno ya&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque lo mío no es político es entonces demasiado político pero en un sentido que ni siquiera los embarcados en este contubernio alcanzamos a entender o distinguir es tan político que no hay político que se lo entienda ni se lo quiera tragar tal cual viene entonces vienen y cuentan los posibles votos con los dedos de una mano entonces van y dicen “ah no es político entonces” y pasan tan de largo tan de largo que da gusto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mío no es político más que en el sentido de que le pasamos la cuenta a la política esta de grumosos acuerdos antes que ella nos vuelva a tocar el poto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mío no es más político que la borrachera de anteayer que venga otro a ver si se atreve a lucrarse este dolor ahí verá que tanto esto es o no es no político&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13735741-111897344881145366?l=urbanomatus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urbanomatus.blogspot.com/feeds/111897344881145366/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13735741&amp;postID=111897344881145366&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111897344881145366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13735741/posts/default/111897344881145366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urbanomatus.blogspot.com/2005/06/la-no-poltica.html' title='la no política'/><author><name>el hablante lírico</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13735741.post-111897329673246894</id><published>2005-06-16T18:54:00.000-07:00</published><updated>2005-06-16T18:54:56.736-07:00</updated><title type='text'>mi historia con La Renga</title><content type='html'>Resumen de mi historia con La Renga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ver. Lo ideal sería que mientras lees esto puedas oír algo de estos hermanazos argentinos. Pero no es fácil. Es que por acá es más bien complicado conseguirte un disquito de ellos. La distribución anda malita, y en realidad a veces hay que manejar más bien un poco el dato de las disquerías más escondidas, las del subterráneo, las del centro comercial no tan visitado por la muchedumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco se trata de que La Renga sea un grupo de elite. De hecho no lo es. Su música es un rocanrol de fuego y corazón, simple y duro como un martillo. Real. Fuerte. Imprescindible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los escuché por primera vez hace unos cinco años, cuando el maravilloso proyecto Rock &amp; Guitarras de Alfredo Lewin nos inflamaba el día entero con su rock sin concesiones. Allí se apareció La Renga por mis orejas, con su 
